Damien Hirst provoca una nueva polémica

10 Enero 2011
¿Qué podría resultar más impactante que una calavera rematada con miles de incrustaciones de diamantes? Los destellos de otra brillante calavera de menor tamaño, moldeada con el cráneo de un bebé fallecido antes de cumplir las dos semanas. Este "memento mori" es la nueva provocación artística del británico Damien Hirst, uno de los artistas contemporáneos más mediáticos gracias a obras como sus animales en formol. Hirst vuelve a tirar de uno de los trabajos que más fama y atención le han proporcionado: la calavera con incrustaciones de diamantes ("For the Love of God", 2007). Según detalla la Galería Gagosian, el cráneo del bebé usado como molde forma parte de una colección del siglo XIX adquirida por el artista. El diario "The Telegraph" destaca la ira de asociaciones de padres que consideran que la obra puede herir los sentimientos de aquellos que han perdido un hijo. "For Heaven's Sake" es una calavera del tamaño de un niño en platino con más de 7.105 diamantes rosas y 1.023 blancos. Se podrá ver a partir del 18 de enero en el espacio que va a inaugurar en Hong Kong la galería Gagosian. Hirst, que tiene una residencia en México, ha afirmado que la inspiración para usar calaveras en su arte le llega como influencia del arte azteca. A este respecto, ha afirmado que cuando uno mira una calavera "piensa que representa el final", pero que, si se adorna con diamantes, "cuando ves ese final tan bonito, te da esperanza". Hirst, que creció en un ambiente de pobreza en la ciudad obrera de Leeds, logró alcanzar el éxito en los años 90 con obras escandalosas de los llamados Young British Artists.

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