Según Criado, se violó su derecho a la defensa

El gerente, procesado en la Justicia Federal.

Por Redacción Política 22 Noviembre 2010
No está conforme con la actuación de la Justicia provincial ni con la labor de los tribunales federales. Por ese motivo, el gerente de la planta de Pacará Pintado, Mario Delfor Criado, adelantó que apelará el procesamiento en su contra -sin prisión preventiva- dispuesto por el juez federal subrogante Mario Racedo.

Al empresario le trabaron un embargo sobre sus bienes por $ 100.000, como consecuencia de la presunta contaminación que genera el centro de disposición final de los residuos al cauce del río Salí. Racedo le imputó la supuesta violación al artículo 55 de la Ley 24.051, de Residuos Peligrosos, que impone penas de entre tres y 10 años de prisión a quien "utilizando los residuos envenenare, adulterare o contaminare de un modo peligroso para la salud, el suelo, el agua, la atmósfera o el ambiente en general". Tal como detalló este diario, el magistrado intervino en la causa a partir de una actividad preventiva concretada en 2007 por Gendarmería Nacional.

Criado fue notificado el miércoles del procesamiento en su contra. "Se violó mi derecho a defensa, porque cuando me llamaron a prestar declaración indagatoria (el 22 de septiembre y el 6 de octubre) los cargos que me imputaban era de contaminación, por el presunto vuelco de lixiviados y por supuesta infiltración en el río. Pero veo con sorpresa que el procesamiento no tiene nada que ver con la indagatoria; me procesan porque yo habría incumplido con los monitoreos internos en la planta", replicó el empresario.

De inmediato, Criado desestimó que no haya cumplido con lo previsto en los aptos ambientales otorgados por el Estado. "No es verdad; yo en la apelación presentaré los 46 estudios y monitores realizados por la Universidad Tecnológica Nacional de Avellaneda, por los laboratorios de ISO 14.000 del Instituto Nacional Argentino de Higiene y Seguridad y por los laboratorios de la Estación Experimental Obispo Colombres, el único en la provincia que tiene la certificación para este tipos de análisis", se escudó.

El empresario -también tiene a su cargo la explotación de Overa Pozo, donde actualmente se deposita la basura, insistió en que el río Salí ya baja contaminado antes de llegar a la altura de Pacará Pintado. "Hicimos muestras y labramos actas con profesionales y escribanos públicos aguas arriba y también aguas abajo de la planta", planteó, en su afán de ratificar su teoría de que la presencia de elementos contaminantes obedece a factores ajenos al predio. Criado mencionó que en un radio de 300 metros adyacentes a Pacará Pintado los líquidos cloacales desembocan sin ninguna restricción al río, y que existen basurales clandestinos.

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