Desarmar al enemigo, no exterminarlo. Ese era el espíritu del decreto del gobierno de Estela Martínez de Perón, en que se ordena aniquilar a la subversión.
Eso es lo que dijo el dirigente justicialista Antonio Cafiero en su testimonio ante el Tribunal Oral Federal, durante el juicio por el funcionamiento de un centro clandestino de detención en la ex Jefatura de Policía.
"La misión militar estaba clara en el decreto en el cual se les encomienda aniquilar el accionar de la subversión; no se habla de eliminar al subversivo, sino que es una expresión castrense que quiere decir desarmar al enemigo, no exterminarlo. Implica dejarlo inerme para que no pueda seguir actuando. De ninguna manera había carta blanca para violar derechos", aseveró.
Por teleconferencia, el ex funcionario del gobierno derrocado por la dictadura militar, remarcó que el objetivo de controlar el accionar de la guerrilla se estaba cumpliendo paulatinamente, y que no había motivos para dar un golpe de Estado. LA GACETA©
Eso es lo que dijo el dirigente justicialista Antonio Cafiero en su testimonio ante el Tribunal Oral Federal, durante el juicio por el funcionamiento de un centro clandestino de detención en la ex Jefatura de Policía.
"La misión militar estaba clara en el decreto en el cual se les encomienda aniquilar el accionar de la subversión; no se habla de eliminar al subversivo, sino que es una expresión castrense que quiere decir desarmar al enemigo, no exterminarlo. Implica dejarlo inerme para que no pueda seguir actuando. De ninguna manera había carta blanca para violar derechos", aseveró.
Por teleconferencia, el ex funcionario del gobierno derrocado por la dictadura militar, remarcó que el objetivo de controlar el accionar de la guerrilla se estaba cumpliendo paulatinamente, y que no había motivos para dar un golpe de Estado. LA GACETA©
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