El ex juez Terán afirma que, lejos de haber aumentado, su patrimonio ha disminuido
El ex magistrado, al que imputan supuesto enriquecimiento ilícito, presentó las conclusiones de una auditoría hecha por dos contadores . El ex titular del Juzgado Federal N° 2 asevera que le hicieron mucho daño; no obstante, insiste en que está tranquilo. Inmuebles.
Jura que está tranquilo, que jamás impidió que la Justicia Federal investigara sus bienes, y que sólo siente bronca e impotencia respecto del proceso penal en virtud del cual se le imputa la supuesta comisión del delito de enriquecimiento ilícito.
Todo eso expresa el ex juez federal Nº 2, Felipe Terán, mientras presenta su primera prueba técnica dirigida a controvertir el análisis del fiscal federal Carlos Brito (Nº 2). Este último, tras haber comparado los ingresos del imputado durante el período 1999-2005 ($444.881,83) y los bienes registrados a su nombre ($1.319.642,29) en idéntico plazo, concluyó que, supuestamente, se había configurado un enriquecimiento ilícito apreciable, con posterioridad al acceso de Terán al cargo de magistrado.
Todo lo contrario expresa la auditoría concretada por los contadores Raúl Gandulfo y Marcelo Zárate a pedido de la defensa del ex magistrado, que fue incorporada al expediente el 1 de septiembre, según el abogado Pablo Bauque. "Del análisis practicado (...) observamos que, durante el período 1999-2005, el doctor Terán tuvo una capitalización por un monto de $625.661,80, mientras que los ingresos provenientes de sus remuneraciones, rentas por alquileres, jubilación de su cónyuge, venta del automóvil Renault Twingo y venta del inmueble de calle Homero Nº 452 (Capital Federal), netos de consumo, ascienden a la suma de $664.956,87. Merced a lo expuesto, podemos concluir que el doctor Terán no tuvo un incremento injustificado en su patrimonio", reza el trabajo.
"Empobrecido"
El corolario técnico se compadece con la afirmación del ex juez, que se define a sí mismo como un "empobrecido". "No estoy bien económicamente. Si vamos a ser sinceros, debo hablar de toda la plata que me llevó el asunto del Consejo de la Magistratura (fue destituido el 18 de octubre de 2006 por sentencia del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados de la Nación) (...). Vendí cosas para solventar mis gastos, si bien tuve la suerte de que me defendieron abogados amigos y no me reventaron la cabeza (sic)", revela a LA GACETA durante una conversación que fue registrada mediante dos grabadores distintos.
El ex juez y su abogado precisan que no habían elaborado la auditoría antes porque sólo pudieron fotocopiar los 14 cuerpos del expediente después de la declaración indagatoria que prestó el 29 de junio. "A mí no me mostraron las pruebas -sobre el enriquecimiento-, por eso no declaré", había explicado Terán en aquella oportunidad.
Tanto los auditores como la parte interesada especificaron que el informe aportado se funda en los mismos elementos que constan en el expediente (declaraciones juradas, escrituras, resúmenes bancarios, etcétera) que examinó Brito y que consideró Daniel Bejas, magistrado federal Nº1, para disponer el procesamiento de Terán y, en forma accesoria, trabar un embargo por $ 1 millón sobre el patrimonio de este (la resolución fue apelada).
Diferencias
Los contadores contratados por la defensa, que valuaron el patrimonio en juego según la Ley de Impuesto a las Ganancias, cifran el diferente resultado de las auditorías en el hecho de que el peritaje que ordenó Brito incluye un inmueble en Capital Federal (calle Homero Nº 454) que no pertenece al imputado en función del segundo análisis de la documentación.
La auditoría de parte también observa la falta de consideración de la venta del inmueble de la calle Homero Nº 452 en 2004 (operación que es respaldada mediante una comunicación telefónica con la escribanía), cuyos fondos, según exponen, fueron en gran medida empleados para comprar luego un departamento en la calle 25 de Mayo Nº 639, en esta capital, operación finalmente rescindida en diciembre de 2006.
