De la tristeza a la indiferencia, en ocho países
LA GACETA se contactó con ocho periodistas de países de América latina, que relataron cómo se vivió la noticia en cada nación; en algunos casos, como si hubiera muerto un presidente en funciones y en otros, como un cimbronazo político propio. Una periodista de Paraguay confirmó que allí el fallecimiento causó estremecimiento. Off the record, algunos periodistas comentaron que mucha gente en sus países habló del entusiasmo que les provoca a algunos mandatarios la viudez de Cristina Fernández. La asociación de una figura popular con el fútbol. Los espacios dedicados en la prensa escrita y el tiempo que le dio la televisión. En Brasil y en México otros temas desplazaron la desaparición de Kirchner a un segundo plano.
La primera dama viuda
Mauricio Builes - Periodista colombiano
MEDELLÍN.- La muerte del ex presidente Néstor Kirchner fue asumida por los medios colombianos casi como si se tratara de la muerte de un presidente en funciones. Por la grandilocuencia de los titulares muchos ciudadanos desprevenidos pensaron que Cristina no era la Presidenta sino una primera dama... viuda. Los detalles del deceso, el minuto a minuto del féretro y el duelo de los argentinos en la calle fueron pan para tres días. Luego, durante el fin de semana, el análisis y la novedad de los enfoques siguieron alimentando el fervor que suele provocar la muerte de un político en América latina: "Kirchner y el fútbol, una pasión infinita" (El Espectador), "El nuevo ajedrez" (Semana), "Kirchner, el hombre que jamás conoció la calma" (El Tiempo). Por parte del gobierno colombiano hubo compasión mesurada, declaraciones sobrias y demostraciones de condolencia en vivo y en directo que, a decir verdad, mojaron poca prensa. Pero Kirchner ya es pasado en los titulares y las fotos del luto de Cristina pasaron al archivo. Aquí nos gustan los excesos: "un subteniente del Ejército reconoció haber violado a dos niñas en Tame, Arauca" (Caracol Noticias, 3 de noviembre de 2010).
Una cobertura didáctica
Carol Delmazo - Periodista brasileña
SÃO PAULO.- En la última semana, la población y la prensa brasileña centraron su atención en las elecciones presidenciales. La muerte de Kirchner coincidió con los últimos días de campaña y los debates finales en la televisión. También, con una importante votación en el Supremo Tribunal Federal sobre una ley que negó el registro de candidatura de muchos políticos del país. En ese contexto, la noticia que venía del país vecino disputó lugar con temas muy relevantes para los brasileños. Sin embargo, desde el miércoles hasta el viernes, todos los principales medios brasileños dieron importante espacio para la muerte de Kirchner. Como la mayoría de la población brasileña sabe muy poco sobre los políticos de los otros países, la cobertura ha sido didáctica: se mostró la trayectoria y la importancia de Kirchner para la Argentina, considerado uno de los principales líderes políticos del país (en algunos medios, fue tratado como el real dirigente, por detrás de Cristina). En el periódico de mayor circulación de Brasil, Folha de São Paulo, una nota el viernes también llamó la atención sobre la cobertura sobria de medios argentinos, como Clarín y La Nación, normalmente críticos a la presidencia. El presidente Lula declaró luto oficial por tres días y destacó la obra política de Kirchner.
Sin importancia en lo cotidiano
Ernesto Tovar - Periodista del diario El Universal, de Venezuela
CARACAS.- En Venezuela la muerte de Kirchner fue asumida por el gobierno como poco menos que una tragedia nacional, con tres días de duelo oficial que, sin embargo, para la vida cotidiana no significó ninguna alteración. La pérdida de un importantísimo aliado político para el gobierno de Chávez se reflejó en un alto impacto mediático tanto en los medios de comunicación públicos (todos manejados por el gobierno) como en los privados. De parte del gobierno, hubo todo tipo de homenajes verbales, discursos de ocasión con loas a la memoria de Kirchner, y oportunistas que aprovecharon para, de nuevo, culpar al capitalismo de todos los males -pasados, presentes, y futuros- de las sociedades latinoamericanas. La oposición mantuvo el respeto a la memoria del ex presidente y no hubo ataques a su pasado turbio sobre corrupción y enriquecimiento. Pero no fueron pocos los que criticaron que Chávez dramatice más de la cuenta el deceso, cuando en Venezuela miles de familias, cada año, también están de luto por la muerte de sus seres queridos a causa de la violencia criminal y callejera. También hubo quienes se preguntaron si en su viaje a Buenos Aires le llevaron otros maletines con dólares a los amigos argentinos.
"¿Tan querido era?"
Lorena Mena - Periodista del diario El Universo, de Ecuador
GUAYAQUIL.- En Ecuador los medios de comunicación se hicieron eco y dedicaron amplios espacios y tiempos a informar los pormenores alrededor de la muerte de Kirchner. A nivel político, el presidente Rafael Correa firmó un decreto de tres días de luto nacional la tarde del 27 de octubre. El tema fue noticia hasta el día del sepelio, por la amplia expectativa que generó el viaje de Correa a la Argentina para dicho acto, aunque nuevas revelaciones y declaraciones en torno de los sucesos del 30-S en Ecuador compitieron en cuanto a espacio informativo. "Pobre Cristina", "¿tan querido era?" y "¿cambiará el trato a la prensa (argentina, en referencia a los conflictos de los Kirchner con el Grupo Clarín)?" eran algunos de los comentarios e interrogantes que se escuchaban en las calles y entre periodistas o que se leían en la red social Facebook. La gran mayoría de ecuatorianos, sin embargo, ese viernes 29 hacía planes y centraba su atención en el feriado nacional de cinco días que dispuso el Gobierno por el Día de los Difuntos y las fiestas de Independencia de la ciudad andina de Cuenca, que rigió desde el 30 de octubre hasta el 3 de noviembre.
