08 Mayo 2010 Seguir en 
Muy buena
CARANCHO | Drama - PM16 107´
ORIGEN: Argentina, 2010. DIRECCION: Pablo Trapero; con Martina Gusman, Ricardo Darín, Carlos Weber, José Luis Arias, Fabio Ronzano. VIOLENCIA: con escenas. SEXO: con escenas. COMPRENSION: fácil. LO BUENO: la potencia de la narración. EL HALLAZGO: los muy buenos trabajos de los dos protagonistas.
Pablo Trapero dispone en esta producción de un libro denso, con personajes complejos y muy bien perfilados; y resuelve satisfactoriamente el filme a través de una narración sólida, que a veces avanza tan violentamente como los hechos que describe.
El director presenta a Sosa, el personaje que interpreta Darín, en el momento en que recibe una paliza por parte de un grupo de patoteros que intentan amedrentarlo, no se sabe (ni hace falta) muy bien por qué. Y a Luján (Martina Gusman), una joven médica, mientras recorre las calles en una ambulancia para prestar ayuda a las víctimas de accidentes, peleas o atracos. Los caminos de ambos personajes se cruzan y de la relación que surge entre ellos asoma la posibilidad de empezar a construir un futuro mejor. Sin embargo, el intento de escapar de la red de corrupción y del mundo violento de presiones y amenazas en el que ambos están inmersos (muy a su pesar) presentará innumerables dificultades y los llevará a enfrentar un trágico destino.
Trapero ha alcanzado una identidad cinematográfica propia a través de su filmografía, y en esta producción confirma sus virtudes. Apoyándose en las muy buenas interpretaciones de sus dos protagonistas (tanto Darín como Gusman logran excelentes composiciones actorales), pinta a los personajes con precisión y le imprime un ritmo sostenido a su relato; la construcción de cada una de las escenas está en adecuada consonancia con la densidad de la narración, con el aporte de una excelente ambientación.
La realización técnica del filme es de gran nivel, y la resolución de algunas secuencias de acción y de violencia (como el extenso y sorprendente plano final de la película) es excelente.
Como siempre, el realizador elige personajes oscuros, atrapados en una realidad en muchos casos deprimente; le sirven para contar historias dramáticas, que pegan fuerte en la sensibilidad del público. Y lo logra con legítimos recursos cinematográficos.
CARANCHO | Drama - PM16 107´
ORIGEN: Argentina, 2010. DIRECCION: Pablo Trapero; con Martina Gusman, Ricardo Darín, Carlos Weber, José Luis Arias, Fabio Ronzano. VIOLENCIA: con escenas. SEXO: con escenas. COMPRENSION: fácil. LO BUENO: la potencia de la narración. EL HALLAZGO: los muy buenos trabajos de los dos protagonistas.
Pablo Trapero dispone en esta producción de un libro denso, con personajes complejos y muy bien perfilados; y resuelve satisfactoriamente el filme a través de una narración sólida, que a veces avanza tan violentamente como los hechos que describe.
El director presenta a Sosa, el personaje que interpreta Darín, en el momento en que recibe una paliza por parte de un grupo de patoteros que intentan amedrentarlo, no se sabe (ni hace falta) muy bien por qué. Y a Luján (Martina Gusman), una joven médica, mientras recorre las calles en una ambulancia para prestar ayuda a las víctimas de accidentes, peleas o atracos. Los caminos de ambos personajes se cruzan y de la relación que surge entre ellos asoma la posibilidad de empezar a construir un futuro mejor. Sin embargo, el intento de escapar de la red de corrupción y del mundo violento de presiones y amenazas en el que ambos están inmersos (muy a su pesar) presentará innumerables dificultades y los llevará a enfrentar un trágico destino.
Trapero ha alcanzado una identidad cinematográfica propia a través de su filmografía, y en esta producción confirma sus virtudes. Apoyándose en las muy buenas interpretaciones de sus dos protagonistas (tanto Darín como Gusman logran excelentes composiciones actorales), pinta a los personajes con precisión y le imprime un ritmo sostenido a su relato; la construcción de cada una de las escenas está en adecuada consonancia con la densidad de la narración, con el aporte de una excelente ambientación.
La realización técnica del filme es de gran nivel, y la resolución de algunas secuencias de acción y de violencia (como el extenso y sorprendente plano final de la película) es excelente.
Como siempre, el realizador elige personajes oscuros, atrapados en una realidad en muchos casos deprimente; le sirven para contar historias dramáticas, que pegan fuerte en la sensibilidad del público. Y lo logra con legítimos recursos cinematográficos.







