28 Abril 2003 Seguir en 
Después de la escalada de precios posdevaluación, el público está volviendo a comprar electrodomésticos, a medida que éstos van estabilizando sus valores y permitiendo ofertas atractivas. Sin embargo, los planes de financiación a largo plazo todavía suponen intereses demasiado altos como para que el sector mayoritario vuelva a comprar como lo hizo durante la década del 90.
En líneas generales, la incipiente reactivación del sector se considera un síntoma positivo de la economía, porque las ramas productivas con más dificultades para reactivarse son aquellas que combinan las características de ser muy dependientes de la demanda interna, por un lado, y de requerir financiación bancaria, por el otro. Los casos más evidentes son los bienes durables de consumo -como los electrodomésticos- y la construcción.
Repunte del 25%
Según Guillermo Olsen, gerente de una importante cadena, la gente se fue habituando a los nuevos valores de la economía y se espera que esta tímida vuelta al consumo iniciada a fines de 2002 vaya creciendo. "Nosotros estimamos que llegaremos a estar 25% arriba del año pasado. Claro que el repunte es bajo en términos de unidades vendidas", dijo Olsen.
El gerente de la filial tucumana de un comercio que cuenta con 110 sucursales en todo el país comentó que el gradual retorno del crédito permitió que la gente vuelva a comprar en cuotas.
"La gente quedó con los electrodomésticos que pudo comprar hasta hace dos años. Ahora, tenemos planes de 15 cuotas, pero hay quienes no pueden afrontar un pago mensual de $ 50 o $ 60, así que esperamos poder volver a los planes de 36 meses que llegamos a tener", estimó Rubén Da Rosa. La firma cobraba el 9% mensual de interés cuando volvió a lanzar los planes de financiación, en pocas cuotas. Hoy el índice es del 5%; es decir que en un plan de 15 meses el precio del producto se encarece en un 75%. Por ejemplo, una heladera que de contado vale $ 1.000 se puede pagar en 15 cuotas de $ 116,55 y eso hace un total de $ 1.748.
En todas las casas consultadas por LA GACETA, sus responsables coincidieron en que después de las elecciones se espera que retorne la confianza en la economía y bajen los intereses. Esto será vital para reactivar el consumo.
Tarjetas regionales
"En abril hemos tenido una reactivación considerable, gracias a algunas promociones que hemos sacado antes de Semana Santa", dijo Fernando Reyna, de un comercio de 25 de Mayo al 100, quien indicó que las tarjetas de crédito regionales otorgan planes cortos, en 3, 6 y 9 cuotas, sin interés o con un interés que oscila entre el 3% y el 10% mensual.
Paralelamente al resurgimiento del crédito, algunas fábricas están tratando de abaratar algunos productos para ponerlos nuevamente al alcance de los consumidores medios. Por ejemplo, los lavarropas automáticos más económicos hoy se cotizan a partir de $ 800, cuando antes se conseguían a la mitad de ese valor. Por eso Drean lanzó el modelo "Patriot", de carga superior y con un gabinete plástico, que en un comercio cuesta de contado $ 414 y en otro $ 384 (oferta del día). Nótese que la diferencia de precio del mismo lavarropas, entre una casa y otra, es de $ 30. Financiado a 15 meses, termina costando $ 725. También es posible ahorrar unos pesos si se eligen artículos de segundas marcas. Por ejemplo, un lavarropas automático Marshall, de similares características que el "Patriot", cuesta de contado $ 379. Hay algunos comercios que están ofreciendo financiación a 6 pagos, sin interés, con una tarjeta regional.
PISTAS SEGURAS
No hay que sucumbir a la fascinación en el primer negocio, sino pedir y comparar precios
Al momento de elegir un electrodoméstico, Angela de Sorrentino, presidenta de Adelco Tucumán (defensa del consumidor), recomendó estudiar detenidamente el presupuesto proporcionado por el comercio y el monto de los intereses, y confrontar el precio total financiado con el valor de contado. "No hay que comprar en el primer negocio y marearse, por más que a uno le muestren cosas muy lindas. Hay que caminar y pedir precios; pedir un presupuesto por escrito y exigir detalles sobre la garantía -advirtió-. La garantía es muy importante, porque no la da el negocio sino la fábrica. Cuando un producto no sale en óptimas condiciones, la fábrica lo tiene que cambiar por otro nuevo". De Sorrentino indicó que a veces la falla consiste en un problema sencillo que es solucionado por el service. Pero cuando afecta partes vitales de la maquinaria los fabricantes tienen la obligación de cambiar el artículo por uno nuevo. Desde el momento en que se hace el reclamo, queda en suspenso la garantía y no se debe contar el tiempo que transcurre hasta la entrega del nuevo artefacto.
Muchas marcas distintas se abastecen de las pocas fábricas que quedaron en el país
Apenas una o dos fábricas que no cerraron durante la convertibilidad, cuando todo se importaba, ahora elaboran productos para distintas marcas. "La misma fábrica que hace lavarropas para la línea Drean, también fabrica para Whirpool, Cónsul, Frigobras y otras marcas. La planta de Philco, en Tierra del Fuego, fabrica televisores, audio y video para muchas marcas. Es decir que artefactos de distintas marcas tienen los mismos componentes por dentro. Cambia solamente el gabinete", explicó el responsable de un comercio de Peatonal Mendoza al 500. Se especula con que haya una baja de precios una vez que se generalice la reactivación, porque el stock de 2000 y 2001 se va a tener que liquidar para incorporar los modelos actuales. En general, la decisión de compra de este tipo de bienes tiene que ver con la tranquilidad económica. Y los especialistas coinciden en que este es un año incierto, por las elecciones. Los consumidores todavía mantienen una actitud cauta, y evitan adquirir deudas a largo plazo.
