27 Enero 2011 Seguir en 
LA PLATA.- Ricardo Barreda, el odontólogo que asesinó a toda su familia a tiros de escopeta, fue trasladado hoy una cárcel de mayor seguridad, en la localidad bonaerense de La Plata, y ubicado en una área para mayores de 60 años, con condiciones similares a las de un hospital, según la disposición de la Justicia.
El diario La Nación.com publicó que el hombre dejó la cárcel de régimen abierto a la que había ingreso ayer, por haber violado el "injustificadamente" el arresto domiciliario con el que había sido beneficiado en mayo de 2008.
Ahora, Barreda deberá aguardar el fallo del juez Raúl Dalto, el mismo que ordenó encarcelarlo por transgredir el arresto domiciliario, para saber si recuperará la libertad condicional que estaba a punto de conseguir por haber cumplido más de dos tercios de la condena a prisión perpetua que se le había impuesto por la masacre, cometida en 1992.
El odontólogo fue filmado por un canal de televisión el lunes 17 de enero, mientras caminaba por las calles del barrio de Belgrano con una bolsa de nylon en sus manos, a varios metros del edificio donde estableció residencia.
Según el fallo del magistrado, el hombre explicó que se descompuso en el hall del inmueble y que fue hasta una farmacia donde le dieron un café con siete cucharadas de azúcar y -ayudado por su abogado- recordó que le tomaron la presión. Pero el juez no creyó en sus palabras porque -según recordó- las cámaras lo mostraron "mirando vidrieras", sin aparentes problemas de salud, mientras su novia, Berta, caminaba unos metros más adelante. (Especial-DyN)
El diario La Nación.com publicó que el hombre dejó la cárcel de régimen abierto a la que había ingreso ayer, por haber violado el "injustificadamente" el arresto domiciliario con el que había sido beneficiado en mayo de 2008.
Ahora, Barreda deberá aguardar el fallo del juez Raúl Dalto, el mismo que ordenó encarcelarlo por transgredir el arresto domiciliario, para saber si recuperará la libertad condicional que estaba a punto de conseguir por haber cumplido más de dos tercios de la condena a prisión perpetua que se le había impuesto por la masacre, cometida en 1992.
El odontólogo fue filmado por un canal de televisión el lunes 17 de enero, mientras caminaba por las calles del barrio de Belgrano con una bolsa de nylon en sus manos, a varios metros del edificio donde estableció residencia.
Según el fallo del magistrado, el hombre explicó que se descompuso en el hall del inmueble y que fue hasta una farmacia donde le dieron un café con siete cucharadas de azúcar y -ayudado por su abogado- recordó que le tomaron la presión. Pero el juez no creyó en sus palabras porque -según recordó- las cámaras lo mostraron "mirando vidrieras", sin aparentes problemas de salud, mientras su novia, Berta, caminaba unos metros más adelante. (Especial-DyN)







