El constitucionalista Luis Iriarte fustigó con dureza que la entrega de copias del proyecto de Presupuesto 2011 sea la decisión de un Gobierno que en un principio no estuvo dispuesto a eso, en lugar de que se trate del triunfo de una oposición parlamentaria que luchó para conseguir lo que le correspondía por derecho propio.
"Los opositores siempre supieron que estaban legitimados para reclamar, a través de la Justicia, que se les haga entrega de estas copias de las partidas presupuestarias, y que ello se podía lograr con una medida cautelar, porque está en juego el destino que se va a dar a $ 10.000 millones de los contribuyentes tucumanos. Sin embargo, ninguno emprendió el camino tendiente a agotar las instancias institucionales disponibles para defender su rol de control de un oficialismo soberbio y hegemónico, que lleva adelante un régimen pérfido y descreído. Por el contrario, hubo silencio de algunos de ellos y la mera queja verbal de otros", repudió Iriarte.
"Desde la reforma constitucional de 2006, la Legislatura demolió el sistema democrático y republicano en nuestra provincia. Oficialistas y presuntos opositores juegan a desempeñar sus roles sin convicción seria por parte de estos últimos. Están actuando, como diría Perón, ?para la gilada?", concluyó.
"Los opositores siempre supieron que estaban legitimados para reclamar, a través de la Justicia, que se les haga entrega de estas copias de las partidas presupuestarias, y que ello se podía lograr con una medida cautelar, porque está en juego el destino que se va a dar a $ 10.000 millones de los contribuyentes tucumanos. Sin embargo, ninguno emprendió el camino tendiente a agotar las instancias institucionales disponibles para defender su rol de control de un oficialismo soberbio y hegemónico, que lleva adelante un régimen pérfido y descreído. Por el contrario, hubo silencio de algunos de ellos y la mera queja verbal de otros", repudió Iriarte.
"Desde la reforma constitucional de 2006, la Legislatura demolió el sistema democrático y republicano en nuestra provincia. Oficialistas y presuntos opositores juegan a desempeñar sus roles sin convicción seria por parte de estos últimos. Están actuando, como diría Perón, ?para la gilada?", concluyó.








