Los billetes, a pesar de que la pelota aún está quieta en Sudáfrica, ya comenzaron a rodar. El Mundial, según los cálculos de la FIFA, generá ganancias por 7.000 millones de dólares en todo el planeta. Argentina se quedará con un pequeño porcentaje de esa torta por la venta de unos 900.000 televisores plasmas y la comercialización de unas cuatro millones de camisetas, sin contar las miles de "truchas" que ya están dando vueltas en el mercado, entre otras perlitas. Los empresarios y comerciantes cruzan los dedos para que la Selección llegue lo más lejos posible. Ellos no levantarán la Copa del Mundo, pero sí los niveles de venta.