El Gobierno invirtió durante este año, por medio de la Dirección Provincial del Agua (DPA), $ 52,5 millones en obras hídricas, en el marco del programa para conjurar inundaciones. El monto (duplica los $ 26 millones invertidos durante 2008) incluye tanto los trabajos realizados con personal del Estado como los tercerizados, y abarca a las tareas que fueron completadas y también a las que están en ejecución.
Estos detalles fueron presentados a la Legislatura por el secretario de Obras Públicas de la provincia, Oscar Mirkin, quien anunció, con estos datos, el fin del denominado plan "Pre-lluvias".
"Desde que iniciamos la gestión, en 2003, hacemos obras todo el año, no sólo antes de la estación húmeda. Para este Gobierno, es una política de Estado y, llueva o no, los trabajos se hacen", se jacta el funcionario. El nuevo nombre, precisa, es Plan para Prevenir Inundaciones.
Mirkin, que no ahorra críticas contra las gestiones anteriores, hace hincapié en que hubo 38 obras de encauce, defensa y limpieza de ríos y canales. "Ya no se hacen esos trabajos de emergencia que se hacían un mes antes", enfatizó. "Todo está incluido en el plan director que ejecuta la DPA".
El secretario sostiene que se tomaron las medidas para mitigar eventuales desbordes y anegamientos. Pero también abre el paraguas y dice que no hay nada a prueba de lluvias excepcionales. "Trabajamos mucho este año y las obras se encararon calculando los parámetros normales de precipitaciones. La gente pregunta si ya no nos inundaremos. La verdad es que eso no se puede saber... Esperemos que no. Creemos que no tendremos problemas, pero eso depende más de la naturaleza que de las obras en sí", argumentó.
"Grandes obras"
Mirkin está convencido de que, una vez que se puedan concretar las "grandes obras" que están en los planes oficiales, sí se resolverá el problema de fondo. Según explicó, la problemática del territorio tucumano radica en la gran cantidad ríos que posee, lo que el sintetiza con la expresión "agua superficial". "Hay que sistematizarlos: intervenir en la cuenca para que el agua que llegue al pedemonte, donde están las ciudades, esté controlada. Pero eso demanda cientos de millones de dólares. Es probable que no podamos hacer todas esas obras porque hoy no se cuenta con ese dinero", adujo. En contraste, expresó que ya se realizaron muchos de los proyectos técnicos correspondientes. Y se esperanzó con que llegue el día en que se deje de temer a las lluvias y se aproveche ese recurso.
Inicio sin proyectos
Mirkin remarcó que, desde el Ejecutivo, se empeñan en gestionar el financiamiento necesario para los emprendimientos hídricos fundamentales. "Pero no es tan sencillo acceder a los créditos, sobre todo porque hay sumas significativas", confesó.
"Trabajamos para dejarle a Tucumán una base de proyectos ejecutivos terminados y, en lo posible, con las gestiones encaminadas para conseguir fondos. Creo que durante la próxima gestión se podrán comenzar algunas de estas obras", se entusiasmó.
Asimismo, recordó que, al asumir en el cargo, en 2003, no había proyectos de envergadura en su área, por lo que -aclaró- su equipo debió arrancar de cero. "Salvo Potrero de las Tablas, estábamos carentes de planes. Generamos estudios y trabajos y, aunque no podamos hacer todas las obras previstas porque no contamos con los millones necesarios, los proyectos quedarán para la provincia", insistió.
Estos detalles fueron presentados a la Legislatura por el secretario de Obras Públicas de la provincia, Oscar Mirkin, quien anunció, con estos datos, el fin del denominado plan "Pre-lluvias".
"Desde que iniciamos la gestión, en 2003, hacemos obras todo el año, no sólo antes de la estación húmeda. Para este Gobierno, es una política de Estado y, llueva o no, los trabajos se hacen", se jacta el funcionario. El nuevo nombre, precisa, es Plan para Prevenir Inundaciones.
Mirkin, que no ahorra críticas contra las gestiones anteriores, hace hincapié en que hubo 38 obras de encauce, defensa y limpieza de ríos y canales. "Ya no se hacen esos trabajos de emergencia que se hacían un mes antes", enfatizó. "Todo está incluido en el plan director que ejecuta la DPA".
El secretario sostiene que se tomaron las medidas para mitigar eventuales desbordes y anegamientos. Pero también abre el paraguas y dice que no hay nada a prueba de lluvias excepcionales. "Trabajamos mucho este año y las obras se encararon calculando los parámetros normales de precipitaciones. La gente pregunta si ya no nos inundaremos. La verdad es que eso no se puede saber... Esperemos que no. Creemos que no tendremos problemas, pero eso depende más de la naturaleza que de las obras en sí", argumentó.
"Grandes obras"
Mirkin está convencido de que, una vez que se puedan concretar las "grandes obras" que están en los planes oficiales, sí se resolverá el problema de fondo. Según explicó, la problemática del territorio tucumano radica en la gran cantidad ríos que posee, lo que el sintetiza con la expresión "agua superficial". "Hay que sistematizarlos: intervenir en la cuenca para que el agua que llegue al pedemonte, donde están las ciudades, esté controlada. Pero eso demanda cientos de millones de dólares. Es probable que no podamos hacer todas esas obras porque hoy no se cuenta con ese dinero", adujo. En contraste, expresó que ya se realizaron muchos de los proyectos técnicos correspondientes. Y se esperanzó con que llegue el día en que se deje de temer a las lluvias y se aproveche ese recurso.
Inicio sin proyectos
Mirkin remarcó que, desde el Ejecutivo, se empeñan en gestionar el financiamiento necesario para los emprendimientos hídricos fundamentales. "Pero no es tan sencillo acceder a los créditos, sobre todo porque hay sumas significativas", confesó.
"Trabajamos para dejarle a Tucumán una base de proyectos ejecutivos terminados y, en lo posible, con las gestiones encaminadas para conseguir fondos. Creo que durante la próxima gestión se podrán comenzar algunas de estas obras", se entusiasmó.
Asimismo, recordó que, al asumir en el cargo, en 2003, no había proyectos de envergadura en su área, por lo que -aclaró- su equipo debió arrancar de cero. "Salvo Potrero de las Tablas, estábamos carentes de planes. Generamos estudios y trabajos y, aunque no podamos hacer todas las obras previstas porque no contamos con los millones necesarios, los proyectos quedarán para la provincia", insistió.







