02 Mayo 2003 Seguir en 
La casi segura falta de gas para las industrias durante el próximo invierno podría afectar la producción de ingenios y de citrícolas. Pero no es sólo este el inconveniente que preocupa a los empresarios tucumanos. Hay quienes temen que pronto también podría haber problemas con el suministro de electricidad y de agua.
El inconveniente que afecta a las empresas prestadoras de servicios públicos es la falta de una actualización de sus cuadros tarifarios desde la devaluación, lo cual impidió que se concretaran nuevas inversiones en los últimos meses. Las compañías presionan para que se incrementen las tarifas, y una estrategia de las productoras sería ajustar su oferta de servicios.
En el caso del gas, el faltante perjudicará a los usuarios del denominado "servicio interrumpible", que, como su nombre lo indica, puede ser interrumpido si no hay disponibilidad del fluido, ya que no existe compromiso contractual de entrega cuando hay restricciones. Es por ello que este servicio tiene un costo significativamente menor al servicio "en firme".
El citricultor Vicente Lucci se quejó porque "dentro de pocos días vamos a estar sin gas".
"Es un problema muy serio; yo soy uno de los más perjudicados. Estamos haciendo lo imposible y negociamos un acuerdo con una distribuidora para que nos instalen un caño hasta la empresa, con un costo de obra de más de 2 millones de dólares que nos van a devolver a plazos", explicó. Dijo que analizaron seriamente esta posibilidad, porque no ven otra alternativa.
Lucci advirtió que con la electricidad pronto pasará lo mismo. "Con el agua también puede haber grandes problemas. Yo produzco la que consumo, pero los que la reciben tendrán inconvenientes", concluyó.
El inconveniente que afecta a las empresas prestadoras de servicios públicos es la falta de una actualización de sus cuadros tarifarios desde la devaluación, lo cual impidió que se concretaran nuevas inversiones en los últimos meses. Las compañías presionan para que se incrementen las tarifas, y una estrategia de las productoras sería ajustar su oferta de servicios.
En el caso del gas, el faltante perjudicará a los usuarios del denominado "servicio interrumpible", que, como su nombre lo indica, puede ser interrumpido si no hay disponibilidad del fluido, ya que no existe compromiso contractual de entrega cuando hay restricciones. Es por ello que este servicio tiene un costo significativamente menor al servicio "en firme".
El citricultor Vicente Lucci se quejó porque "dentro de pocos días vamos a estar sin gas".
"Es un problema muy serio; yo soy uno de los más perjudicados. Estamos haciendo lo imposible y negociamos un acuerdo con una distribuidora para que nos instalen un caño hasta la empresa, con un costo de obra de más de 2 millones de dólares que nos van a devolver a plazos", explicó. Dijo que analizaron seriamente esta posibilidad, porque no ven otra alternativa.
Lucci advirtió que con la electricidad pronto pasará lo mismo. "Con el agua también puede haber grandes problemas. Yo produzco la que consumo, pero los que la reciben tendrán inconvenientes", concluyó.







