09 Mayo 2010 Seguir en 
Trajecito elegante, sombrero y dreadlocks. Pablito Molina, en su versión solista y soundsystem, está lejos de la imagen que dispara al frente de Todos Tus Muertos. Y también la música, que es reggae en todas sus variantes y sólo un toque de ese punklatinoso que marcó a fuego los 90 y sigue transitando el camino real.
El cantante, acompañado por el Dj JoaoTH disparando pistas y sumando efectos, marcó el paso en Robert Nesta Club en una noche de alegría y danzas descontracturadas. El vozarrón de Pablito, que contrasta con su aspecto diminuto, lo eleva hasta convertirlo en un gigante sobre las tablas.
Pero eso no fue todo. Cuando ya había pasado casi una hora de canciones, de marchas y contramarchas, invitó a subir al escenario a los compañeros de Joao en Valores Reggae. La banda completa tomó los instrumentos y se convirtió en "su" grupo.
Pablito llegó a Tucumán el martes. Cantó esa noche en un bar que cumplió años y compartió tertulias con el mundillo "rasta" tucumano. Recargó energías, o al menos no perdió las que había traído desde Salta, y las dejó sobre el escenario, que recorrió a los saltos y con piruetas durante más de una hora y media. Su carisma y vitalidad son tan contagiosas como su música. Nadie pudo quedarse quieto durante el show.
"Armagedón" hizo punta en la decena de temas que compartieron el cantante porteño y los músicos tucumanos. Quedó en evidencia que entre Pablito y la banda hubo química instantánea, porque no se notaba que tuvieran sólo un par de horas de ensayo juntos. El contó que la idea surgió la noche anterior, y que se juntaron a zapar. El resultado los dejó satisfechos, y quisieron compartir la experiencia con el público.
Valores, que parecía ser el colchón estable de Pablito, paseó por Lumumba (antiguo grupo de Molina), le rindió homenaje a Bob Marley con "Waiting in Vain", y hasta se jugó con "Superlógico", de Los Redondos.
El cierre se anunció con "Acá estamos", pero fue sólo un amague. Pablito regresó y con los tucumanos cantó aquel clásico de TTM "Andate", con la banda al palo, y luego "Señorita a mí me gusta su style", y cerró cuando el tope horario obligó a encender las luces, con "Vamos a propagar el amor".
La fiesta había empezado bastante antes. Gurú, en formato de cuarteto mostrando su reggae crudo, puso bailar a una buena cantidad de público que había llegado temprano a la ceremonia. Joao pinchó discos y también generó movimientos.
Anoche, el reggae seguía latiendo en el Nesta, con un homenaje a Marley en el que Pablito iba a cantar algunos temas con Buenaysantas, el grupo que organizó el encuentro.
El cantante, acompañado por el Dj JoaoTH disparando pistas y sumando efectos, marcó el paso en Robert Nesta Club en una noche de alegría y danzas descontracturadas. El vozarrón de Pablito, que contrasta con su aspecto diminuto, lo eleva hasta convertirlo en un gigante sobre las tablas.
Pero eso no fue todo. Cuando ya había pasado casi una hora de canciones, de marchas y contramarchas, invitó a subir al escenario a los compañeros de Joao en Valores Reggae. La banda completa tomó los instrumentos y se convirtió en "su" grupo.
Pablito llegó a Tucumán el martes. Cantó esa noche en un bar que cumplió años y compartió tertulias con el mundillo "rasta" tucumano. Recargó energías, o al menos no perdió las que había traído desde Salta, y las dejó sobre el escenario, que recorrió a los saltos y con piruetas durante más de una hora y media. Su carisma y vitalidad son tan contagiosas como su música. Nadie pudo quedarse quieto durante el show.
"Armagedón" hizo punta en la decena de temas que compartieron el cantante porteño y los músicos tucumanos. Quedó en evidencia que entre Pablito y la banda hubo química instantánea, porque no se notaba que tuvieran sólo un par de horas de ensayo juntos. El contó que la idea surgió la noche anterior, y que se juntaron a zapar. El resultado los dejó satisfechos, y quisieron compartir la experiencia con el público.
Valores, que parecía ser el colchón estable de Pablito, paseó por Lumumba (antiguo grupo de Molina), le rindió homenaje a Bob Marley con "Waiting in Vain", y hasta se jugó con "Superlógico", de Los Redondos.
El cierre se anunció con "Acá estamos", pero fue sólo un amague. Pablito regresó y con los tucumanos cantó aquel clásico de TTM "Andate", con la banda al palo, y luego "Señorita a mí me gusta su style", y cerró cuando el tope horario obligó a encender las luces, con "Vamos a propagar el amor".
La fiesta había empezado bastante antes. Gurú, en formato de cuarteto mostrando su reggae crudo, puso bailar a una buena cantidad de público que había llegado temprano a la ceremonia. Joao pinchó discos y también generó movimientos.
Anoche, el reggae seguía latiendo en el Nesta, con un homenaje a Marley en el que Pablito iba a cantar algunos temas con Buenaysantas, el grupo que organizó el encuentro.







