06 Abril 2003 Seguir en 
WASHINGTON.- El Pentágono anunció ayer la muerte de ocho soldados emboscados en Irak el mes pasado cuando la soldado Jessica Lynch, rescatada hace unos días, fue hecha prisionera.
Lynch, quien se recupera de heridas sufridas en combate en un hospital militar estadounidense en Alemania, estaba entre los 15 soldados de la 507 Compañía de Mantenimiento que se consideraron como desaparecidos, capturados o muertos cuando su caravana fue atacada por tanques iraquíes el 23 de marzo pasado.
Ocho soldados fueron identificados por el Pentágono como muertos en acción. Cuando Lynch fue rescatada recientemente por fuerzas de operaciones especiales estadounidenses de un hospital de Nasiriya, también se recuperaron 11 cadáveres, de los cuales se determinó que dos no eran estadounidenses.
Los otros nueve fueron trasladados a la Base de la Fuerza Aérea de Dover, en el estado norteamericano de Delaware. Los especialistas forenses utilizaron pruebas de ADN y otras técnicas avanzadas para identificarlos. Uno de los cadáveres aún no ha sido identificado.
El Pentágono había dicho que dos de los 14 soldados que viajaban con Lynch murieron en la emboscada; cinco estaban prisioneros, y consideró al resto desaparecido.
El informe indicó que entre los nueve cadáveres recuperados en el lugar podrían estar algunos de los ocho marines desaparecidos en otro incidente cerca de Nasiriya el mismo día.Una portavoz en Fort Bliss, Jean Offutt, dijo que aún se investigaba la emboscada. "Todo lo que sabemos es que (los miembros de la 507 Compañía de Mantenimiento) eran parte de la unidad de Lynch y que estaban cerca del lugar donde ocurrió la emboscada", dijo la portavoz. "No sabemos cómo murieron", agregó.
La soldado Jessica Lynch tendrá que ser sometida a varias intervenciones quirúrgicas, informaron fuentes del hospital militar de Landstuhl, en el oeste de Alemania, donde es tratada la paciente. Lynch, de 19 años, sufrió varias fracturas de huesos en el brazo, el tobillo y el pie derecho, así como en ambas piernas, y tiene además pequeñas heridas de procedencia desconocida en la cabeza y la columna vertebral, según el comandante del hospital, David Rubenstein, quien agregó que la soldado no sufrió heridas de bala o arma blanca. (Reuter-DPA)
Lynch, quien se recupera de heridas sufridas en combate en un hospital militar estadounidense en Alemania, estaba entre los 15 soldados de la 507 Compañía de Mantenimiento que se consideraron como desaparecidos, capturados o muertos cuando su caravana fue atacada por tanques iraquíes el 23 de marzo pasado.
Ocho soldados fueron identificados por el Pentágono como muertos en acción. Cuando Lynch fue rescatada recientemente por fuerzas de operaciones especiales estadounidenses de un hospital de Nasiriya, también se recuperaron 11 cadáveres, de los cuales se determinó que dos no eran estadounidenses.
Los otros nueve fueron trasladados a la Base de la Fuerza Aérea de Dover, en el estado norteamericano de Delaware. Los especialistas forenses utilizaron pruebas de ADN y otras técnicas avanzadas para identificarlos. Uno de los cadáveres aún no ha sido identificado.
El Pentágono había dicho que dos de los 14 soldados que viajaban con Lynch murieron en la emboscada; cinco estaban prisioneros, y consideró al resto desaparecido.
El informe indicó que entre los nueve cadáveres recuperados en el lugar podrían estar algunos de los ocho marines desaparecidos en otro incidente cerca de Nasiriya el mismo día.Una portavoz en Fort Bliss, Jean Offutt, dijo que aún se investigaba la emboscada. "Todo lo que sabemos es que (los miembros de la 507 Compañía de Mantenimiento) eran parte de la unidad de Lynch y que estaban cerca del lugar donde ocurrió la emboscada", dijo la portavoz. "No sabemos cómo murieron", agregó.
La soldado Jessica Lynch tendrá que ser sometida a varias intervenciones quirúrgicas, informaron fuentes del hospital militar de Landstuhl, en el oeste de Alemania, donde es tratada la paciente. Lynch, de 19 años, sufrió varias fracturas de huesos en el brazo, el tobillo y el pie derecho, así como en ambas piernas, y tiene además pequeñas heridas de procedencia desconocida en la cabeza y la columna vertebral, según el comandante del hospital, David Rubenstein, quien agregó que la soldado no sufrió heridas de bala o arma blanca. (Reuter-DPA)







