Apretujados bajo un techo de chapa para protegerse del sol y peleándose por unos asientos, los concepcionenses envidian que ciudades como Monteros y Alberdi tengan sus propias terminales. En "La Perla", sobre la calle Italia están locales de diferentes empresas -interurbanas y de larga distancia- y en las veredas, los pasajeros esperando para abordar.
Rodeada de bolsos, Adriana Figueroa (48), reniega: "la famosa terminal siempre fue puro cuento". El ama de casa cree que es una "vergüenza" que una ciudad cabecera no cuente con ese servicio. A pocos metros, Angel Nieva (59) llega acompañando a su hermano Hugo (53). Los hombres, parados bajo el sol, aseguran, "deberíamos tener una estación, es un centro urbano grande, hace tiempo que debería estar hecha. Hay que estar a la intemperie y con los bolsos, expuestos a la inseguridad", deleznó Angel. "Es una urgencia", subraya Hugo.
Rodeada de bolsos, Adriana Figueroa (48), reniega: "la famosa terminal siempre fue puro cuento". El ama de casa cree que es una "vergüenza" que una ciudad cabecera no cuente con ese servicio. A pocos metros, Angel Nieva (59) llega acompañando a su hermano Hugo (53). Los hombres, parados bajo el sol, aseguran, "deberíamos tener una estación, es un centro urbano grande, hace tiempo que debería estar hecha. Hay que estar a la intemperie y con los bolsos, expuestos a la inseguridad", deleznó Angel. "Es una urgencia", subraya Hugo.








