En Tribunales se habla de los nombramientos hechos sin concurso durante dos meses del año

El establecimiento de pruebas de antecedentes y oposición para los ayudantes judiciales generó revuelo en el Palacio de Justicia. "Las vacantes se produjeron y debimos ir cubriéndolas", explicó Antonio Estofán, presidente de la Corte

Por Redacción Política 09 Noviembre 2010
"Nunca ingresaron tantos empleados y funcionarios en la Justicia como durante este año". Distintas fuentes judiciales coinciden en esa apreciación fundada en la observación del movimiento en las oficinas que gestionan los recursos humanos de Tribunales. Las fuentes se niegan a revelar su identidad porque los nombramientos discrecionales son un tema tabú en el Poder Judicial, una atribución de la Corte Suprema que los jueces inferiores, funcionarios y empleados sólo se permiten comentar en voz baja. Ayer, sin embargo, en el Palacio de Justicia no se hablaba de otra cosa que del establecimiento de los concursos públicos para el cargo de ayudante judicial anunciado por Antonio Estofán, presidente del alto tribunal.

La acordada 1.029 comienza a llenar una prescripción de la Ley Orgánica de Tribunales sancionada en 1991, que en el inciso 2 del artículo 13 exige a la Corte "implementar un procedimiento para la designación de los empleados que garantice la igualdad de oportunidades y la selección por idoneidad". Dicha resolución llega después de completar el volumen excepcional de designaciones exigidas para cubrir los nuevos cargos creados a partir de la apertura de la Oficina de Violencia Doméstica (OVD), y de la habilitación del horario vespertino en la mayor parte de los fueros y oficinas administrativas.

Sólo en febrero y marzo ingresaron al menos 90 empleados nuevos, de acuerdo con la información a la que LA GACETA pudo acceder de manera extraoficial. Ese ritmo equivale a 2,25 designaciones discrecionales en el plazo de 40 jornadas hábiles.

Un tercio de los 90 nombramientos de comienzos de 2010 -este diario tuvo acceso a esa fracción de acordadas por fuera de las vías institucionales (ver "Las designaciones...")- revela que el trámite de ingreso al Poder Judicial apenas consigna el título profesional (si lo hubiese) del beneficiario de la resolución. En este caso, nueve de los 30 nuevos empleados son abogados; uno es procurador; cuatro son licenciados (la acordada no especifica la disciplina); dos son psicólogos y la 14 ingresantes no acusan ninguna profesión -en total, 16 ingresantes poseen algún tipo de título universitario-.

Tres letradas y dos licenciadas (todas mujeres) fueron destinadas a la OVD, que comenzó a funcionar en abril de este año, y que, originalmente, no tenía previsto incorporar personal nuevo. Es decir, iba a conformarse con el traslado de empleados con experiencia en los fueros de Familia y Penal, o de los numerosos graduados en carreras afines (Psicología, Trabajo social, etcétera) que ya están trabajando en la Justicia, aunque en puestos que no responden a las características de sus currículum vitae.

Defensa del método

Estofán se había negado hasta ayer a hablar públicamente sobre la extraordinaria cantidad de recursos humanos que incorporó la Justicia en el transcurso de este año por vía de una simple acordada rubricada por los magistrados de la Corte. Pero, ante una pregunta de LA GACETA en la conferencia de prensa que brindó con el vocal René Goane, ofreció la siguiente explicación: "las vacantes se produjeron y debimos ir cubriéndolas con el método que estaba vigente, luego de una capacitación previa a los (recursos humanos) propuestos, que, en varios casos, no fueron designados porque no cumplían las expectativas". La falta de publicidad de ese mecanismo será reemplazada por el esquema de transparencia previsto en la acordada 1.029, que, según Estofán, dispone la publicación de las convocatorias y requisitos en www.justucuman.gov.ar Pero hasta anoche, aquella acordada no había sido incorporada a dicho sitio.

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