Los kiosqueros proponen discutir qué ganancia les dejará el nuevo sistema

Comerciantes cuestionaron el 2% que perciben actualmente por la venta de cospeles.

Por Redacción Política 18 Enero 2011
Propietarios de kioscos consultados por LA GACETA coinciden en reclamar un incremento en el margen de ganancia en la venta de tarjetas magnéticas (inteligentes) para el transporte público de pasajeros, en relación a la que perciben por la venta de cospeles. "Se comenta que venderíamos las tarjetas, pero aún no sabemos nada. No creo que el sistema funcione; hubo un tiempo en que pusieron máquinas expendedoras de boletos, pero no duró mucho. Me gustaría saber qué pasó con el dinero que se invirtió", dijo Diego García, dueño de un kiosco en Crisóstomo Álvarez al 600, cercano a la parada de numerosas líneas.

En diciembre de 1995, durante la intendencia de Oscar Paz (FR), se instalaron en los ómnibus máquinas a monedas que expendían boletos. Sin embargo, en junio de 1996, los equipos fueron retirados. La Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat) y la Unión Tranviarios Automotor (UTA) resolvieron darle punto final a ese sistema.

Pocas expectativas

Hace cuatro años Mario Donda dejó de vender cospeles. La ganancia -dijo- es escasa. "No es rentable: sólo nos deja el 2%. Es decir, debo invertir $ 200 para ganar $ 4; sin contar los impuestos que debo pagar. No tengo mucha expectativa en las tarjetas; y, si la rentabilidad es el misma, no las venderé", adelantó.

Germán Fernández opinó del mismo modo. "Puede traer beneficios, pero hay que ver qué ganancia dan, porque los cospeles no te dejan nada", se quejó.

"Antes de instalar las máquinas recargadoras de crédito necesito saber cuánto me costará", opinó Mirta García. En Salta primera cuadra, Adriana reconoce que sabe poco sobre el tema. "Se rumorea que no todos los kioscos podrán vender las tarjetas, sino que lo harían los que están cerca de las paradas. Igual, no tengo muchas expectativas, porque será lo mismo que con los cospeles", opinó.

También se oyeron otros argumentos para cuestionar el reemplazo de los cospeles por el nuevo sistema, que comenzaría a funcionar en los próximos meses. Juan Muro hizo hincapié en los problemas que trae el uso de la tecnología a las personas mayores. "Ellas son las que estarán más complicadas. Creo que perderán mucho tiempo pasando la tarjeta", señaló.

Temen mayores gastos

La metodología para recargar el "plástico" es otro punto que preocupa a los kiosqueros, como Marcelino Nieva, propietario de un local ubicado en Crisóstomo Álvarez al 400. "Temo que el gasto sea mayor porque quizá tengamos que adquirir un posnet para realizar las recargas. De todos modos, el que me da los cospeles dijo que el cambio nos beneficiará, y que la ganancia será mayor", se entusiasmó.

El argumento de la falta de monedas no se quedó atrás. Según un grupo de vendedores, la última suba en el costo del boleto afectó a los usuarios y también a ellos. "La gente me compra dos cospeles con $ 10 y me saca todo el cambio. Para decidir si vendo la tarjeta, tendría que ver cuánto me deja", dijo Gonzalo Herrera, de un drugstore de Crisóstomo Álvarez al 400.

Pero, paradójicamente, el problema del faltante de metal fue utilizado por otros kiosqueros para saludar la futura implementación de las tarjetas. "Si bien la ganancia es ínfima, entiendo el cospel como un servicio. Pero debido a la falta de monedas, en cada venta perdemos nosotros y los usuarios. En ese sentido, creo que la tarjeta, que permite cargar varios viajes, será un mejor sistema", estimó Carlos Brahim, propietario de un negocio ubicado en Crisóstomo y Jujuy

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