Ex desocupados pusieron en marcha una fábrica de maquinaria agrícola

Se trata de la única que funciona en el interior de la provincia.

EMPRENDIMIENTO. La planta produce cargadoras de caña, entre otro tipo de máquinas para el campo.
EMPRENDIMIENTO. La planta produce cargadoras de caña, entre otro tipo de máquinas para el campo.
02 Mayo 2003
CONCEPCION.- Un grupo de ex desocupados logró poner en marcha en esta ciudad una fábrica de cargadoras de caña de azúcar, y de otras maquinarias cañeras, en un taller metalúrgico que hasta hace poco tiempo permanecía virtualmente paralizado. Se trata de la única que funciona en el interior de la provincia.
La iniciativa fue encarada a puro pulmón, sin créditos ni otras ayudas oficiales. Los trabajadores aprovecharon el paulatino alivio económico que exhiben los pequeños productores, merced al repunte del precio del azúcar que se viene dando desde la caída de la convertibilidad. Aunque ese sector no vive su mejor momento, por lo menos los resultados de la última cosecha le brindó un pequeño margen de ganancias que le permite ahora procurar hacerse de maquinarias que abaraten los costos operativos.
La fábrica, que funciona en San Martín 181 (frente al taller municipal), brinda trabajo en forma directa a 18 operarios, todos técnicos de distintas especialidades (sopleteros, mecánicos, pintores, metalúrgicos, hidráulicos, entre otros), quienes sobrevivían realizando "changas". Indirectamente también se benefician electricistas, torneros y hasta gomeros.
La planta se puso en funcionamiento en diciembre último y hasta julio próximo tiene prevista la entrega de 18 cargadoras. En estos días entregó las primeras cuatro maquinarias. "Desde 1988 hasta 1993 en este taller se fabricaron algunas cargadoras. Pero luego la profunda crisis que se desencadenó en la actividad azucarera nos sepultó. Hasta el año pasado aquí trabajábamos un empleado y yo. No había qué hacer porque los productores estaban fundidos", comentó Héctor Mora, propietario del taller convertido ahora en fábrica.
"Luego de la zafra anterior comenzaron a aparecer algunos cañeros interesados en conseguir cargadoras que les permitieran abaratar los costos de la cosecha. Pero el dinero de que disponían, en la mayoría de los casos, no era suficiente como para que accedieran a maquinarias costosas. De ahí es que surgió la idea de instalar esta fábrica", agregó el tallerista. En este proyecto cristalizado se juntaron técnicos que tienen familia para mantener y con muchas ganas de trabajar. A muchos se les dictó cursos de capacitación. Incluso la falta de una infraestructura más amplia los llevó a desechar varios pedidos.

Optimismo
"Lo interesante es que esto se puso en marcha con pocas herramientas y mucho esfuerzo. El mayor capital es el humano. Además, fue importante la confianza de los cañeros, quienes nos hicieron adelantos de pago para poder comenzar a trabajar", dijo el administrativo Mario Romano. "Esta fábrica nos sacó de la angustia a muchos desocupados, como yo, con familia. En mi caso sobrevivía con labores transitorias. A veces no me alcanzaba ni para comer. Ahora todos estamos llenos de optimismo porque vemos que hay mucho trabajo", sostuvo el operario Miguel Espert.
Las cargadoras se fabrican totalmente en la planta y los cañeros sólo entregan el tractor en el que se monta la maquinaria. "Aquí se la entrega lista para trabajar", advirtió Mora. También se fabrican cortadoras de cañas y cintas transportadoras de bolsas con azúcar. "Nuestra expectativa es la de darle continuidad a este emprendimiento y aumentar la producción adquiriendo más herramientas. Naturalmente todo dependerá del nivel de demanda. Por ahora es satisfactoria y nos permite mirar el futuro con optimismo" dijo Romano. (C)

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