04 Febrero 2010 Seguir en 
"Vengan ya mismo. ’Garrón’ anda por acá". La llamada de una vecina de "La Bombilla" movilizó a decenas de policías que, durante la madrugada de ayer, recorrieron el barrio de punta a punta. Los investigadores que están tras los pasos del presunto homicida de Silvia Castillo de Roselló saben que no pueden descartar ningún dato si pretenden arrestarlo. Y, aunque finalmente no lograron dar con el sospechoso, ahora saben que cuentan con un aliado invaluable: el propio vecindario de "Garrón".
A fines del año pasado, la Justicia emitió una orden de captura contra el muchacho, identificado oficialmente como Sebastián Romero. Desde que se perpetró el homicidio, hace 53 días, el joven logró escapar cada vez que la Policía lo tuvo acorralado. "Con el correr del tiempo, uno va perdiendo la paciencia y la esperanza, porque desde un principio nos aseguran que están trabajando para atrapar a este tipo. Lamentablemente, los resultados siempre son negativos. Es probable que mañana (por hoy) me acerque a la fiscalía II para que me expliquen cómo va la causa", le dijo a LA GACETA, Claudio Roselló, viudo de la víctima.
Silvia fue asesinada ante su familia el 13 de diciembre. Esa madrugada, la mujer, su marido Claudio y sus tres hijos, de 15, 13 y seis años, llegaron en un Citröen ZR gris a la puerta de su casa, ubicada en pasaje Bascary al 4.100 de barrio Ciudad Parque. Cuando el hombre y su hija mayor se habían bajado a abrir el portón del garaje, un delincuente armado apareció de entre las sombras.
Desesperado
Al ver al asaltante, la mujer gritó. Entonces, el ladrón reaccionó efectuando un disparo con una pistola calibre 9 milímetros. Desesperado, Claudio alcanzó a entrar en su auto y comenzó a maniobrar; mientras tanto, el delincuente corrió hacia la esquina, donde lo esperaba un cómplice en una Honda Twister 250 cc. Ambos gatillaron sus armas, apuntando con firmeza hacia el Citröen.
Silvia recibió dos balazos, uno de ellos en la cabeza, y murió casi en el acto. Los delincuentes se perdieron en la noche.
Los investigadores sospechan que el muchacho que abordó a Claudio y a su hija es Romero. El otro joven, según esta hipótesis, es Matías Jesús González, más conocido como "El Negro" o "El Gordo". Este fue apresado el 13 de enero, justo a un mes del crimen, durante un fallido intento de robo en pleno centro salteño. Junto con él estaba un delincuente cuyas características fisonómicas son muy similares a las de "Garrón", afirman fuentes cercanas a la pesquisa, por lo que se cree que se movilizaban juntos.
Las pruebas
González declaró días atrás ante el fiscal de feria, Carlos Sale, y a pesar de que dijo que es inocente, quedó detenido. Ahora, la causa regresó a manos del fiscal Carlos Albaca, titular de la fiscalía II, quien deberá decidir los primeros días de la próxima semana si requiere la prisión preventiva del sospechoso. "Hoy (por ayer) he solicitado medidas que pueden resultar a favor de mi defendido; entre ellas, careos entre supuestos testigos que figuran en la causa", detalló el defensor de González, Héctor Abraham Musi. El letrado afirma que no hay elementos para considerar a "El Gordo" como coautor del delito de homicidio en ocasión de robo. "La única prueba en su contra es una descripción aportada por una testigo, pero los rasgos que refiere no coinciden con los de mi cliente; ni siquiera en la vestimenta. Por eso, propuse que se hagan reconocimientos y las demás medidas, pero queda ver qué resuelve el fiscal", añadió Musi, tras ser consultado por LA GACETA.
"Garrón", en tanto, continúa eludiendo a la Policía. Ayer, agentes de la División Homicidios, a cargo del comisario Hugo Cabezas; de la Dirección de Investigaciones, al mando de los comisarios Raúl Ferreyra y Humberto Ruezga; del Grupo CERO; de Infantería; de Patrulla Motorizada y del área investigativa de la seccional 6ª, entre otras dependencias, recorrieron "La Bombilla" en busca de Romero. El dato, según fuentes cercanas a la investigación, había sido aportado por una vecina del sospechoso. Sin embargo, pese al despliegue policial, no fue posible cotejar si era certero o se trataba de un simple rumor.
Días después del crimen, la Policía había logrado aclarar sus sospechas gracias a la ayuda de una vecina de "Garrón", quien dijo haberlo visto junto a "El Negro" en una moto similar a la que se usó durante el homicidio. Dos rodados de esas características ya fueron secuestrados por los investigadores en el marco de esta causa. Además, en las últimas semanas, los propios familiares de Romero les brindaron datos a la Justicia para que se dé con su paradero, afirman fuentes cercanas a la pesquisa. Al parecer, en "La Bombilla", nadie quiere que el presunto homicida continúe libre. Y, para "Garrón", cada vez quedan menos escondites.
