24 Abril 2003 Seguir en 
La recaudación de este mes en la Dirección General de Rentas experimentaría un incremento de más de un 50% respecto de abril del año pasado, que fue de $ 10,2 millones y que sufrió los embates de la aguda crisis financiera del país. El titular de ese organismo, Emilio de Lisi, señaló a LA GACETA que se prevé ingresos por $ 16 millones, con lo que se cumpliría la pauta recaudatoria acordada entre la Provincia y la Nación.
Hasta ayer, por el cobro de tributos se habían acumulado cerca de $ 12,6 millones y se espera un repunte millonario hasta el miércoles, por los vencimientos de Ingresos Brutos y del Convenio Multilateral, que incluye a los grandes contribuyentes.
Sin embargo, la posible desaparición de los bonos de cancelación de deudas (Bocade) frenaría la tendencia en alza de la recaudación impositiva.
Compensaciones
El 60% de lo recaudado hasta ahora por Rentas corresponde al pago de los gravámenes con Bocade, casi 10 puntos más que los porcentajes históricos de distribución monetaria.
En el organismo reconocen que esa desaparición de bonos podría disminuir sensiblemente los ingresos tributarios. Según algunos analistas, esa reducción podría rondar entre los $ 3 millones y los $ 4 millones mensuales durante 90 días.
De Lisi fue cauto respecto de esta proyección. El director de Rentas indicó que se tratará de compensar la baja recaudatoria con una política de control de pago de las obligaciones tributarias y el cobro de viejas deudas. "La gente no debe perder la costumbre de cumplir con sus obligaciones fiscales", planteó el funcionario.
Puntualmente, los operativos se profundizarían en los contribuyentes de los impuestos declarativos (Ingresos Brutos, Sellos y Salud Pública).
La actividad comercial
Las autoridades del Ministerio de Economía consideran que, si no hay una ayuda financiera adicional desde el Gobierno nacional, es posible que la recesión se prolongue por tres meses.
En efecto, siguen las tratativas con la administración federal para obtener un préstamo por $ 35 millones que atenúe las consecuencias que acarreará la desaparición de un circulante en bonos de $ 169 millones. "Los recursos que se gestionan están por fuera del financiamiento establecido por el pacto fiscal", señaló ayer a LA GACETA el secretario de Hacienda, Eduardo Jairala.
El Gobierno tratará de inyectar a la plaza financiera ese efectivo a través de los sueldos estatales, si es posible con el próximo cronograma. Con esa masa de efectivo se buscaría mantener los niveles habituales de la actividad económica provincial. La estrategia oficial apunta, además, a recomponer la pérdida de recaudación proyectada.
Hasta ayer, por el cobro de tributos se habían acumulado cerca de $ 12,6 millones y se espera un repunte millonario hasta el miércoles, por los vencimientos de Ingresos Brutos y del Convenio Multilateral, que incluye a los grandes contribuyentes.
Sin embargo, la posible desaparición de los bonos de cancelación de deudas (Bocade) frenaría la tendencia en alza de la recaudación impositiva.
Compensaciones
El 60% de lo recaudado hasta ahora por Rentas corresponde al pago de los gravámenes con Bocade, casi 10 puntos más que los porcentajes históricos de distribución monetaria.
En el organismo reconocen que esa desaparición de bonos podría disminuir sensiblemente los ingresos tributarios. Según algunos analistas, esa reducción podría rondar entre los $ 3 millones y los $ 4 millones mensuales durante 90 días.
De Lisi fue cauto respecto de esta proyección. El director de Rentas indicó que se tratará de compensar la baja recaudatoria con una política de control de pago de las obligaciones tributarias y el cobro de viejas deudas. "La gente no debe perder la costumbre de cumplir con sus obligaciones fiscales", planteó el funcionario.
Puntualmente, los operativos se profundizarían en los contribuyentes de los impuestos declarativos (Ingresos Brutos, Sellos y Salud Pública).
La actividad comercial
Las autoridades del Ministerio de Economía consideran que, si no hay una ayuda financiera adicional desde el Gobierno nacional, es posible que la recesión se prolongue por tres meses.
En efecto, siguen las tratativas con la administración federal para obtener un préstamo por $ 35 millones que atenúe las consecuencias que acarreará la desaparición de un circulante en bonos de $ 169 millones. "Los recursos que se gestionan están por fuera del financiamiento establecido por el pacto fiscal", señaló ayer a LA GACETA el secretario de Hacienda, Eduardo Jairala.
El Gobierno tratará de inyectar a la plaza financiera ese efectivo a través de los sueldos estatales, si es posible con el próximo cronograma. Con esa masa de efectivo se buscaría mantener los niveles habituales de la actividad económica provincial. La estrategia oficial apunta, además, a recomponer la pérdida de recaudación proyectada.







