03 Febrero 2010 Seguir en 
SANTA FE.- Cuatro personas murieron y otras veinte resultaron heridas cuando chocaron un ómnibus de doble piso y un camión en la ruta nacional 34, entre las localidades santafesinas de Monigotes y Curupaity, 180 kilómetros al noroeste de la capital provincial.
El accidente se produjo ayer a las 4, en el kilómetro 320 de la carretera, en jurisdicción del departamento San Cristóbal, cuando lloviznaba. Por causas que se investigan, colisionaron un micro de la empresa Tata Rápido-San José, que había partido de la terminal porteña de Retiro con destino a Salta, y un camión con acoplado, cargado con harina, informó la agencia Diarios y Noticias (DyN).
A causa del impacto, que se produjo desde atrás, los dos choferes del ómnibus y dos pasajeros que viajaban en la parte superior fallecieron en forma instantánea y otras 20 personas resultaron heridas. Todos fueron trasladados a centros asistenciales de la zona y de la ciudad santafesina de Sunchales.
Horas después del trágico hecho, el tucumano José Herrera, que regresaba de vacaciones en la Costa junto a su esposa Claudia y su hijo Facundo, pasó por el lugar y registró con su cámara digital algunas fotografías. Luego las envió a la redacción de LA GACETA. (Especial)
El accidente se produjo ayer a las 4, en el kilómetro 320 de la carretera, en jurisdicción del departamento San Cristóbal, cuando lloviznaba. Por causas que se investigan, colisionaron un micro de la empresa Tata Rápido-San José, que había partido de la terminal porteña de Retiro con destino a Salta, y un camión con acoplado, cargado con harina, informó la agencia Diarios y Noticias (DyN).
A causa del impacto, que se produjo desde atrás, los dos choferes del ómnibus y dos pasajeros que viajaban en la parte superior fallecieron en forma instantánea y otras 20 personas resultaron heridas. Todos fueron trasladados a centros asistenciales de la zona y de la ciudad santafesina de Sunchales.
Horas después del trágico hecho, el tucumano José Herrera, que regresaba de vacaciones en la Costa junto a su esposa Claudia y su hijo Facundo, pasó por el lugar y registró con su cámara digital algunas fotografías. Luego las envió a la redacción de LA GACETA. (Especial)