El informe de Gandulfo y Zárate asigna valuaciones mayores -a las consignadas en la auditoría del fiscal- a cuatro de los inmuebles que adquirió Terán entre 1999 y 2005 (ambas auditorías sólo coinciden en el valor de una propiedad situada en Raco).
Un peleador
El meollo de la cuestión, de acuerdo con los autores del trabajo, radica en la diferente consideración del valor del departamento ubicado en la calle 25 de Mayo Nº 639, que en el primer peritaje ingresó al patrimonio por $300.000 en 2004 ($250.000 del boleto más $50.000 a cuenta del convenio particular) y al año siguiente consta por $445.000 (importe del boleto más $195.000 del convenio).
"A fojas 2.507, el señor Miguel Ernesto Galindo, titular de la constructora Galindo SA, manifiesta haber recibido la suma total del boleto y $80.000 a cuenta del convenio particular, y reconoce la imposibilidad de Terán de cumplir con el saldo adeudado ($115.000). Ese pasivo no fue consignado en el período 2004 y 2005... pero sí fue tenido en cuenta para incrementar el valor del inmueble, situación que no es real. La consideración de esta deuda es de vital importancia, puesto que disminuye justificadamente el patrimonio", puede leerse en la auditoría de parte.
Satisfecho por la exposición de los detalles de la auditoría que él había solicitado, Terán confirma que no tiene nada que esconder. "Ando por Tucumán y por todos lados. (El diputado kirchnerista y consejero Carlos) Kunkel me pidió tres veces que renunciara al cargo. Yo quería acogerme a la jubilación porque ya tenía 60 años, pero no me dejaron. Entonces la peleé: fui al CM y perdí por un voto. Voy a seguir peleando porque me hicieron mucho daño", alerta con determinación.
El ex juez también está imputado en tres causas por supuesta participación necesaria en tentativas de defraudación (mediante títulos de la deuda pública) en perjuicio del Estado Nacional.
Terán corrige el alcance de sus propias palabras: no lo lastimaron a él, sino a su mujer, a su hija única y a sus siete hermanos, dos de los cuales -según sentencia- se murieron de la amargura.
Todo eso expresa el ex juez federal Nº 2, Felipe Terán, mientras presenta su primera prueba técnica dirigida a controvertir el análisis del fiscal federal Carlos Brito (Nº 2). Este último, tras haber comparado los ingresos del imputado durante el período 1999-2005 ($444.881,83) y los bienes registrados a su nombre ($1.319.642,29) en idéntico plazo, concluyó que, supuestamente, se había configurado un enriquecimiento ilícito apreciable, con posterioridad al acceso de Terán al cargo de magistrado.
Todo lo contrario expresa la auditoría concretada por los contadores Raúl Gandulfo y Marcelo Zárate a pedido de la defensa del ex magistrado, que fue incorporada al expediente el 1 de septiembre, según el abogado Pablo Bauque. "Del análisis practicado (...) observamos que, durante el período 1999-2005, el doctor Terán tuvo una capitalización por un monto de $625.661,80, mientras que los ingresos provenientes de sus remuneraciones, rentas por alquileres, jubilación de su cónyuge, venta del automóvil Renault Twingo y venta del inmueble de calle Homero Nº 452 (Capital Federal), netos de consumo, ascienden a la suma de $664.956,87. Merced a lo expuesto, podemos concluir que el doctor Terán no tuvo un incremento injustificado en su patrimonio", reza el trabajo.
"Empobrecido"
El corolario técnico se compadece con la afirmación del ex juez, que se define a sí mismo como un "empobrecido". "No estoy bien económicamente. Si vamos a ser sinceros, debo hablar de toda la plata que me llevó el asunto del Consejo de la Magistratura (fue destituido el 18 de octubre de 2006 por sentencia del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados de la Nación) (...). Vendí cosas para solventar mis gastos, si bien tuve la suerte de que me defendieron abogados amigos y no me reventaron la cabeza (sic)", revela a LA GACETA durante una conversación que fue registrada mediante dos grabadores distintos.
