La importación es un calvariopara la industria de Tucumán
La devaluación produjo en los costos de la industria tucumana que utiliza insumos importados un verdadero calvario para los productores. A nivel nacional, el promedio de ese incremento supera el 33%. La "incoherencia" de las retenciones a las ventas al ex
La industrialización del azúcar, según datos estimados por el Centro de Estudios Bonaerenses, tuvo un impacto total menor (por los insumos) llegando al 10,5% (directo, 2,7%, e indirecto, 7,8%). La industria tabacalera, también de importancia en la provincia recibió un impacto total del 11,6% (directo, 4,2% e indirecto, 7,4%).
A esa difícil situación creada en líneas generales en todos los rubros de la producción de la provincia (en mayor o menor escala), debe sumarse el hecho de que la importación, si bien no está cerrada, se encuentra trabada por las disposiciones que impiden el pago a 180 días, debido al default (cesación de pagos) de la Argentina.
Según señaló a LA GACETA el presidente de la Cámara de Comercio Exterior de Tucumán, José Ricardo Bulacio, los vendedores del exterior no aceptan el pago a la vista, salvo que el Banco Central exija una garantía en dólares al cambio libre del 50% del monto de la operación. Esta situación produce un encarecimiento desproporcionado de las operaciones.
Las principales importaciones de la provincia que se encuentran trabadas por estas medidas son: a) insumos para la industria azucarera, telas para centrífugas, acero inoxidable, cobre; b) para el citrus los envases de exportación, agroquímicos.Aunque, en recientes resoluciones fueron suprimidos, en algunos casos, los derechos de importación, las formas de pago no fueron modificadas.
Como recurso para no aumentar en demasía los precios de sus productos, para mantener la competitividad, tanto a nivel nacional como provincial, las empresas tucumanas recurren a un ajuste interno (personal, viáticos, comida, etc.), y, llegado el caso a reducir los costos de publicidad.
Un número más reducido invierte para ganar participación de mercado a costa de sus competidores que aumentaron precios, hasta en un 35 o 40%.
La "incoherencia" de las retenciones a las ventas al exterior
Todas las expectativas que la nueva paridad cambiaria habia despertado para el sector exportador tucumano, parecen haber perdido vigencia - segun el presidente de la camara de comercio exterior de tucuman, Jose Ricardo Bulacio -. Eso se debe, en gran parte, a que el sector politico, "en una confusa ignorancia de la realidad, implemento las retenciones a la exportacion, lo que marca la pauta de una desconexion o incoherencia entre quien dicta la norma general y el funcionario que escribe la letra chica de la reglamentacion que desvirtua la primera".
El reintegro del IVA se realiza a través de mecanismos muy lentos
Otro de los factores que perjudica a las exportaciones es el cobro del reintegro del IVA, a traves de mecanismos muy lentos. Esa situacion, segun la Camara de Comercio Exterior de Tucuman, se contradice con el cobro de las retenciones a las exportaciones que realiza el Estado, a las que hace efectivas en el momento de concretarse la venta al exterior, o dentro de los tres dias habiles de efectuado el embarque. La Camara planteo esa "incongruencia" al ministro de la Producción, Horacio de Mendiguren, cuando visito Tucuman.
Cómo impactó la devaluación en las empresas
Por Raul Garcia (Economista e investigador de la UNT)
La década de los noventa marca un quiebre importante en la tendencia del comercio internacional argentino. Mientras que entre 1950 y 1990 el PBI nacional creció 3,5 veces y el volumen de comercio creció 4 veces, en la década del noventa el PBI creció un 50% y el comercio internacional se multiplicó por 7 (600% de incremento)Eramos un país muy cerrado, y a partir de 1990 iniciamos un período de apertura comercial e integración al mundo globalizado. Lamentablemente, este esfuerzo se malogró por los múltiples y sucesivos desaciertos de política económica y comercial que se observan desde fines del año pasado. Entre otras, la devaluación, la pesificación y la liberación del tipo de cambio son medidas que sólo generaron ruido en los circuitos productivos. Los promotores de la devaluación pensaron, solamente, en los ingresos de los exportadores. Como estos están medidos en dólares, u otra divisa internacional, la devaluación implica una mejora en términos de moneda local.
Por la apertura del comercio en la década anterior, en algunos sectores se verificó una especialización por productos (comercio interindustrial) y en otros una especialización dentro de una línea de productos semejantes (comercio intraindustrial). Entre estos las exportaciones de cereales, grasas, aceites, semillas, frutos y oleaginosos y las importaciones de calderas, máquinas, abonos, etc. Como ejemplo de especialización en una misma línea arancelaria aparecen las importaciones y exportaciones de manufacturas de origen industrial.
La otra cara del crecimiento del volumen de comercio es el aumento de las importaciones. En este sentido se advierte que, entre el 30% y el 50% de las importaciones fueron destinadas a bienes de capital (para modernizar la economía). El sector agropecuario invirtió fuertemente en capital físico y tecnología. Esto produjo sensibles aumentos de productividad y cambió la relación personal calificado/personal no calificado.
El sector agropecuario de Tucumán no se mantuvo ajeno a este proceso de integración, modernización, incremento de productividad y demanda de personal más calificado. Pero las mayores inversiones en capital físico y en tecnología no son producidas en el país sino que son importadas.
En consecuencia, el impacto de la depreciación del peso se hará sentir no solo en mayores ingresos (bienes exportables) sino también sobre aquellos sectores cuyas inversiones o insumos son de origen extranjero. Tal es el caso de la agricultura nacional y provincial. Las inversiones se hicieron años atrás cuando no teníamos el problema cambiario. Sin embargo, muchas de estas inversiones fueron financiadas con préstamos en dólares y, por lo tanto, el servicio de deuda generado por esas compras realizadas en años anteriores continúa impactando en el presente.
Las consecuencias prácticas de la depreciación del peso serán: 1) una paralización del fenómeno de modernización agropecuaria (inversiones en capital físico y tecnologías de punta importadas); 2) incremento de los costos de los insumos importados al ritmo de la depreciación; 3) incremento de los ingresos, en pesos, al ritmo de la depreciación y 4) estancamiento y bajas de productividad según la dependencia que tenga cada sector de las inversiones e insumos importados.