En líneas generales, la incipiente reactivación del sector se considera un síntoma positivo de la economía, porque las ramas productivas con más dificultades para reactivarse son aquellas que combinan las características de ser muy dependientes de la demanda interna, por un lado, y de requerir financiación bancaria, por el otro. Los casos más evidentes son los bienes durables de consumo -como los electrodomésticos- y la construcción.
Repunte del 25%
Según Guillermo Olsen, gerente de una importante cadena, la gente se fue habituando a los nuevos valores de la economía y se espera que esta tímida vuelta al consumo iniciada a fines de 2002 vaya creciendo. "Nosotros estimamos que llegaremos a estar 25% arriba del año pasado. Claro que el repunte es bajo en términos de unidades vendidas", dijo Olsen.
El gerente de la filial tucumana de un comercio que cuenta con 110 sucursales en todo el país comentó que el gradual retorno del crédito permitió que la gente vuelva a comprar en cuotas.
"La gente quedó con los electrodomésticos que pudo comprar hasta hace dos años. Ahora, tenemos planes de 15 cuotas, pero hay quienes no pueden afrontar un pago mensual de $ 50 o $ 60, así que esperamos poder volver a los planes de 36 meses que llegamos a tener", estimó Rubén Da Rosa. La firma cobraba el 9% mensual de interés cuando volvió a lanzar los planes de financiación, en pocas cuotas. Hoy el índice es del 5%; es decir que en un plan de 15 meses el precio del producto se encarece en un 75%. Por ejemplo, una heladera que de contado vale $ 1.000 se puede pagar en 15 cuotas de $ 116,55 y eso hace un total de $ 1.748.
En todas las casas consultadas por LA GACETA, sus responsables coincidieron en que después de las elecciones se espera que retorne la confianza en la economía y bajen los intereses. Esto será vital para reactivar el consumo.
Tarjetas regionales
"En abril hemos tenido una reactivación considerable, gracias a algunas promociones que hemos sacado antes de Semana Santa", dijo Fernando Reyna, de un comercio de 25 de Mayo al 100, quien indicó que las tarjetas de crédito regionales otorgan planes cortos, en 3, 6 y 9 cuotas, sin interés o con un interés que oscila entre el 3% y el 10% mensual.
Paralelamente al resurgimiento del crédito, algunas fábricas están tratando de abaratar algunos productos para ponerlos nuevamente al alcance de los consumidores medios. Por ejemplo, los lavarropas automáticos más económicos hoy se cotizan a partir de $ 800, cuando antes se conseguían a la mitad de ese valor. Por eso Drean lanzó el modelo "Patriot", de carga superior y con un gabinete plástico, que en un comercio cuesta de contado $ 414 y en otro $ 384 (oferta del día). Nótese que la diferencia de precio del mismo lavarropas, entre una casa y otra, es de $ 30. Financiado a 15 meses, termina costando $ 725. También es posible ahorrar unos pesos si se eligen artículos de segundas marcas. Por ejemplo, un lavarropas automático Marshall, de similares características que el "Patriot", cuesta de contado $ 379. Hay algunos comercios que están ofreciendo financiación a 6 pagos, sin interés, con una tarjeta regional.
PISTAS SEGURAS
No hay que sucumbir a la fascinación en el primer negocio, sino pedir y comparar precios
Al momento de elegir un electrodoméstico, Angela de Sorrentino, presidenta de Adelco Tucumán (defensa del consumidor), recomendó estudiar detenidamente el presupuesto proporcionado por el comercio y el monto de los intereses, y confrontar el precio total financiado con el valor de contado. "No hay que comprar en el primer negocio y marearse, por más que a uno le muestren cosas muy lindas. Hay que caminar y pedir precios; pedir un presupuesto por escrito y exigir detalles sobre la garantía -advirtió-. La garantía es muy importante, porque no la da el negocio sino la fábrica. Cuando un producto no sale en óptimas condiciones, la fábrica lo tiene que cambiar por otro nuevo". De Sorrentino indicó que a veces la falla consiste en un problema sencillo que es solucionado por el service. Pero cuando afecta partes vitales de la maquinaria los fabricantes tienen la obligación de cambiar el artículo por uno nuevo. Desde el momento en que se hace el reclamo, queda en suspenso la garantía y no se debe contar el tiempo que transcurre hasta la entrega del nuevo artefacto.
Muchas marcas distintas se abastecen de las pocas fábricas que quedaron en el país
Apenas una o dos fábricas que no cerraron durante la convertibilidad, cuando todo se importaba, ahora elaboran productos para distintas marcas. "La misma fábrica que hace lavarropas para la línea Drean, también fabrica para Whirpool, Cónsul, Frigobras y otras marcas. La planta de Philco, en Tierra del Fuego, fabrica televisores, audio y video para muchas marcas. Es decir que artefactos de distintas marcas tienen los mismos componentes por dentro. Cambia solamente el gabinete", explicó el responsable de un comercio de Peatonal Mendoza al 500. Se especula con que haya una baja de precios una vez que se generalice la reactivación, porque el stock de 2000 y 2001 se va a tener que liquidar para incorporar los modelos actuales. En general, la decisión de compra de este tipo de bienes tiene que ver con la tranquilidad económica. Y los especialistas coinciden en que este es un año incierto, por las elecciones. Los consumidores todavía mantienen una actitud cauta, y evitan adquirir deudas a largo plazo.







