EN UN RECESO. Guerineau (de corbata), uno de los defensores de Menéndez, dialoga en la vereda del Tribunal. LA GACETA / OSCAR FERRONATO
08 Abril 2010 Seguir en 

Llegó como el primer testigo de la defensa y casi termina detenido. El escritor Carlos Manuel Acuña fue citado por Horacio Guerineau (abogado defensor de Luciano Benjamín Menéndez), en el juicio por el funcionamiento de un centro clandestino de detención en la ex Jefatura de Policía. Negó responsabilidad militar en los hechos de los 70, descartó que se hayan cometido delitos y cargó contra los subversivos.
Cuando el fiscal federal Alfredo Terraf le preguntó su opinión sobre la apropiación de bebés, Acuña respondió: "ha sido demostrado fehacientemente que no existió apropiación indebida de bebés, en los términos en que se señala, con la palabra sistemática. Existió un acto de amor por parte de quienes quedaron con bebés a su cargo para tratar de darles y una vida y un futuro".
En otra instancia, calificó de disparate el fallo del Tribunal Oral en lo Criminal Federal (TOF) en la causa Guillermo Vargas Aignasse, que condena a prisión perpetua a Menéndez y a Antonio Bussi. Sus dichos motivaron que Terraf solicitara la inmediata detención de Acuña. La querella acompañó este pedido. Laura Figueroa afirmó que el testimonio fue un alegato político. Daniel Weisemberg y Daniel Mendivil pidieron que se lo investigue por apología del delito; Valentina García Salemi y Bernardo Lobo Bugeau, por falso testimonio; y Emilio Guagnini, por injurias al Poder Judicial y a las víctimas.
El TOF consideró que no existían elementos suficientes prima facie para determinar que Acuña había cometido algún delito y reservó las presentaciones para resolver en la sentencia definitiva sobre si se debía ordenar que se le abra un expediente penal.
El ex periodista de "La Nación" dijo que las Fuerzas Armadas no pelearon contra un enemigo interno sino contra una agresión externa, con combatientes llegados de otros países, con métodos de combate distintos de los conocidos. Por ello, se implementaron estrategias represivas aplicadas por Francia contra los independentistas argelinos.
"No fue una guerra civil sino una internacional. No hubo centros clandestinos: los militares cumplieron órdenes del Estado y respetaron la convención de Ginebra; y no hubo apropiación sistemática de bebés ni genocidio. Sí hubo cárceles del pueblo de los subversivos, que es un crimen de lesa humanidad", dijo.
Cuando el fiscal federal Alfredo Terraf le preguntó su opinión sobre la apropiación de bebés, Acuña respondió: "ha sido demostrado fehacientemente que no existió apropiación indebida de bebés, en los términos en que se señala, con la palabra sistemática. Existió un acto de amor por parte de quienes quedaron con bebés a su cargo para tratar de darles y una vida y un futuro".
En otra instancia, calificó de disparate el fallo del Tribunal Oral en lo Criminal Federal (TOF) en la causa Guillermo Vargas Aignasse, que condena a prisión perpetua a Menéndez y a Antonio Bussi. Sus dichos motivaron que Terraf solicitara la inmediata detención de Acuña. La querella acompañó este pedido. Laura Figueroa afirmó que el testimonio fue un alegato político. Daniel Weisemberg y Daniel Mendivil pidieron que se lo investigue por apología del delito; Valentina García Salemi y Bernardo Lobo Bugeau, por falso testimonio; y Emilio Guagnini, por injurias al Poder Judicial y a las víctimas.
El TOF consideró que no existían elementos suficientes prima facie para determinar que Acuña había cometido algún delito y reservó las presentaciones para resolver en la sentencia definitiva sobre si se debía ordenar que se le abra un expediente penal.
El ex periodista de "La Nación" dijo que las Fuerzas Armadas no pelearon contra un enemigo interno sino contra una agresión externa, con combatientes llegados de otros países, con métodos de combate distintos de los conocidos. Por ello, se implementaron estrategias represivas aplicadas por Francia contra los independentistas argelinos.
"No fue una guerra civil sino una internacional. No hubo centros clandestinos: los militares cumplieron órdenes del Estado y respetaron la convención de Ginebra; y no hubo apropiación sistemática de bebés ni genocidio. Sí hubo cárceles del pueblo de los subversivos, que es un crimen de lesa humanidad", dijo.
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