04 Febrero 2011 Seguir en 
Dicen que no les alcanzan los dedos de la mano para contar los asaltos que se producen en la zona. Según los vecinos, casi todos los días tienen una historia para contar. Por eso, cansados de los hechos de inseguridad, colocaron mensajes en el señalizador de avenida Mate de Luna y Pueyrredón.
El mensaje, que no admite una doble lectura, está dirigido a las autoridades. A través de ellos, exigen mayor vigilancia y seguridad en la zona. El miércoles a la noche, los vecinos realizaron una protesta en esa misma esquina. El objetivo era que las autoridades tomen conocimiento de lo que pasa allí, y que envíen más agentes, contaron en el barrio.
María Antonia Lozano, una de las organizadoras, explicó que esperarán unos días a ver si la situación cambia; de no ser así, realizarían otra manifestación más grande. "Estamos hartos, esto no es vivir", explicó.
El martes, una joven fue asaltada y le efectuaron un corte en el cuello. Como habían realizado quejas y peticiones pero no conseguían respuesta, decidieron que cortar la calle y pegar carteles era la mejor opción.
Uno de los carteles colgados dice: "¡hagan algo ya!", mientras que otro exige al gobernador José Alperovich una vigilancia permanente. Las pancartas fueron colocadas, para que todos aquellos que pasen por ahí puedan leer y enterarse de lo que están viviendo.
Yessica Alfonsín, una joven que vive en esa misma cuadra, contó que la asaltaron en agosto del año pasado. "Bajé del colectivo y dos tipos que iban en moto me acorralaron contra la pared, me tiraron al piso y me patearon entre los dos, especialmente en la cabeza. Luego me desmayé, y cuando me desperté me estaban trasladando al Hospital Padilla", explicó la joven.
Los habitantes de allí explican que están ubicados en una zona muy expuesta, porque hay tres villas alrededor. Pero explican: "todas las semanas hay por lo menos tres asaltos".
De los pasillos de "Villa Piolín", ubicada a cinco cuadras del lugar, provendrían la mayoría de los asaltantes, según los vecinos. El barrio es, en realidad, una manzana de casas precarias. Allí, los policías casi no se animan a entrar.
"Quizás quemar gomas no es la solución, pero por lo menos así conseguiremos que alguien haga algo"", explicó Lozano. "Cuando fui a hacer la denuncia en la seccional 3º, que tiene jurisdicción en esta zona, me dijeron que agradezca que estaba viva y nada más. Me dio mucha impotencia", contó Alfonsín.
El comisario José Luis Pérez, de la seccional 3ª, explicó que con la nueva división de cuadrículas, esa zona es recorrida desde hace dos meses por un patrullero del Comando Radioeléctrico. "Aún así, no tenemos muchas denuncias de hechos en la zona. Los arrebatos, lamentablemente, son el principal delito que tenemos. Pero estamos trabajando y con el nuevo sistema de patrullaje, creemos que mejorará", explicó.
En relación a la zona, Pérez dijo que los delincuentes que pueden asolar a los vecinos, no provienen de Villa Piolín. "Ellos tienen otro modo de actuar. Aprovechan situaciones como los anegamientos. Además, no están cerca del lugar que denuncian los vecinos", dijo.
El mensaje, que no admite una doble lectura, está dirigido a las autoridades. A través de ellos, exigen mayor vigilancia y seguridad en la zona. El miércoles a la noche, los vecinos realizaron una protesta en esa misma esquina. El objetivo era que las autoridades tomen conocimiento de lo que pasa allí, y que envíen más agentes, contaron en el barrio.
María Antonia Lozano, una de las organizadoras, explicó que esperarán unos días a ver si la situación cambia; de no ser así, realizarían otra manifestación más grande. "Estamos hartos, esto no es vivir", explicó.
El martes, una joven fue asaltada y le efectuaron un corte en el cuello. Como habían realizado quejas y peticiones pero no conseguían respuesta, decidieron que cortar la calle y pegar carteles era la mejor opción.
Uno de los carteles colgados dice: "¡hagan algo ya!", mientras que otro exige al gobernador José Alperovich una vigilancia permanente. Las pancartas fueron colocadas, para que todos aquellos que pasen por ahí puedan leer y enterarse de lo que están viviendo.
Yessica Alfonsín, una joven que vive en esa misma cuadra, contó que la asaltaron en agosto del año pasado. "Bajé del colectivo y dos tipos que iban en moto me acorralaron contra la pared, me tiraron al piso y me patearon entre los dos, especialmente en la cabeza. Luego me desmayé, y cuando me desperté me estaban trasladando al Hospital Padilla", explicó la joven.
Los habitantes de allí explican que están ubicados en una zona muy expuesta, porque hay tres villas alrededor. Pero explican: "todas las semanas hay por lo menos tres asaltos".
De los pasillos de "Villa Piolín", ubicada a cinco cuadras del lugar, provendrían la mayoría de los asaltantes, según los vecinos. El barrio es, en realidad, una manzana de casas precarias. Allí, los policías casi no se animan a entrar.
"Quizás quemar gomas no es la solución, pero por lo menos así conseguiremos que alguien haga algo"", explicó Lozano. "Cuando fui a hacer la denuncia en la seccional 3º, que tiene jurisdicción en esta zona, me dijeron que agradezca que estaba viva y nada más. Me dio mucha impotencia", contó Alfonsín.
El comisario José Luis Pérez, de la seccional 3ª, explicó que con la nueva división de cuadrículas, esa zona es recorrida desde hace dos meses por un patrullero del Comando Radioeléctrico. "Aún así, no tenemos muchas denuncias de hechos en la zona. Los arrebatos, lamentablemente, son el principal delito que tenemos. Pero estamos trabajando y con el nuevo sistema de patrullaje, creemos que mejorará", explicó.
En relación a la zona, Pérez dijo que los delincuentes que pueden asolar a los vecinos, no provienen de Villa Piolín. "Ellos tienen otro modo de actuar. Aprovechan situaciones como los anegamientos. Además, no están cerca del lugar que denuncian los vecinos", dijo.
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