"No era su jurisdicción, no tenían que intervenir"

El ex jefe de los tres policías que están acusados de encubrimiento los criticó duramente y advirtió que deberían haber avisado a la Justicia. Otro superior advirtió que Domínguez jamás le dijo que iban a ver un crimen cuando salieron de la comisaría. La respuesta "Queda claro que Domínguez salió con su partida policial y con Ema Gómez de la comisaría de Banda del Río Salí violando todos los reglamentos policiales", dijo Dante Ibáñez.

MUY DISTENDIDOS. Los ex policías Pérez y Fabersani conversan animadamente durante un cuarto intermedio. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
MUY DISTENDIDOS. Los ex policías Pérez y Fabersani conversan animadamente durante un cuarto intermedio. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
15 Marzo 2011
El procedimiento que realizaron los policías Rodolfo Domínguez, Andrés Fabersani y Rubén Albornoz el día del crimen del juez Héctor Agustín Aráoz volvió a ser fuertemente cuestionado. Y, esta vez, fueron sus ex jefes quienes señalaron que no debieron haber recorrido tres ciudades sin autorización para llegar a la escena del hecho. "No era su jurisdicción; no tenían por qué intervenir, y mucho menos sin notificar a la fiscalía de turno", declaró el ex comisario Daniel Horacio Villarreal, jefe de la Unidad Regional Este en aquel momento.

La tarde del 26 de noviembre de 2004, Aráoz fue acribillado en su casa, situada en avenida Aconquija al 2.900 de Yerba Buena. Se sospecha que los ex policías Alejandro Darío Pérez y Ema Hortencia Gómez fueron los autores del crimen. Un presunto conflicto sentimental habría desatado la balacera, indica la hipótesis oficial.

Domínguez, Fabersani y Albornoz están imputados de encubrimiento agravado e incumplimiento de los deberes del funcionario público. Ellos trabajaban en la comisaría de Banda del Río Salí. Pero, por pedido de Ema Gómez, se desplazaron hasta Yerba Buena y tomaron intervención en el caso.

El fiscal Guillermo Herrera sospecha que destruyeron pruebas o permitieron que esto sucediera, pero ellos aseguran que actuaron de buena fe.

Sin embargo, la versión de los acusados quedó comprometida ayer por dos testigos.

El ex comisario Villarreal cuestionó el polémico procedimiento. "Esa noche, recibí un llamado del comisario principal Domínguez, quien me decía que estaba en la puerta de la casa del juez, en Yerba Buena, donde se podría haber cometido un delito. Según él, ya había notificado al jefe y al subjefe de Policía, por lo que yo puse al tanto de la situación al jefe de Regional Norte. Le correspondía intervenir a este, pues era su jurisdicción", expresó ante los vocales Pedro Roldán Vázquez, Carlos Norry y Emilio Páez de la Torre. Villarreal no pudo justificar otros dos llamados que recibió de Domínguez esa madrugada. "Uno fue a las 3.42 y otro a las 5.11", le indicó la fiscala de Cámara, Juana Prieto de Sólimo. "No recuerdo esas comunicaciones", contestó el ex policía.

Luego, volvió a cuestionar el operativo. "En nuestra jurisdicción residían más de 200.000 personas. Teníamos demasiados problemas como para ir a atender los de otras jurisdicciones. Si el comisario Domínguez me hubiera consultado antes de salir, yo disponía que se notificara al fiscal de turno", dijo.

Pero quien más comprometió a los policías fue el ex comisario Julio Rodríguez, que estaba a cargo de la zona II de la Regional Este y debía supervisar todo lo que hacían los policías de Banda del Río Salí. "Esa tarde yo estaba atendiendo a unas personas en mi oficina cuando abrió la puerta Domínguez. Asomó la cabeza y me dijo: ?jefe, voy a chequear una información?. No esperó a mi autorización y se marchó", dijo Rodríguez.

Así, desmintió a su ex subalterno, quien había declarado que sus palabras fueron: "jefe, me voy a chequear la información de un presunto homicidio de un funcionario".

"Incluso, yo creí que el hecho había ocurrido en nuestra jurisdicción. Me enteré al otro día recién de lo que había pasado, y por comentarios", señaló Rodríguez.

Indignado

Para colmo, el ex jefe de zona recordó que la camioneta que utilizaba Domínguez estaba en situación irregular. "Después me enteré de que figuraba como depósito judicial (secuestro)", señaló.

A la salida de la audiencia, Domínguez se despachó con todo. "Son todos unos traidores y unos cag.... Ellos siguen faltando a la verdad; no sé por quiénes estarán guiados, pero las cosas no son como ellos dicen", aseveró indignado el ex comisario.

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