13 Octubre 2010 Seguir en 
"Malvinas. Retratos y Paisajes de Guerra", de Juan Travnik (se habilitará hoy a las 20.30 en el Museo Timoteo Navarro) está conformada por una serie de aproximadamente 70 retratos fotográficos en blanco y negro de ex combatientes de la Guerra de Malvinas e Islas del Atlántico Sur, realizados entre 1994 y 2007; y de una serie de 12 paisajes tomados en las islas durante el mes de mayo de 2007.
"Las fotos de Travnik ocupan un lugar único entre las figuraciones visuales que ha dado el arte argentino sobre la guerra de Malvinas. Frente al blanco en la memoria histórica, la primera tarea casi literal que impone la serie es sencilla: desnaturalizar los colectivos de rigor -chicos de la guerra, ex combatientes, veteranos- y restaurar la presencia física, individual y particularizada de los ex soldados", señalan los organizadores.
El proyecto
"Desde el punto de vista fotográfico mi proyecto es simple: desarmar una imagen colectiva esquemática y difusa que la sociedad argentina tiene del veterano y presentar, desde mi mirada, los rostros de los soldados conscriptos y de los suboficiales de baja graduación que estuvieron afectados directamente al conflicto", explicó Travnik al hablar sobre su obra. "Los paisajes fueron, en su momento, los escenarios de las batallas. Se ven los restos de la guerra de 1982 tal como están 25 años después del conflicto. Los espacios por los que se movieron. Las trincheras y pozos en los que se refugiaron. Los montes, la turba y las piedras que vieron sus ojos", describió el autor.
"Las fotos de Travnik ocupan un lugar único entre las figuraciones visuales que ha dado el arte argentino sobre la guerra de Malvinas. Frente al blanco en la memoria histórica, la primera tarea casi literal que impone la serie es sencilla: desnaturalizar los colectivos de rigor -chicos de la guerra, ex combatientes, veteranos- y restaurar la presencia física, individual y particularizada de los ex soldados", señalan los organizadores.
El proyecto
"Desde el punto de vista fotográfico mi proyecto es simple: desarmar una imagen colectiva esquemática y difusa que la sociedad argentina tiene del veterano y presentar, desde mi mirada, los rostros de los soldados conscriptos y de los suboficiales de baja graduación que estuvieron afectados directamente al conflicto", explicó Travnik al hablar sobre su obra. "Los paisajes fueron, en su momento, los escenarios de las batallas. Se ven los restos de la guerra de 1982 tal como están 25 años después del conflicto. Los espacios por los que se movieron. Las trincheras y pozos en los que se refugiaron. Los montes, la turba y las piedras que vieron sus ojos", describió el autor.
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