A fines del año pasado, la Justicia emitió una orden de captura contra el muchacho, identificado oficialmente como Sebastián Romero. Desde que se perpetró el homicidio, hace 53 días, el joven logró escapar cada vez que la Policía lo tuvo acorralado. "Con el correr del tiempo, uno va perdiendo la paciencia y la esperanza, porque desde un principio nos aseguran que están trabajando para atrapar a este tipo. Lamentablemente, los resultados siempre son negativos. Es probable que mañana (por hoy) me acerque a la fiscalía II para que me expliquen cómo va la causa", le dijo a LA GACETA, Claudio Roselló, viudo de la víctima.
Silvia fue asesinada ante su familia el 13 de diciembre. Esa madrugada, la mujer, su marido Claudio y sus tres hijos, de 15, 13 y seis años, llegaron en un Citröen ZR gris a la puerta de su casa, ubicada en pasaje Bascary al 4.100 de barrio Ciudad Parque. Cuando el hombre y su hija mayor se habían bajado a abrir el portón del garaje, un delincuente armado apareció de entre las sombras.
Desesperado
Al ver al asaltante, la mujer gritó. Entonces, el ladrón reaccionó efectuando un disparo con una pistola calibre 9 milímetros. Desesperado, Claudio alcanzó a entrar en su auto y comenzó a maniobrar; mientras tanto, el delincuente corrió hacia la esquina, donde lo esperaba un cómplice en una Honda Twister 250 cc. Ambos gatillaron sus armas, apuntando con firmeza hacia el Citröen.
Silvia recibió dos balazos, uno de ellos en la cabeza, y murió casi en el acto. Los delincuentes se perdieron en la noche.
Los investigadores sospechan que el muchacho que abordó a Claudio y a su hija es Romero. El otro joven, según esta hipótesis, es Matías Jesús González, más conocido como "El Negro" o "El Gordo". Este fue apresado el 13 de enero, justo a un mes del crimen, durante un fallido intento de robo en pleno centro salteño. Junto con él estaba un delincuente cuyas características fisonómicas son muy similares a las de "Garrón", afirman fuentes cercanas a la pesquisa, por lo que se cree que se movilizaban juntos.
Las pruebas
González declaró días atrás ante el fiscal de feria, Carlos Sale, y a pesar de que dijo que es inocente, quedó detenido. Ahora, la causa regresó a manos del fiscal Carlos Albaca, titular de la fiscalía II, quien deberá decidir los primeros días de la próxima semana si requiere la prisión preventiva del sospechoso. "Hoy (por ayer) he solicitado medidas que pueden resultar a favor de mi defendido; entre ellas, careos entre supuestos testigos que figuran en la causa", detalló el defensor de González, Héctor Abraham Musi. El letrado afirma que no hay elementos para considerar a "El Gordo" como coautor del delito de homicidio en ocasión de robo. "La única prueba en su contra es una descripción aportada por una testigo, pero los rasgos que refiere no coinciden con los de mi cliente; ni siquiera en la vestimenta. Por eso, propuse que se hagan reconocimientos y las demás medidas, pero queda ver qué resuelve el fiscal", añadió Musi, tras ser consultado por LA GACETA.
"Garrón", en tanto, continúa eludiendo a la Policía. Ayer, agentes de la División Homicidios, a cargo del comisario Hugo Cabezas; de la Dirección de Investigaciones, al mando de los comisarios Raúl Ferreyra y Humberto Ruezga; del Grupo CERO; de Infantería; de Patrulla Motorizada y del área investigativa de la seccional 6ª, entre otras dependencias, recorrieron "La Bombilla" en busca de Romero. El dato, según fuentes cercanas a la investigación, había sido aportado por una vecina del sospechoso. Sin embargo, pese al despliegue policial, no fue posible cotejar si era certero o se trataba de un simple rumor.
Días después del crimen, la Policía había logrado aclarar sus sospechas gracias a la ayuda de una vecina de "Garrón", quien dijo haberlo visto junto a "El Negro" en una moto similar a la que se usó durante el homicidio. Dos rodados de esas características ya fueron secuestrados por los investigadores en el marco de esta causa. Además, en las últimas semanas, los propios familiares de Romero les brindaron datos a la Justicia para que se dé con su paradero, afirman fuentes cercanas a la pesquisa. Al parecer, en "La Bombilla", nadie quiere que el presunto homicida continúe libre. Y, para "Garrón", cada vez quedan menos escondites.
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