06 Abril 2003 Seguir en 
Doha, Qatar.- Unos 20 iraquíes, entre ellos 15 miembros de una misma familia, murieron durante un bombardeo aliado sobre el centro de Basora, la principal ciudad del sur de Irak. Las víctimas fueron sepultadas inmediatamente. Uno de los blancos alcanzados fue la casa de Hassan Alí Al Mayid, primo de Saddam Hussein y comandante de la Guardia Republicana que defiende el sur iraquí. Hasta ahora ha sido infructuosa la captura de Al Mayid, apodado "Alí, el Químico" porque hace 15 años sofocó con gas venenoso una rebelión de los kurdos iraquíes separatistas del norte iraquí.
Apoyadas por aviones y helicópteros, fuerzas británicas atacaron Basora por distintos flancos, con tanques y blindados. Una columna logró penetrar y protagonizó duros combates con fuerzas iraquíes.
Desde la semana pasada se mantenía el asedio de las "ratas del desierto" -fuerzas especiales del Reino Unido- sobre esta ciudad, cuya población chiíta es opositora al régimen de Saddam. Las fuerzas invasoras esperaban una buena recepción de parte de los chiítas, pero fue todo lo contrario, dijeron reporteros.
Se acercan refuerzos
El capitán británico Al Lockwood urgió a la población a rendirse y permitir que las tropas británicas "terminen de una vez con la lucha armada y reduzcan la posibilidad de provocar más muertes de civiles inocentes". Según fuentes militares, Basora caerá en manos de las fuerzas aliadas en las próximas horas. Sin embargo, una agencia iraní dijo que refuerzos iraquíes se dirigían hacia Basora desde Nasiriya y Al Samawa, a 150 y 230 kilómetros al noroeste de Basora, respectivamente, por la ruta que conecta estas ciudades con Bagdad. (Reuter/DPA)
Los kurdos ganan terreno en el norte, donde la resistencia es casi nula
BAGDAD.- Con facilidad, los kurdos iraquíes ganan territorio en el norte iraquí, aunque controlados por las fuerzas estadounidenses que dominan esta región petrolera. Los bombarderos B-52 han hecho estragos en las filas del ejército regular iraquí, que en un número cada vez más reducido trata de concentrarse en Mosul. Casi sin disparar ni un tiro, los kurdos avanzan luego de cada bombardeo dirigido desde tierra, por teléfono, por los soldados estadounidenses que ocupan el norte desde hace dos semanas. Según corresponsales españoles que cubren esta parte del país en guerra, no cabe hablar de combates, y casi ni de escaramuzas. El avance aliado desde el sur hacia Bagdad obligó a Saddam a desplazar del norte a dos divisiones de la Guardia Republicana. Este movimiento militar ha dejado a la deriva a las fuerzas regulares iraquíes, pertrechadas con vetustos equipos y, desde la semana pasada, con las líneas de comunicación cortadas.
Sepultan cuerpos de civiles
El estado en que se encuentran las fuerzas iraquíes en general es, según observadores, agónico. Mientras la avanzada aliada enfrenta a la línea principal de la defensa iraquí en Bagdad, más hacia el sur se realizan los llamados operativos de limpieza, consistentes en enterrar los cadáveres de civiles. Un vocero de la coalición dijo que los sepultan de acuerdo con el rito islámico, recostados del lado derecho y con las cabezas en dirección a la ciudad de La Meca. También se ocupan de destruir municiones que los iraquíes dejaron abandonadas en su huida hacia el centro de la capital. Pero el operativo limpieza consiste también en disparar contra todo vehículo que circule a más de 40 kilómetros por hora por las carreteras. El viernes, soldados aliados mataron a siete civiles, entre ellos varios niños, que iban en un automóvil. (Reuter/DPA)
Apoyadas por aviones y helicópteros, fuerzas británicas atacaron Basora por distintos flancos, con tanques y blindados. Una columna logró penetrar y protagonizó duros combates con fuerzas iraquíes.
Desde la semana pasada se mantenía el asedio de las "ratas del desierto" -fuerzas especiales del Reino Unido- sobre esta ciudad, cuya población chiíta es opositora al régimen de Saddam. Las fuerzas invasoras esperaban una buena recepción de parte de los chiítas, pero fue todo lo contrario, dijeron reporteros.
Se acercan refuerzos
El capitán británico Al Lockwood urgió a la población a rendirse y permitir que las tropas británicas "terminen de una vez con la lucha armada y reduzcan la posibilidad de provocar más muertes de civiles inocentes". Según fuentes militares, Basora caerá en manos de las fuerzas aliadas en las próximas horas. Sin embargo, una agencia iraní dijo que refuerzos iraquíes se dirigían hacia Basora desde Nasiriya y Al Samawa, a 150 y 230 kilómetros al noroeste de Basora, respectivamente, por la ruta que conecta estas ciudades con Bagdad. (Reuter/DPA)
BAGDAD.- Con facilidad, los kurdos iraquíes ganan territorio en el norte iraquí, aunque controlados por las fuerzas estadounidenses que dominan esta región petrolera. Los bombarderos B-52 han hecho estragos en las filas del ejército regular iraquí, que en un número cada vez más reducido trata de concentrarse en Mosul. Casi sin disparar ni un tiro, los kurdos avanzan luego de cada bombardeo dirigido desde tierra, por teléfono, por los soldados estadounidenses que ocupan el norte desde hace dos semanas. Según corresponsales españoles que cubren esta parte del país en guerra, no cabe hablar de combates, y casi ni de escaramuzas. El avance aliado desde el sur hacia Bagdad obligó a Saddam a desplazar del norte a dos divisiones de la Guardia Republicana. Este movimiento militar ha dejado a la deriva a las fuerzas regulares iraquíes, pertrechadas con vetustos equipos y, desde la semana pasada, con las líneas de comunicación cortadas.
Sepultan cuerpos de civiles
El estado en que se encuentran las fuerzas iraquíes en general es, según observadores, agónico. Mientras la avanzada aliada enfrenta a la línea principal de la defensa iraquí en Bagdad, más hacia el sur se realizan los llamados operativos de limpieza, consistentes en enterrar los cadáveres de civiles. Un vocero de la coalición dijo que los sepultan de acuerdo con el rito islámico, recostados del lado derecho y con las cabezas en dirección a la ciudad de La Meca. También se ocupan de destruir municiones que los iraquíes dejaron abandonadas en su huida hacia el centro de la capital. Pero el operativo limpieza consiste también en disparar contra todo vehículo que circule a más de 40 kilómetros por hora por las carreteras. El viernes, soldados aliados mataron a siete civiles, entre ellos varios niños, que iban en un automóvil. (Reuter/DPA)







