Jefes policiales escucharon quejas y denuncias talitenses

La inacción de los agentes fue una de las demandas recurrentes. Un grupo de comisarios se reunió con quienes dieron su testimonio sobre la inseguridad en la edición del lunes de LA GACETA.

CARA A CARA. Un salón de la Patrulla Motorizada fue el lugar de reunión entre los civiles y las fuerzas de seguridad. LA GACETA / HECTOR PERALTA
CARA A CARA. Un salón de la Patrulla Motorizada fue el lugar de reunión entre los civiles y las fuerzas de seguridad. LA GACETA / HECTOR PERALTA
Por Redacción Política 20 Enero 2011
"Le robaron las bicicletas a mis nietos, llamé a la comisaría y me cansé de esperar que vinieran". "Denuncié las tres veces que asaltaron a mi hijo y nunca pasó nada, a la cuarta ni fuimos a perder el tiempo a la comisaría". "Hay policías que se la pasan jugando al pool en un local". Estos enunciados forman parte de la catarata de quejas que autoridades policiales tuvieron que escuchar por parte de un grupo de vecinos, comerciantes y miembros de ONG de Las Talitas.

A partir de una nota sobre la inseguridad en esa ciudad, publicada el lunes en LA GACETA, los responsables de la Unidad Regional Norte de la Policía -el municipio del Gran San Miguel de Tucumán está en su jurisdicción-, y los jefes de las tres comisarías de la ciudad, citaron a los talitenses que dieron su testimonio en el artículo a una reunión que se realizó durante la noche del martes, para anoticiarse personalmente de los reclamos.

Quejas y compromiso

Por tres horas, un salón de la Patrulla Motorizada estuvo virtualmente dividido en dos: de un lado, los damnificados y sus crispados cuestionamientos; del otro, los jefes policiales y sus explicaciones.

Los vecinos aseguraron que la cantidad de agentes es insuficientes para cubrir las populosas barriadas talitenses; que al realizar denuncias telefónicas la Policía no acude al lugar; que los policías a menudo están distraídos con sus celulares o en casas de juego; y que, muchas veces, les cobraron en las comisarías para recibir las denuncias, entre otras situaciones.

Los comisarios aceptaron la mayoría de los reclamos, hicieron hincapié en que la seguridad "se construye entre todos", e instaron a los presentes a colaborar con ellos. Les dieron sus números de celulares y les pidieron que estén alertas y reporten cualquier situación sospechosa. Y que, sobre todo, denuncien los delitos.

"El personal policial no da abasto y, pese a que lo nieguen, están desbordados. Por otro lado, creo que las autoridades municipales deberían haber venido porque es cierto que a la seguridad la hacemos entre todos. (Ver "La ausencia...") También ayudaría el desmalezamientos y la iluminación", dijo indignada Teresa Aguilar, responsable de un comedor infantil. La coordinadora recordó que le robaron innumerables veces, pero que no hizo las denuncias "porque nunca resuelven nada".

Por su parte, Lourdes Fernández Poblete, presidenta de los Bomberos Voluntarios, reclamó que se devuelvan a la jurisdicción los agentes que fueron nombrados y luego trasladados. "La nota de LA GACETA sirvió para que se movilice la Policía y tome contacto con la gente. Pero no hay denuncias porque hay miedo. Precisamente, hoy (por el martes) nos robaron de nuevo. Sacaron de nuestro camión, estacionado en la puerta, indumentaria de los bomberos", reveló.

Al final, los invitados se comprometieron a colaborar con los efectivos. Y los policías tomaron nota de las inquietudes y aseveraron que las presentarán ante sus superiores para requerir medidas. En la despedida, las autoridades convocaron a una nueva reunión para dentro de 15 días, en la que ya contarían con un plan de acción.

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