DE PRESIDENTES Y VICES
En las repúblicas no siempre la fórmula electoral de presidente y vicepresidente fue integrada por candidatos pertenecientes al mismo partido. Las elecciones presidenciales, que se inauguraron en los Estados Unidos en 1789, luego de haber sido ratificada la Constitución de 1787, dio por ganador a George Washington. John Adams, que resultó segundo por el número de votos, obtuvo así la vicepresidencia. La cuestión similar al problema "Fernández de Kirchner-Cobos" se hizo evidente cuando John Adams le ganó a Thomas Jefferson por sólo tres votos, y así Jefferson se convirtió en su vicepresidente. Eran de distintos partidos y tenían opiniones dispares. Cuando el presidente Adams le encargó a Jefferson una tarea en Francia, durante la guerra entre Inglaterra y ese país, y Jefferson se negó, Adams exclamó: "¿es la respuesta de mi vicepresidente o del jefe del partido de la oposición?" (Una especie de voto "no positivo"). La solución llegó en 1803, cuando se estableció que la formula electoral, de presidente y vice, sería con ambos candidatos del mismo partido. Seguramente quien armó la fórmula "Fernández de Kirchner-Cobos" ignoraba la experiencia de Adams con Jefferson de hace más de 200 años. De otro modo no se podría aceptar que alguien cometiera tamaña irresponsabilidad, a sabiendas de que podría someter al país a serios problemas institucionales o a un marcado cambio de rumbo, en el caso de asumir el vice, sólo por una mezquina ingeniería electoral. Aunque, por otro lado, sigan creyendo, erróneamente, que el vicepresidente es el "representante" del Ejecutivo en el Senado. Esto no es así; no al menos en la Constitución que nos legó Juan Bautista Alberdi, inspirada en la de los Estados Unidos.
Roberto Walter Sehringer
rws27c@gmail.com
DE VIVEZAS Y AVIVADAS
Antes de fin de año me hallaba conversando con unos amigos en la puerta de la casa de uno de ellos. En eso pasó un auto. El conductor, un amigo en común de todos nosotros, bajó la ventanilla y, en tono jocoso, nos dijo: "no olvidéis: que vuestras conversaciones no sean vanas, ni vuestros chistes, pecaminosos". Y se fue. ¿Por qué el hombre nos dijo esto? Porque vivió varios años en la ciudad de Stuttgart, Alemania, trabajando para una empresa internacional y en distintas ocasiones nos repetía que ese país es una gran potencia porque allí no hay tiempo para pensar estupideces. Es más, hacerlo es un pecado. Un pecado del cual el creyente, ya sea cristiano, protestante, ortodoxo, musulmán o de cualquier otra religión, desea fervientemente escapar. ¡Qué diferencia con los argentinos! Acá, que vivimos como lo hacemos porque somos todos "vivos". Pero nuestra viveza no es más que simple estupidez. Es por esto que considero que la Real Academia Española ya debería exigirnos que en todo nuestro territorio escribamos las palabras Viveza y Avivadas con mayúsculas. Lo que no sería cuestionable ni descabellado. En una de esas, una paradoja de este nivel nos hace pensar que ya es hora de comenzar a vivir acorde a lo que nos exige la memoria de quienes fundaron la Argentina que habitamos, cuyos sueños nos acunaron.
Daniel E. Chávez
edchavez58@yahoo.com.ar
FARMACIAS DE TURNO
No es la primera vez que me tocó salir a la noche a buscar una farmacia de turno pero, como es costumbre, la mayoría de las que se encuentran de turno en la zona oeste cierran sus puertas confiados en la atención de una que atiende las 24 horas e incluso se toman la libertad de colocar carteles avisando de que esa farmacia operará. El problema no es sólo que no cumplen el turno asignado sino que esta farmacia, que atiende durante todo el día, opera sólo con precios de lista y asumen que por atender las 24 horas no tienen que hacer los descuentos por pago de contado o con débito, que los realizan los otros locales, y esto en el bolsillo resulta bastante significativo. Además, no hay que olvidar lo que la gente tiene que recorrer si esta farmacia no tiene los medicamentos que uno necesita. ¿Es obligatorio que cumplan con los turnos asignados? ¿Quién es el responsable de controlar que estos se cumplan? ¿Se sanciona a las farmacias que no los cumplen? Sería bueno que se aclare este tema para que la gente sepa y no tengamos que pasar por lo mismo otra vez.
