La mediación, una técnica de resolución de conflictos que se ha extendido a casi todas las actividades, ha llegado en Tucumán al ámbito de la educación. Las herramientas que usa son prácticamente las que se emplea en las comunicaciones. El mediador es un facilitador de la comunicación, no decide ni juzga, no es árbitro ni juez. Busca que las partes lleguen a un acuerdo. No le interesa el pasado ni quién tiene la culpa, facilita un encuentro entre las partes para que expongan soluciones a futuro.
"Se trabaja a futuro", explica Juan Pablo Albornoz Kokot, especialista en la técnica y miembro del programa de mediación del Poder Judicial de Tucumán. "Estamos trabajando desde el ministerio de Educación en un programa piloto para hacer mediaciones en los conflictos escolares y en donde interviene toda la comunidad educativa: conflictos entre directora y docentes, entre docentes y padres, entre auxiliares y directivos, entre cooperadoras de padres y la dirección, etcétera", le dijo el profesional a LA GACETA.
La semana pasada, en el marco de ese programa piloto, se usó para la práctica un expediente real sobre un conflicto entre dos docentes que llevaba cuatro años sin resolverse. "En dos reuniones entre las partes, pudimos llegar a un acuerdo. Lo importante es que a través de la mediación no sólo se soluciona un conflicto, sino que además se marcan líneas de convivencia a futuro. Lo que hace la mediación es lograr un ámbito de respeto y trabajo en el que no necesariamente debe haber consenso en todo lo que se haga. Ayuda a deponer intereses personales y a lograr un ámbito de trabajo saludable para todos", añadió Albornoz Kokot.
"La filosofía de la mediación es la restitución del tejido social. No hay límites, a excepción de una causa judicial o de una sentencia. En la mediación hasta se puede consensuar cómo voy a saludar a la otra parte; las partes son las que escriben cómo van a seguir conviviendo, cómo va a ser la historia; no lo decide un órgano externo ni superior", añadió.
Con marco legal
La mediación en el ámbito educativo está avalada por un marco legal en la Ley de Educación Nacional 26.206; en la Ley de Educación Provincial 7.463; en el Consejo Federal de Cultura y Educación y en el proyecto educativo institucional de la provincia.
Ya se capacitaron funcionarios y administrativos, ahora podrán continuar capacitando a educadores con perfil definido a fin de que el ministerio logre contar con un cuerpo disponible cuando las escuelas los convoquen.
"Esto es una excelente oportunidad para que se sume gente, incluso, con alguna experiencia en el tema. Se están obteniendo muy buenos resultados, porque lo que nos importa es que el conflicto entre los agentes educativos desaparezcan y se llegue a buen puerto; eso hace un ámbito más saludable", insistió el experto.
La iniciativa, inédita en el ámbito educativo provincial, permitirá destrabar rápidamente reclamos presentados por los distintos actores del área, aseguran tanto el experto como funcionarios consultados por nuestro medio.
"Esto forma parte de una mirada distinta que tenemos acerca de planteos que, después de mucho tiempo, continúan sin obtener una respuesta", explicó la ministra de Educación, Silvia Rojkés de Temkin. Indicó que lo que se busca es resolver los problemas que se genera entre docentes, entre docentes y directivos, entre estos últimos y el personal auxiliar, o bien con los padres de alumnos.
"Lo más importante, sostiene la ministra, es que las partes puedan estar cara a cara y poder decirse las cosas que piensan, en un marco de respeto. "Hace 15 días empezamos a trabajar sobre situaciones muy conflictivas y que datan de hace varios años. La idea es que las partes se sienten en la mesa, se escuchen, que haya un tercero (el mediador) que pueda intermediar, ya que de este modo se resuelven los problemas rápidamente y con una propuesta superadora", aseveró. La funcionario insistió en que, hasta ahora, se obtuvieron muy buenos resultados en estos casos.
La titular del área educativa señaló que también está previsto que los docentes sean formados en este ámbito. "Apostamos a esta técnica, no solo porque se la aplica desde el punto de vista no solo jurídico, sino porque también se trabaja desde lo psicológico y desde lo social", afirmó la ministra.
Por esto, la idea también es formar un equipo especialista en el marco del Ministerio. De esta manera, expedientes como los que se inician por llamados de atención, o por faltas de respeto, podrían obtener respuesta en menos tiempo que habitualmente demora, mediante esta iniciativa.