"Una mujer realmente se convierte en mujer cuando tiene un hijo". Josefina Jerez pronunció estas palabras pocos minutos antes del inicio de la Marcha por la Vida, que se realizó ayer. Lo hizo mientras sostenía en brazos a Tomás, de 11 meses, y mientras observaba a Bautista, de dos años, que estaba sentado en el coche. Las palabras de esta madre son quizás las que resumen de manera más acabada el espíritu de la movilización en la que miles de personas se pronunciaron a favor de la vida desde su concepción y rechazaron el aborto y el filicidio.
La marcha, organizada por el grupo Vida para Todos, se inició pasadas las 20.30 en la plaza Urquiza. Por 25 de mayo llegó hasta la plaza Independencia, donde se realizó un acto. Durante el trayecto, la multitud parecía un enorme río lleno de espuma. Es que, como símbolo de vida, la mayoría llevó alguna prenda blanca y muchos de ellos enarbolaron globos y banderas de ese color.
Mimos y pancartas
Durante la marcha se entonaron cantos y consignas a favor de la vida. Incluso, en algunos sectores se colocaron gigantografías y pancartas para explicar por qué el ser humano es tal desde el momento de la concepción. Incluso hubo números de mimos que representaron la importancia de la defensa de la vida. "Si yo tuviera en frente a una pareja que está pensando en abortar, le diría que no se está por hacer una cirugía, sino que está por matar a una persona", expresó Raúl Martínez Ribó, de 24 años, uno de los participantes.
En la movilización, los jóvenes fueron mayoría. De todos modos, también asistieron muchas familias con hijos chicos y personas mayores que acompañaban con cantos y aplausos.
"La mayoría de las chicas que abortan están solas y no tienen a nadie para que las aconseje. Es necesario que se den cuenta de que así como ellas tienen derecho a vivir, sus hijos también", afirmó Rosario Valderrábano, de 21 años.
Mensaje claro
Nicolás Molina, uno de los integrantes de Vida para Todos, aclaró que el grupo es apartidario y que no tiene credo. "El mensaje que queremos transmitir es claro: la vida es vida desde la concepción. Entonces, el aborto es un asesinato. Pero además nos parece irrisorio el proyecto de ley que reduce las penas por el filicidio (fija penas de entre seis meses a tres años de prisión para la mujer que en estado puerperal mate a su hijo). Esto es una invitación a matar", sostuvo.
Durante el acto en la plaza Independencia se cantaron canciones, se hizo una pequeña representación teatral y se leyó un petitorio dirigido a los senadores tucumanos. "Señores senadores, no quisiéramos estar acá, pero es un deber de conciencia salir y gritar que no hay derechos humanos si no se respeta el más importante de todos: el derecho a la vida", expresó Analía Michel ante la multitud que aplaudió sus palabras.
La marcha, organizada por el grupo Vida para Todos, se inició pasadas las 20.30 en la plaza Urquiza. Por 25 de mayo llegó hasta la plaza Independencia, donde se realizó un acto. Durante el trayecto, la multitud parecía un enorme río lleno de espuma. Es que, como símbolo de vida, la mayoría llevó alguna prenda blanca y muchos de ellos enarbolaron globos y banderas de ese color.
Mimos y pancartas
Durante la marcha se entonaron cantos y consignas a favor de la vida. Incluso, en algunos sectores se colocaron gigantografías y pancartas para explicar por qué el ser humano es tal desde el momento de la concepción. Incluso hubo números de mimos que representaron la importancia de la defensa de la vida. "Si yo tuviera en frente a una pareja que está pensando en abortar, le diría que no se está por hacer una cirugía, sino que está por matar a una persona", expresó Raúl Martínez Ribó, de 24 años, uno de los participantes.
En la movilización, los jóvenes fueron mayoría. De todos modos, también asistieron muchas familias con hijos chicos y personas mayores que acompañaban con cantos y aplausos.
"La mayoría de las chicas que abortan están solas y no tienen a nadie para que las aconseje. Es necesario que se den cuenta de que así como ellas tienen derecho a vivir, sus hijos también", afirmó Rosario Valderrábano, de 21 años.
Mensaje claro
Nicolás Molina, uno de los integrantes de Vida para Todos, aclaró que el grupo es apartidario y que no tiene credo. "El mensaje que queremos transmitir es claro: la vida es vida desde la concepción. Entonces, el aborto es un asesinato. Pero además nos parece irrisorio el proyecto de ley que reduce las penas por el filicidio (fija penas de entre seis meses a tres años de prisión para la mujer que en estado puerperal mate a su hijo). Esto es una invitación a matar", sostuvo.
Durante el acto en la plaza Independencia se cantaron canciones, se hizo una pequeña representación teatral y se leyó un petitorio dirigido a los senadores tucumanos. "Señores senadores, no quisiéramos estar acá, pero es un deber de conciencia salir y gritar que no hay derechos humanos si no se respeta el más importante de todos: el derecho a la vida", expresó Analía Michel ante la multitud que aplaudió sus palabras.
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