Tras la fallida audiencia del miércoles cuando, debido a problemas técnicos no pudo realizarse la ronda de testigos en la causa "Romero Niklison", ayer el proceso retomó su curso, aunque con una demora de más de tres horas. La causa: la falta de suministro de energía eléctrica en la residencia de Yerba Buena donde guarda prisión domiciliaria el ex Jefe del III Cuerpo de Ejército, Luciano Benjamín Menéndez (por problemas de salud, sigue el desarrollo del juicio desde un country a través del sistema de videoconferencia).
Precisamente, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal intenta establecer las responsabilidades de Menéndez y del comisario (r) Roberto Heriberto Albornoz en el presunto enfrentamiento en el que murieron cinco miembros de Montoneros, en la calle Azcuénaga 1.816, en el barrio Echeverría.
El testimonio del ex legislador del Movimiento Popular Tres Banderas, Alejandro "Cacho" Sangenis, quien integró la comisión Bicameral Investigadora de las violaciones a los Derechos Humanos, fue el más sustancioso.
Sangenis era médico en la división Sanidad de la Policía de Tucumán cuando ocurrió el hecho que investiga la Justicia. "Estando en función, el 20 de mayo de 1976, en horas del mediodía, recibimos un llamado de que habría ocurrido un enfrentamiento en barrio Echeverría y que debía presentarse personal sanitario", recordó.
Pero, según relató, luego llegó la orden de que se quedarán en las cercanías y que no avanzaran. Finalmente, 20 minutos después, llegaron hasta la vivienda.
"Había muchos vecinos, fuerzas de seguridad de todo tipo y civiles con pasamontañas. (Félix Arturo) González Naya manejaba el operativo. Cuando quisimos entrar, nos dijo que ya no era necesario, pese a que tenía todos los elementos para el control de pólvora", aseguró.
Balazos en el frente
El ex parlamentario agregó que, no sólo el frente de la casa presentaba marcas de balazos. "Era muy fuerte el olor a pólvora. Incluso, había ropa colgada en las casas de los vecinos, con agujeros de balas", dijo. Lo que más le llamó la atención, agregó, fue que en nunca lo dejaron ingresar a la vivienda para hacer las curaciones. "No abrimos el botiquín para nada", aseveró.
Sangenis también aseguró que vio a Albornoz en el lugar. "Estuvo hablando con (Medardo) García Latorre, quien ingresó a la vivienda y me dijo que los cadáveres estaban dispersos. Le di mi impresión de que habían sido acribillados, pero recibí el silencio como respuesta", subrayó.
El juez José María Pérez Villalobo le preguntó si supo de heridos o muertos en las fuerzas que actuaron en el procedimiento. "Nunca me enteré de nada", contestó.
Las audiencias continuarán el martes, a partir de las 11.
Precisamente, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal intenta establecer las responsabilidades de Menéndez y del comisario (r) Roberto Heriberto Albornoz en el presunto enfrentamiento en el que murieron cinco miembros de Montoneros, en la calle Azcuénaga 1.816, en el barrio Echeverría.
El testimonio del ex legislador del Movimiento Popular Tres Banderas, Alejandro "Cacho" Sangenis, quien integró la comisión Bicameral Investigadora de las violaciones a los Derechos Humanos, fue el más sustancioso.
Sangenis era médico en la división Sanidad de la Policía de Tucumán cuando ocurrió el hecho que investiga la Justicia. "Estando en función, el 20 de mayo de 1976, en horas del mediodía, recibimos un llamado de que habría ocurrido un enfrentamiento en barrio Echeverría y que debía presentarse personal sanitario", recordó.
Pero, según relató, luego llegó la orden de que se quedarán en las cercanías y que no avanzaran. Finalmente, 20 minutos después, llegaron hasta la vivienda.
"Había muchos vecinos, fuerzas de seguridad de todo tipo y civiles con pasamontañas. (Félix Arturo) González Naya manejaba el operativo. Cuando quisimos entrar, nos dijo que ya no era necesario, pese a que tenía todos los elementos para el control de pólvora", aseguró.
Balazos en el frente
El ex parlamentario agregó que, no sólo el frente de la casa presentaba marcas de balazos. "Era muy fuerte el olor a pólvora. Incluso, había ropa colgada en las casas de los vecinos, con agujeros de balas", dijo. Lo que más le llamó la atención, agregó, fue que en nunca lo dejaron ingresar a la vivienda para hacer las curaciones. "No abrimos el botiquín para nada", aseveró.
Sangenis también aseguró que vio a Albornoz en el lugar. "Estuvo hablando con (Medardo) García Latorre, quien ingresó a la vivienda y me dijo que los cadáveres estaban dispersos. Le di mi impresión de que habían sido acribillados, pero recibí el silencio como respuesta", subrayó.
El juez José María Pérez Villalobo le preguntó si supo de heridos o muertos en las fuerzas que actuaron en el procedimiento. "Nunca me enteré de nada", contestó.
Las audiencias continuarán el martes, a partir de las 11.









