18 Mayo 2010 Seguir en 
LOS ANGELES.- ¿Quién mejor para vender un producto que una estrella de Hollywood? Tomemos por ejemplo el último número de "Vanity Fair" y en la primera página aparece Ellen DeGeneres vendiendo maquillaje anti-envejecedor. Dos páginas más tarde, Jennifer Aniston "revela su secreto": el agua inteligente. Y detrás viene Jessica Biel presumiendo del largo de sus pestañas. El despliegue de figuras continúa a lo largo de toda la revista hasta llegar a un punto en el que es muy difícil distinguir qué es información y qué es publicidad.
Como ese retrato de Katharine Hepburn (obra de Cecil Beaton) que anuncia la propia tienda on line de la publicación. Menos mal que el periódico "The Wall Street Journal", pope de la información económica, pronosticó un mal año para la publicidad con estrellas, porque si los famosos de Hollywood estuvieran más volcados al mundo de los anuncios sería difícil formar el reparto de un filme. Esta tendencia de publicidad estelar queda clara entre las actrices. Al fin y al cabo, el 60% de las campañas publicitarias están en manos de ellas. (Especial)
Como ese retrato de Katharine Hepburn (obra de Cecil Beaton) que anuncia la propia tienda on line de la publicación. Menos mal que el periódico "The Wall Street Journal", pope de la información económica, pronosticó un mal año para la publicidad con estrellas, porque si los famosos de Hollywood estuvieran más volcados al mundo de los anuncios sería difícil formar el reparto de un filme. Esta tendencia de publicidad estelar queda clara entre las actrices. Al fin y al cabo, el 60% de las campañas publicitarias están en manos de ellas. (Especial)







