19 Abril 2003 Seguir en 
La sequía que afectó a la soja hará caer los rindes de este cultivo en un promedio de 1.000 kilos por hectárea este año con respecto a la campaña anterior, según especialistas del sector. Hasta ahora se ha cosechado un 20% de la superficie sembrada con soja en la provincia, unas 40.000 hectáreas, sobre un total cultivado de 200.000 hectáreas.
Se calcula que hasta la fecha se llevan cosechadas unas 60.000 toneladas con soja, de un total previsto a la fecha de 320.000 a 340.000 toneladas que se trillarían. Este volumen difiere en forma significativa sobre las estimaciones realizadas al principio de la campaña (antes de la seca), cuando se estimaba una cosecha de 620.000 toneladas de soja en Tucumán, similar a los registros récords del año anterior. La pérdida en ingresos para el sector rondará los U$S 50 millones."Se está trillando en toda la provincia, aunque hubo un par de interrupciones por lluvias. Se están terminando de cosechar los grupos 5, 6 y 7, y se comenzó a trillar las sojas del grupo 8", señaló a LA GACETA el consultor agropecuario Oscar Ricci.
En general, se levantó la soja más perjudicada por la sequía, la que maduró más temprano. Ahora, las expectativas están centradas en los granos de grupos largos, que recibieron algo del beneficio de la lluvia.
"Hasta ahora, hemos llegado a un rinde promedio piso de 1.500 kilos por hectárea, y esperamos que con la cosecha de los lotes que están mejor esta marca trepe al menos a un promedio de 1.800 kilos", se esperanzó Ricci. Este último valor, sin embargo, es notablemente más bajo al promedio registrado el año pasado, de unos 2.800 kilos de soja por hectárea en toda la provincia. Esta diferencia negativa de 1.000 kilos de una campaña a otra se debe a los efectos negativos de la falta de humedad en los cultivos.
Según Ricci, los mayores daños se observaron en las áreas marginales sembradas con soja, mientras que en las zonas centrales del cultivo hubo mejores valores de cosecha.
A diferencia de lo ocurrido el año pasado, en la presente campaña se está enviando mucha soja al puerto de Rosario. En 2002 los productores tucumanos guardaron el grano durante largo tiempo en los silos debido a la incertidumbre que había por los cambios en la economía. De todas formas, el grueso de la soja aún no fue cosechado en la provincia.
Se calcula que hasta la fecha se llevan cosechadas unas 60.000 toneladas con soja, de un total previsto a la fecha de 320.000 a 340.000 toneladas que se trillarían. Este volumen difiere en forma significativa sobre las estimaciones realizadas al principio de la campaña (antes de la seca), cuando se estimaba una cosecha de 620.000 toneladas de soja en Tucumán, similar a los registros récords del año anterior. La pérdida en ingresos para el sector rondará los U$S 50 millones."Se está trillando en toda la provincia, aunque hubo un par de interrupciones por lluvias. Se están terminando de cosechar los grupos 5, 6 y 7, y se comenzó a trillar las sojas del grupo 8", señaló a LA GACETA el consultor agropecuario Oscar Ricci.
En general, se levantó la soja más perjudicada por la sequía, la que maduró más temprano. Ahora, las expectativas están centradas en los granos de grupos largos, que recibieron algo del beneficio de la lluvia.
"Hasta ahora, hemos llegado a un rinde promedio piso de 1.500 kilos por hectárea, y esperamos que con la cosecha de los lotes que están mejor esta marca trepe al menos a un promedio de 1.800 kilos", se esperanzó Ricci. Este último valor, sin embargo, es notablemente más bajo al promedio registrado el año pasado, de unos 2.800 kilos de soja por hectárea en toda la provincia. Esta diferencia negativa de 1.000 kilos de una campaña a otra se debe a los efectos negativos de la falta de humedad en los cultivos.
Según Ricci, los mayores daños se observaron en las áreas marginales sembradas con soja, mientras que en las zonas centrales del cultivo hubo mejores valores de cosecha.
A diferencia de lo ocurrido el año pasado, en la presente campaña se está enviando mucha soja al puerto de Rosario. En 2002 los productores tucumanos guardaron el grano durante largo tiempo en los silos debido a la incertidumbre que había por los cambios en la economía. De todas formas, el grueso de la soja aún no fue cosechado en la provincia.







