30 Enero 2011 Seguir en 
BUENOS AIRES.- "Nosotros no salimos a la calle a buscar delincuentes. Es la Policía la que nos trae los candidatos condenados en auto oficial", afirmó el juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Eugenio Zaffaroni, y avivó aún más el debate sobre la baja de edad de imputabilidad.
El magistrado sostuvo que las personas que llegan a los tribunales son preseleccionados por la Policía, y que esta estigmatiza a los menores de edad. "La selección estigmatizante se hace a través de las agencias policiales que operan de esa manera, tampoco por una malignidad, sino porque ¿qué es lo más fácil de hacer?, ¿pescar a un estafador internacional o agarrar a un pibe que va por la calle con uniforme de ladrón o por portación de cara?", expresó.
"Si a eso se le suma una cuestión mediática, cuando la noticia roja salta a la primera plana del diario, cuando a lo largo del día se regodean los servicios de noticias con el homicidio del día y lo repiten 18 veces parece que hubo 18 homicidios y hubo uno", consideró el miembro del máximo tribunal.
"Si en homicidios cometidos por menores tengo que aplicar cinco o diez años de cárcel, no voy a resolver nada. No voy a disminuir el riesgo de que cuando mañana esté abriendo la puerta de su casa lo asalten", señaló Zaffaroni.
Antecedentes
El juez afirmó que la disminución de la edad de imputabilidad ya se realizó años atrás. "Lo hizo la dictadura militar en 1976 y en 1980 tuvo que dar marcha atrás porque nadie puede alterar la naturaleza de las cosas. La ley Penal Juvenil es adecuar nuestra legislación a las garantías que exige la convención internacional, que el juez tenga que imponer una medida después de un proceso, como un adulto", comentó.
"No tenemos en el país un serio problema de criminalidad violenta de adolescentes entre los 14 y los 16 años, y a partir de los 16 hay responsabilidad penal plena. La delincuencia es siempre joven, pero en la franja etárea de los 16 y los 18 años para arriba. Entre los 14 y 16 tenemos muy pocos casos de homicidios, de modo que llevar eso al centro de la discusión política y postergar otros temas es el juego de la avestruz directamente", dijo Zaffaroni.
"Ya sé que a la familia que le toque es un dolor, sin lugar a dudas, pero son diez o quince homicidios por año dentro de un universo de 1.900. Con los adolescentes hay que hacer el menor uso de la institucionalización y en cambio, someterlo a medidas alternativas, en la familia, en familias sustitutas, controlarlo en libertad", agregó.
Consultado sobre la modificación que debería realizarse al régimen vigente, el juez dijo que lo que debe buscarse en que exista un régimen que no deje a los menores de 16 en manos de la decisión de un juez.
"Si se le imputa un hecho, hay que probarlo con garantía de defensa, las mismas que pueda tener cada uno de nosotros y la consecuencia de lo que haya hecho tiene que guardar cierta proporcionalidad con la magnitud de lo que hizo. Sino estamos criminalizando a un pibe que se robó una milanesa", concluyó Zaffaroni. (Télam)
El magistrado sostuvo que las personas que llegan a los tribunales son preseleccionados por la Policía, y que esta estigmatiza a los menores de edad. "La selección estigmatizante se hace a través de las agencias policiales que operan de esa manera, tampoco por una malignidad, sino porque ¿qué es lo más fácil de hacer?, ¿pescar a un estafador internacional o agarrar a un pibe que va por la calle con uniforme de ladrón o por portación de cara?", expresó.
"Si a eso se le suma una cuestión mediática, cuando la noticia roja salta a la primera plana del diario, cuando a lo largo del día se regodean los servicios de noticias con el homicidio del día y lo repiten 18 veces parece que hubo 18 homicidios y hubo uno", consideró el miembro del máximo tribunal.
"Si en homicidios cometidos por menores tengo que aplicar cinco o diez años de cárcel, no voy a resolver nada. No voy a disminuir el riesgo de que cuando mañana esté abriendo la puerta de su casa lo asalten", señaló Zaffaroni.
Antecedentes
El juez afirmó que la disminución de la edad de imputabilidad ya se realizó años atrás. "Lo hizo la dictadura militar en 1976 y en 1980 tuvo que dar marcha atrás porque nadie puede alterar la naturaleza de las cosas. La ley Penal Juvenil es adecuar nuestra legislación a las garantías que exige la convención internacional, que el juez tenga que imponer una medida después de un proceso, como un adulto", comentó.
"No tenemos en el país un serio problema de criminalidad violenta de adolescentes entre los 14 y los 16 años, y a partir de los 16 hay responsabilidad penal plena. La delincuencia es siempre joven, pero en la franja etárea de los 16 y los 18 años para arriba. Entre los 14 y 16 tenemos muy pocos casos de homicidios, de modo que llevar eso al centro de la discusión política y postergar otros temas es el juego de la avestruz directamente", dijo Zaffaroni.
"Ya sé que a la familia que le toque es un dolor, sin lugar a dudas, pero son diez o quince homicidios por año dentro de un universo de 1.900. Con los adolescentes hay que hacer el menor uso de la institucionalización y en cambio, someterlo a medidas alternativas, en la familia, en familias sustitutas, controlarlo en libertad", agregó.
Consultado sobre la modificación que debería realizarse al régimen vigente, el juez dijo que lo que debe buscarse en que exista un régimen que no deje a los menores de 16 en manos de la decisión de un juez.
"Si se le imputa un hecho, hay que probarlo con garantía de defensa, las mismas que pueda tener cada uno de nosotros y la consecuencia de lo que haya hecho tiene que guardar cierta proporcionalidad con la magnitud de lo que hizo. Sino estamos criminalizando a un pibe que se robó una milanesa", concluyó Zaffaroni. (Télam)