El político argentino más visible
Martín Otheguy - Periodista de Montevideo COMM (www.montevideo.com.uy), de Uruguay
MONTEVIDEO.- En un país como Uruguay, que toma al pie de la letra el cliché que indica que cuando Buenos Aires estornuda, Montevideo se resfría, la muerte de Kirchner generó la conmoción y repercusión mediática como si se tratara de una figura política propia. La internación de Kirchner, el súbito fallecimiento, su velatorio, el cortejo fúnebre y el entierro en Río Gallegos fueron seguidos en tiempo real por los medios masivos, desplazando cualquier otro tema en la agenda. En ello influyó la atracción que ejerció siempre la figura de Kirchner en nuestro país, vista con una mezcla de recelo y fascinación por la clase política pero fundamentalmente con una gran impopularidad en la opinión pública uruguaya, a causa de su actuación durante el prolongado corte de ruta de los asambleístas de Gualeguaychú. Por la cercanía geográfica y política, por las repercusiones que logra en Uruguay todo lo que pasa del otro lado del Plata, por al relación de amor-odio que tenemos como países hermanos, la muerte de Kirchner causó una mezcla de emociones en todos los niveles de la sociedad uruguaya: consternación, respeto, fascinación, morbo, asombro e incluso alegría mal disimulada en algunos sectores.
Impacto en la madrugada
Karen Fernández - Periodista de Diario Extra, de Costa Rica
SAN JOSÉ.- La muerte del ex presidente Néstor Kirchner no podía pasar desapercibida en los medios de comunicación costarricense, en los que tanto en los diarios como en los telenoticieros se informó de su deceso y pormenores de las actividades protocolarias que se realizarían en Argentina. Sin duda, la noticia terminó de despertar a más de un televidente que como consecuencia de la diferencia horaria con Argentina (6:30) comenzaba a prepararse para ir a trabajar, pero el impacto no fue más allá. El conflicto de soberanía con nuestros vecinos de Nicaragua ha sido el tema de conversación de la ciudadanía durante las últimas semanas, por lo que la muerte del líder político suramericano no desvió la preocupación de los ticos (tal es el apodo colectivo correspondiente al gentilicio de costarricense) sobre este delicado tema. De ahí que tres días fueran suficientes para hablar sobre el tema en los espacios destinados a las noticias internacionales, pero básicamente publicando las informaciones generadas por las agencias de noticias y, por supuesto, reproduciendo la posición del gobierno encabezado por la mandataria costarricense, Laura Chinchilla Miranda, quien indicó que nuestro país estaba de luto.
El funeral transmitido en vivo
Jésica Zermeño - Periodista del diario Reforma, de México
CIUDAD DE MÉXICO.- En México, la muerte de Néstor Kirchner fue opacada por la cruenta realidad nacional: dos matanzas multitudinarias, una en la capital. La atención de los medios mexicanos no estuvo en el dolor de los argentinos. La transmisión de los funerales y de la multitud que acompañó a Cristina en su dolor acaparó más espacio en los medios electrónicos, principalmente en la televisión: un par de horas de transmisión en tiempo real en los canales noticiosos, que recalcaron la presencia de presidentes de todo el continente y de Diego Maradona. En los editoriales, la relevancia de Kirchner para el escenario político en Argentina se hizo notar con fuerza. La reacción del presidente Felipe Calderón a la noticia fue evaluada por la opinión pública como un capítulo más en la historia de desprecio de los gobiernos mexicanos a lo que ocurre en América latina. Calderón no fue al funeral. Un escueto comunicado de prensa de la Presidencia de la República y una sencilla mención al inicio de un discurso fue todo lo que el Presidente dedicó al tema. Las principales condolencias presidenciales fueron para los deudos de los ejecutados.
Emocionó la reacción de la gente
Leticia Barrios - Periodista del diario La Nación, de Paraguay
ASUNCIÓN.- La muerte se llamó asombro. Todo lo expresado sobre las cualidades de Kirchner estaban en tácito y se explicitaron con una eclosión y sucesión de sentimientos de dolor y angustia por su partida. Desde Paraguay vimos al ex presidente como un reverdecer de esa clase de hombres y mujeres que se comprometen con verdadera pasión ante los avatares de la vida, de las sociedades, de los pueblos. Con Kirchner se sintió nuevamente que el poder radica en el pueblo, y lo pudimos ver en el momento tal vez más doloroso, pero también sublimizado por esa respuesta generalizada de los argentinos. Fue emocionante ver que jóvenes de una nación hermana como la Argentina, que es cobijo y sustento de tantas familias paraguayas puedan decir de que Kirchner les devolvió la esperanza, la dignidad y la credibilidad hacia una clase política que estaba desaparecida por demasiado tiempo. Nos emocionó que una madre diga que agradecía a los Kirchner porque le han dado una jubilación por haber lavado platos, cocinado y criado hijos, y que gracias a ellos puede tener una vejez digna, sin estar dependiendo de las limosnas de nadie.