Héctor Iñigo
hhectorinigo@hotmail.com
AUTARQUIAS PROVINCIALES
Durante miles de años, el hombre vivió como los animales, en la perentoriedad del alimento diario para sobrevivir. Con el tiempo aprendió a guardar y dio comienzo al capitalismo. Quiérase o no, es algo tan natural como la salida del sol. En nuestro país las obras públicas viven en perentoriedad, si bien no es de un día para el otro, sí lo es no más de un mes para otro. Y esta perentoriedad, de pagar sueldos, pagar puntualmente a los proveedores del Estado, mes a mes, es un hecho ineludible. Además, es la muestra de que no existen grandes planes a mediano o largo plazo, por la única razón de que no se aceptan las autarquías provinciales; o mejor dicho no se las respeta. No se contempla que fueron las provincias quienes delegaron, constitucionalmente, su derecho a cobrar impuestos a la Nación. Y para hacer respetar eso, se crearon los poderes legislativos nacionales. Respetando la norma es la única forma de salir de esta perentoriedad en la que vive el país entero.
Carmelo J. Felice
polieconomic71@cgcet.org.ar
QUICHUA
En respuesta a la carta de Eduardo Nieto (15/01), agradezco su apoyo por la experiencia de lecto-escritura quichua en una localidad santiagueña, que referí en mi carta anterior (11/01). Lo que no comprendo es su referencia a la actitud "patriota" de Domingo Bravo en plena guerra de Malvinas, la cual supongo es meritoria, pero no tiene relación alguna con estrategias de revitalización lingüística en franjas etarias juveniles quichuahablantes en pleno siglo XXI. Mi intención fue aportar con nuevos datos a la serie de libros nuevos en (y sobre) quichua, escritos con un alfabeto moderno. Buscando otras cartas de lectores descubrí su insistente recurrencia a Bravo, la cual no aporta nada significativo al tema. Los jóvenes, en este caso, son escolarizados y estudian en un establecimiento secundario; no se trata de jóvenes quichuahablantes "iletrados". Compartiendo otras experiencias con los lectores, agrego que los chicos, en su espacio-taller, realizan lecturas en grupo, entrevistan, transcriben y comentan sobre las problemáticas de su zona, todo en su quichua. La reflexión grupal sobre qué escribir, desde qué sentimientos y cómo hacerlo, fue crucial para la autoría de estos jóvenes. Tal es la naturalidad de su escritura, que nos estamos contactando con chicos quichuahablantes de Bolivia y Perú, a fin de intercambiar mails con los jóvenes santiagueños. En este caso, un alfabeto pan-dialectal resulta imprescindible. Por supuesto, estas actividades siguen siendo "ilegítimas" en nuestro sistema educativo actual, en sujetos amparados en la museificación cultural y el localismo exacerbado.
Héctor A. Andreani
hectoralfredoandreani@yahoo.com.ar
BUROCRACIA
El 8 de enero fui al Centro de Calidad de Vida para comprar y retirar los medicamentos de mi tratamiento mensual. Después de una larga espera, el policía me entregó la orden con la leyenda: "No corresponde, retiró el 17/12/09" sin firma ni sello y me dijo que me dirija a Auditoría. Allí una empleada me solicitó una especie de hoja de medicamentos y le dije que desconocía la existencia de ese requisito, a lo que respondió que en la última entrega me la tendrían que haber dado. Le comenté que sólo recibí el comprobante de caja y los medicamentos, si la podía obtener ahora: "lo siento; el sistema no me permite", me respondió y agregó que tenía que regresar a partir del 17 de enero. Auditar es sinónimo de controlar, no de rechazar. El Instituto tiene un excelente departamento de computación y tendría que haber generado un sistema más dinámico capaz de otorgar los "permisos" según la jerarquía de los usuarios para evitar el tan fastidioso "El sistema no me lo permite".
Patricio Toledo
nito_toledo@hotmail.com
Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio real y N° de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.
18 Enero 2010 Seguir en 
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