El fallo de la Corte Suprema de Justicia que cuestiona el funcionamiento del Consejo Asesor de la Magistratura (CAM) en el concurso para cubrir cuatro vacantes de camarista en lo Civil y Comercial Común enfrentó a referentes de distintos estamentos en el órgano de selección de jueces.
Mientras que el abogado Antonio Bustamante criticó duramente la sentencia y reclamó su apelación (así lo decidió el cuerpo el lunes), el camarista Augusto Ávila se pronunció porque se respete la decisión del máximo tribunal y se avance con el trámite paralizado.
Los diferentes criterios dejan en evidencia la tensión que existe en el CAM, donde son frecuentes los roces entre letrados y magistrados, más allá de los intentos de que las resoluciones sean emitidas de la forma más consensuada posible.
La decisión judicial alcanzó específicamente la causa impulsada por la relatora de la Corte María del Pilar Amenábar, aunque hay otros procesos en marcha. El voto mayoritario del fallo (impulsado por René Mario Goane, acompañado por Carlos Giovanniello y por Salvador Ruiz) consideró inconstitucional y nulo el artículo de la ley del CAM que limitaba la entrevista personal a los mejores promedios, última instancia antes de dar el orden de méritos. La minoría (Antonio Estofán y Ana Lucía Manca) convalidaba lo actuado.
Bustamante sostuvo que respeta al tribunal, pero que la sentencia es mala para el CAM, para Amenábar y para la sociedad. "Está teñida de arbitrariedad e intenta paralizar y desprestigiar la institución, sin razón ni sentido. Estoy asombrado por las contradicciones de la Corte en sucesivos fallos; primero resaltó la naturaleza constitucional del CAM y ahora lo consideró de naturaleza sublegal, como un ente administrativo. Tampoco resuelve la situación planteada por quien accionó, ya que no se pronuncia sobre su pedido de que se revise el puntaje asignado en la prueba escrita", señaló.
El ex presidente del Colegio de Abogados aseguró que la sociedad mira con expectativa al CAM: "es un nuevo paradigma para nombrar a jueces independientes; aparentemente, algunos quieren volver a la designación a dedo, con la revisión judicial de las listas de postulantes en manos de la Corte". "La sentencia tiene poco de técnica, no se la puede exponer como una resolución jurídica importante por sus defectos. Por ello, vamos a recurrir a la Corte de la Nación ante la gravedad de una situación que pone en vilo la administración de Justicia", aseveró.
Cámara en crisis
En la vereda de enfrente a los dichos de Bustamante se ubica Ávila. "La resolución debe cumplirse y ser acatada por el CAM, porque es un tema exclusivo de derecho público local, sobre el cual no interviene la Corte nacional, que nunca habilita un recurso federal. Si hacemos un planteo principista, como lo decidió la mayoría de los consejeros, vamos a estar un año con el concurso parado hasta que se lo desestime. Es de sentido común seguir con el concurso y entrevistar a Amenábar", puntualizó.
El camarista agregó que el CAM no puede apelar porque, al tiempo de presentarse este caso, se carecía de legitimación activa para estar en juicio, ya que la obtuvo luego al reformar la ley respectiva. Todo trámite en este expediente debe ser realizado por Fiscalía de Estado, a nombre de la Provincia
El magistrado advirtió que el fallo aborda temas opinables, con dos sistemas posibles de selección: que el candidato atraviese todas las instancias de un concurso, incluso la entrevista final; o que se fije un piso de puntaje mínimo para acceder a la última etapa. "La Cámara que integro (para la cual está anotada Amenábar) está en una grave mora jurisdiccional pese al esfuerzo sobrehumano que hacemos, porque sólo somos dos de seis magistrados. No alcanzamos a cubrir todo el trabajo", finalizó.
Mientras que el abogado Antonio Bustamante criticó duramente la sentencia y reclamó su apelación (así lo decidió el cuerpo el lunes), el camarista Augusto Ávila se pronunció porque se respete la decisión del máximo tribunal y se avance con el trámite paralizado.
Los diferentes criterios dejan en evidencia la tensión que existe en el CAM, donde son frecuentes los roces entre letrados y magistrados, más allá de los intentos de que las resoluciones sean emitidas de la forma más consensuada posible.
La decisión judicial alcanzó específicamente la causa impulsada por la relatora de la Corte María del Pilar Amenábar, aunque hay otros procesos en marcha. El voto mayoritario del fallo (impulsado por René Mario Goane, acompañado por Carlos Giovanniello y por Salvador Ruiz) consideró inconstitucional y nulo el artículo de la ley del CAM que limitaba la entrevista personal a los mejores promedios, última instancia antes de dar el orden de méritos. La minoría (Antonio Estofán y Ana Lucía Manca) convalidaba lo actuado.
Bustamante sostuvo que respeta al tribunal, pero que la sentencia es mala para el CAM, para Amenábar y para la sociedad. "Está teñida de arbitrariedad e intenta paralizar y desprestigiar la institución, sin razón ni sentido. Estoy asombrado por las contradicciones de la Corte en sucesivos fallos; primero resaltó la naturaleza constitucional del CAM y ahora lo consideró de naturaleza sublegal, como un ente administrativo. Tampoco resuelve la situación planteada por quien accionó, ya que no se pronuncia sobre su pedido de que se revise el puntaje asignado en la prueba escrita", señaló.
El ex presidente del Colegio de Abogados aseguró que la sociedad mira con expectativa al CAM: "es un nuevo paradigma para nombrar a jueces independientes; aparentemente, algunos quieren volver a la designación a dedo, con la revisión judicial de las listas de postulantes en manos de la Corte". "La sentencia tiene poco de técnica, no se la puede exponer como una resolución jurídica importante por sus defectos. Por ello, vamos a recurrir a la Corte de la Nación ante la gravedad de una situación que pone en vilo la administración de Justicia", aseveró.
Cámara en crisis
En la vereda de enfrente a los dichos de Bustamante se ubica Ávila. "La resolución debe cumplirse y ser acatada por el CAM, porque es un tema exclusivo de derecho público local, sobre el cual no interviene la Corte nacional, que nunca habilita un recurso federal. Si hacemos un planteo principista, como lo decidió la mayoría de los consejeros, vamos a estar un año con el concurso parado hasta que se lo desestime. Es de sentido común seguir con el concurso y entrevistar a Amenábar", puntualizó.
El camarista agregó que el CAM no puede apelar porque, al tiempo de presentarse este caso, se carecía de legitimación activa para estar en juicio, ya que la obtuvo luego al reformar la ley respectiva. Todo trámite en este expediente debe ser realizado por Fiscalía de Estado, a nombre de la Provincia
El magistrado advirtió que el fallo aborda temas opinables, con dos sistemas posibles de selección: que el candidato atraviese todas las instancias de un concurso, incluso la entrevista final; o que se fije un piso de puntaje mínimo para acceder a la última etapa. "La Cámara que integro (para la cual está anotada Amenábar) está en una grave mora jurisdiccional pese al esfuerzo sobrehumano que hacemos, porque sólo somos dos de seis magistrados. No alcanzamos a cubrir todo el trabajo", finalizó.







