Es difícil pero necesario. Si se quiere terminar tan bien como se comenzó la fiesta de la Nochebuena o de Fin de Año, es preciso mentalizarse en no cometer dos grandes tentaciones: exceso de alimentos y mezcla de bebidas alcohólicas. De lo contrario, habrá que prepararse para un "día después" en cama.
"No es la última cena", ironiza el cirujano gastroenterólogo Fernando Buabse. "Hay que comer con moderación, masticando en forma lenta, haciendo pausas entre plato y plato para no pasarse en la cantidad adecuada. En cuanto, a las bebidas alcohólicas es importante no hacer mezclas para evitar intoxicaciones", recomienda el especialista.
En estas fiestas suele producirse un cóctel que no siempre termina bien: comidas con muchas calorías, bebidas alcohólicas, un sinnúmero de postres y golosinas sumados al calor reinante de diciembre, todo ello termina en un atracón que arruina el festejo.
Las complicaciones
El problema no sólo es gástrico. Está comprobado que durante las fiestas se produce un aumento de los eventos cardiovasculares. En su mayoría se debe a tres factores asociados: la postergación, porque quien comienza a sentirse mal no quiere arruinar la reunión buscando un médico; los excesos, ya que en la comida navideña se llega a consumir 9.000 calorías; y las emociones, debido a que el fin de año es recibido con mucha ansiedad y, a veces, con tristeza por las metas que no se alcanza o por las personas que ya no están.
"Muchas personas suelen minimizar los síntomas o postergar la consulta para no afligir a los familiares. Pero es recomendable aprestar atención al cuerpo y a sus síntomas y no dejar pasar las horas antes de realizar la consulta. La prevención y el actuar a tiempo son claves", dice el director de docencia del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires, Alberto Alves de Lima.
Los atracones de comida pueden causar repercusiones importantes en aquellas personas que padecen patologías como diabetes, hipertensión, problemas renales o cardíacos. Hay que tener en cuenta que no sólo se ingiere calorías en los platos sino también en las bebidas, sean alcohólicas o no. Por eso lo más recomendable es beber agua o jugos de frutas naturales y dejar la bebida para el brindis. Es mejor tomar gaseosas light.
Cuando una persona come más de lo habitual y siente pesadez estomacal puede acudir a protectores digestivos y a las sales efervescentes siempre que haya acidez. "Pero antes que nada es mejor actuar con moderación", insiste el médico Fernando Buabse.
Aunque existen medicamentos de venta libre no es bueno automedicarse; las complicaciones son frecuentes y la hemorragia digestiva con la ingesta de antinflamatorios es una de ellas. Además, se debe tener mucho cuidado cuando se toman remedios caseros. Por ejemplo, la mezcla de bicarbonato con limón produce un efecto transitorio, poco efectivo y causa un efecto rebote; es decir que el problema vuelve con mayor intensidad. En definitiva, es mejor prevenir que curar.
Para tener en cuenta
- Beber de 2,5 a 3 litros de agua por día.
- Mantener la actividad física diaria y las caminatas.
- Beber alcohol con moderación (dos copas).
- No ayunar.
- Aderezar las ensaladas con aceite de oliva (una cucharada sopera).
- Comer carnes magras y acompañar con vegetales.
- Preferir gaseosas dietéticas o jugo sin azúcar.
- De postre, una ensalada de frutas es la mejor opción.
- En lo posible, no consumir pan.
- Mantener una alimentación muy cuidada el día previo.
- Comer despacio, variado e intercalar agua entre plato y plato.