El ex juez y su abogado precisan que no habían elaborado la auditoría antes porque sólo pudieron fotocopiar los 14 cuerpos del expediente después de la declaración indagatoria que prestó el 29 de junio. "A mí no me mostraron las pruebas -sobre el enriquecimiento-, por eso no declaré", había explicado Terán en aquella oportunidad.
Tanto los auditores como la parte interesada especificaron que el informe aportado se funda en los mismos elementos que constan en el expediente (declaraciones juradas, escrituras, resúmenes bancarios, etcétera) que examinó Brito y que consideró Daniel Bejas, magistrado federal Nº1, para disponer el procesamiento de Terán y, en forma accesoria, trabar un embargo por $ 1 millón sobre el patrimonio de este (la resolución fue apelada).
Diferencias
Los contadores contratados por la defensa, que valuaron el patrimonio en juego según la Ley de Impuesto a las Ganancias, cifran el diferente resultado de las auditorías en el hecho de que el peritaje que ordenó Brito incluye un inmueble en Capital Federal (calle Homero Nº 454) que no pertenece al imputado en función del segundo análisis de la documentación.
La auditoría de parte también observa la falta de consideración de la venta del inmueble de la calle Homero Nº 452 en 2004 (operación que es respaldada mediante una comunicación telefónica con la escribanía), cuyos fondos, según exponen, fueron en gran medida empleados para comprar luego un departamento en la calle 25 de Mayo Nº 639, en esta capital, operación finalmente rescindida en diciembre de 2006.
El informe de Gandulfo y Zárate asigna valuaciones mayores -a las consignadas en la auditoría del fiscal- a cuatro de los inmuebles que adquirió Terán entre 1999 y 2005 (ambas auditorías sólo coinciden en el valor de una propiedad situada en Raco).
Un peleador
El meollo de la cuestión, de acuerdo con los autores del trabajo, radica en la diferente consideración del valor del departamento ubicado en la calle 25 de Mayo Nº 639, que en el primer peritaje ingresó al patrimonio por $300.000 en 2004 ($250.000 del boleto más $50.000 a cuenta del convenio particular) y al año siguiente consta por $445.000 (importe del boleto más $195.000 del convenio).
"A fojas 2.507, el señor Miguel Ernesto Galindo, titular de la constructora Galindo SA, manifiesta haber recibido la suma total del boleto y $80.000 a cuenta del convenio particular, y reconoce la imposibilidad de Terán de cumplir con el saldo adeudado ($115.000). Ese pasivo no fue consignado en el período 2004 y 2005... pero sí fue tenido en cuenta para incrementar el valor del inmueble, situación que no es real. La consideración de esta deuda es de vital importancia, puesto que disminuye justificadamente el patrimonio", puede leerse en la auditoría de parte.
Satisfecho por la exposición de los detalles de la auditoría que él había solicitado, Terán confirma que no tiene nada que esconder. "Ando por Tucumán y por todos lados. (El diputado kirchnerista y consejero Carlos) Kunkel me pidió tres veces que renunciara al cargo. Yo quería acogerme a la jubilación porque ya tenía 60 años, pero no me dejaron. Entonces la peleé: fui al CM y perdí por un voto. Voy a seguir peleando porque me hicieron mucho daño", alerta con determinación.
El ex juez también está imputado en tres causas por supuesta participación necesaria en tentativas de defraudación (mediante títulos de la deuda pública) en perjuicio del Estado Nacional.
Terán corrige el alcance de sus propias palabras: no lo lastimaron a él, sino a su mujer, a su hija única y a sus siete hermanos, dos de los cuales -según sentencia- se murieron de la amargura.
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