Prada cambió travesuras por aplausos

La uruguaya enamoró al público con sus temas sensibles e inspirados

ELLA Y SU GUITARRA. Fue el debut de la cantautora uruguaya en Tucumán.
ELLA Y SU GUITARRA. Fue el debut de la cantautora uruguaya en Tucumán.
17 Mayo 2010
El cielo morado presagiaba agua. Y agua cayó, pero la cantautora uruguaya Ana Prada no permitió que el mal clima del sábado le hiciese mella: en vez de presentar un recital resolvió ofrecer dos. Santo remedio para compensar la mudanza del escenario originalmente previsto en el amplio patio seco de El árbol de Galeano a la salita del mismo espacio. Bien hecho, bien por conjurar la lluvia rancho adentro.

Como no hay mal que por bien no venga, la contingencia terminó jugando a favor del debut tucumano de la solista, que trajo consigo a los músicos Juan de Benedictis (guitarra eléctrica), Fernando Mántaras (bajo) y Javier Cardellino (batería).

A Prada le valió con ser Prada para meterse en el bolsillo a la audiencia; con ponerse a rasguear la primera canción ("Soy sola") con la guitarra desconectada y arreglar el despiste volviendo a empezar. El público no sólo le perdonó los yerros, sino que hasta los festejó. No hay caso, el duende de la complicidad habita en las salas pequeñas.

Histriónica, la cantautora de rulos rubios conjugó arpegios con humorismo durante la interpretación de una veintena de composiciones que cabalgan entre géneros con la montura de la creatividad independiente. Una sensibilidad con mucho porvenir, sobre todo si Prada consigue preservar la fertilidad y espontaneidad que caracterizan a su ameno perfil artístico.

El estilo relajado y contagioso tuvo, sin embargo, un pico de energía durante la ejecución de "Salud por mí" y un valle melancólico con "Tres llaves", la inspirada zamba o vidala que, ocurrentemente, su autora bautizó "zambala". Aunque quizá los minutos más deliciosos del recital hayan sido los de la interpretación de la tierna "Hojas de tilo", una canción sobre los nacimientos cuya letra admite: "no busco tranquilidades si el cuerpo me pide trinos".

Silbó, hizo silbar, se emocionó con las interjecciones del público, improvisó un tema que dijo haber aprendido esa misma tarde mientras tomaba mate y, a modo de consumación del recital, se permitió parodiar al amor en un chistoso dúo con Lea Bensassón, productora, cantautora y ex compañera del cuarteto vocal La Otra. Con picardía campera y rioplatense, Prada cambió travesuras por aplausos como quien le saca la lengua a la lluvia aguafiestas.

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