La jornada de ayer en el juicio por la denominada causa "Romero Niklison" que se realiza en el Tribunal Oral de lo Criminal Federal (TOF) pareció una remembranza del juicio realizado el año pasado por la causa "Jefatura de Policía", debido a las declaraciones del ex periodista de La Nación y autor del libro "Por amor al odio", Carlos Miguel Acuña.
Sobre la base de sus investigaciones, Acuña describió sus impresiones respecto del contexto social, político y económico que se vivía en el país, previo al golpe de estado del 24 de marzo de 1976.
"En el año 76, ejercía la presidencia María Estela Martínezde Perón, pero sin capacidad de manejar el orden, con un Estado en debacle económica. Se reclamaba, a viva voz, la intervención militar para dar término a las cosas que ocurrían. Todos los días habían explosiones y muertos", relató.
Acuña aseguró que lo que sucedía en Argentina no era aislado, sino que las Fuerzas Armadas luchaban contra un enemigo exterior. "La guerra se encuadraba dentro del concepto de ?guerra fría?. Argentina fue elegida como el blanco principal de distintos sectores", agregó.
Con este juicio, el TOF intenta establecer las responsabilidades del ex Jefe del III Cuerpo de Ejército, Luciano Benjamín Menéndez, y del comisario (r) Roberto Heriberto Albornoz, acusados como autores mediatos en el supuesto enfrentamiento ocurrido en la casa de calle Azcuénaga 1.816 (barrio Echeverría), y que dejó el saldo de cinco miembros de Montoneros muertos.
Luego de su alocución, y de las preguntas de Ciro Lo Pinto (defensor oficial de Albornoz) y de Adolfo Bertini (ejerce la defensa de Menéndez), el abogado querellante, Emilio Guagnini quiso conocer la opinión del testigo con respecto a la tortura como método para obtener información. "Es reprobable, pero es comprensible. Puedo presumir que hubo torturas. La constitución israelí la había incorporado a su legislación. Israel admitía la tortura como fórmula para obtener urgente información, habida cuenta de que es un país en guerra", explicó.
Asimismo, Guagnini interrogó si, por parte de las Fuerzas Armadas argentinas, se utilizaba este método para obtener información. "No le puedo asegurar. Puedo presumir que hubo torturas, es lógico, fue una guerra", evaluó.
Seguidamente, cuando el querellante le preguntó sobre la apropiación de menores, Acuña respondió: "No hubo tal apropiación de menores en los términos en los que está planteada la información; si me dice que hubo un robo sistemático de bebés, le contestaré con toda la energía que es falso. Simplemente, como un acto de amor, hubo un par de casos -tal vez tres, tal vez cuatro- donde fueron cobijados esos chicos que quedaron huérfanos por personal que intervino en el procedimiento. No hubo robo sistemático y no se lo pudo demostrar", aseguró.
Temiendo que pudiera repetirse la situación del año pasado, cuando luego de su testimonio solicitaron al Tribunal la detención de Acuña tanto los querellantes, como el representante del Ministerio Público Fiscal, Lo Pinto formuló una serie de objeciones mediante las cuales consideró que Guagnini estaba atacando al testigo.
Finalmente, luego de las preguntas del fiscal federal (subrogante) Leopoldo Peralta Palma, Acuña pudo retirarse.
El proceso continuará hoy desde las 9.30.
Sobre la base de sus investigaciones, Acuña describió sus impresiones respecto del contexto social, político y económico que se vivía en el país, previo al golpe de estado del 24 de marzo de 1976.
"En el año 76, ejercía la presidencia María Estela Martínezde Perón, pero sin capacidad de manejar el orden, con un Estado en debacle económica. Se reclamaba, a viva voz, la intervención militar para dar término a las cosas que ocurrían. Todos los días habían explosiones y muertos", relató.
Acuña aseguró que lo que sucedía en Argentina no era aislado, sino que las Fuerzas Armadas luchaban contra un enemigo exterior. "La guerra se encuadraba dentro del concepto de ?guerra fría?. Argentina fue elegida como el blanco principal de distintos sectores", agregó.
Con este juicio, el TOF intenta establecer las responsabilidades del ex Jefe del III Cuerpo de Ejército, Luciano Benjamín Menéndez, y del comisario (r) Roberto Heriberto Albornoz, acusados como autores mediatos en el supuesto enfrentamiento ocurrido en la casa de calle Azcuénaga 1.816 (barrio Echeverría), y que dejó el saldo de cinco miembros de Montoneros muertos.
Luego de su alocución, y de las preguntas de Ciro Lo Pinto (defensor oficial de Albornoz) y de Adolfo Bertini (ejerce la defensa de Menéndez), el abogado querellante, Emilio Guagnini quiso conocer la opinión del testigo con respecto a la tortura como método para obtener información. "Es reprobable, pero es comprensible. Puedo presumir que hubo torturas. La constitución israelí la había incorporado a su legislación. Israel admitía la tortura como fórmula para obtener urgente información, habida cuenta de que es un país en guerra", explicó.
Asimismo, Guagnini interrogó si, por parte de las Fuerzas Armadas argentinas, se utilizaba este método para obtener información. "No le puedo asegurar. Puedo presumir que hubo torturas, es lógico, fue una guerra", evaluó.
Seguidamente, cuando el querellante le preguntó sobre la apropiación de menores, Acuña respondió: "No hubo tal apropiación de menores en los términos en los que está planteada la información; si me dice que hubo un robo sistemático de bebés, le contestaré con toda la energía que es falso. Simplemente, como un acto de amor, hubo un par de casos -tal vez tres, tal vez cuatro- donde fueron cobijados esos chicos que quedaron huérfanos por personal que intervino en el procedimiento. No hubo robo sistemático y no se lo pudo demostrar", aseguró.
Temiendo que pudiera repetirse la situación del año pasado, cuando luego de su testimonio solicitaron al Tribunal la detención de Acuña tanto los querellantes, como el representante del Ministerio Público Fiscal, Lo Pinto formuló una serie de objeciones mediante las cuales consideró que Guagnini estaba atacando al testigo.
Finalmente, luego de las preguntas del fiscal federal (subrogante) Leopoldo Peralta Palma, Acuña pudo retirarse.
El proceso continuará hoy desde las 9.30.







