02 Abril 2003 Seguir en 
DAMASCO/EL CAIRO.- "Los norteamericanos quieren eliminar primero a Irak y, cuando hayan acabado, les pondrán las cosas claras a Siria y a Irán, los dos únicos países que molestan en la reordenación del mapa de Cercano Oriente según los deseos de Israel". Esta frase fue repetida como un mantra por las delegaciones del "frente de rechazo" compuesto por Líbano, Siria, Irak y Yemen en la cumbre de la Liga Arabe, a principios de marzo.
Países del Golfo Pérsico como Kuwait, en cuyo territorio había estacionados numerosos soldados de Ee.UU., no querían en ese entonces saber nada de eso. "A Estados Unidos sólo le interesan Irak y Saddam Hussein", respondían. Pero, ahora, casi parece que el "frente de rechazo" tuviera razón.
Sólo una cosa sorprende a todos los observadores árabes: EE.UU. no esperó hasta la entrada triunfal de sus soldados en Bagdad, sino que incluso antes de la decisiva batalla por la capital iraquí lanzó una andanada diplomática contra Siria e Irán. Primero fue el secretario norteamericano de Defensa, Donald Rumsfeld, que acusó al gobierno de Damasco de enviar material militar ruso vía Siria a Irak.
Pocas horas después, el secretario de Estado, Colin Powell, advertía a Siria que habría consecuencias negativas si no ponía fin a su apoyo a los grupos terroristas y al moribundo régimen de Saddam Hussein. La respuesta de Damasco fue relativamente moderada si se tiene en cuenta que la palabra consecuencias incluye, en el lenguaje del presidente de E.E.UU., George W. Bush, la guerra, tal como demuestra el caso de Irak.
En la cuestión de Irak, Siria está del lado del derecho internacional y de Naciones Unidas, replicó Damasco. En vista de las amenazas, el régimen sirio optó por la moderación.
En esta guerra contra Irak, que amenaza con extenderse en la región, las consecuencias son imprevisibles. La amenaza de un ataque iraquí con misiles contra Israel aún existe, por lo que el Estado judío mantiene su nivel de alerta, dijo el ministro israelí de Defensa, Shaul Mofaz, para evitar que la gente se confíe y descuiden las medidas de precaución.
Objetivos
Israel declaró el estado de alerta máxima cuando el ataque de EE.UU. sobre Irak se hizo inminente y se instruyó a los israelíes para que lleven siempre consigo sus máscaras antigás, por miedo a que el régimen de Bagdad lanzara misiles incluso con cabezas no convencionales. Aunque Mofaz dijo que la amenaza es muy pequeña, las autoridades israelíes temen que Saddam ataque Israel cuando se dé cuenta de que su fin está próximo y de que ya no tiene nada que perder.
"El principal objetivo de EE.UU. en la guerra de Irak es el establecimiento de un nuevo orden en Cercano Oriente, para proteger y fortalecer al régimen israelí", dijo el diputado Alí-Akbar Mohtashami. También para los mulás que gobiernan en Teherán la política hacia Cercano Oriente es el principal punto de divergencias. Irán está del lado de las milicias antiisraelíes, apoya la Intifada palestina y se opone a una solución de paz en Cercano Oriente a la medida occidental. (DPA-Reuter)
Peligra la estabilidad
Rusia destacó que si bien no tiene amistad con el presidente Saddam Hussein, la invasión a Irak constituye un grave precedente del que la ONU podría no recuperarse jamás, dijo el ministro de Defensa ruso, Serguei Ivanov. El funcionario ruso dijo que Saddam no es amigo ni hermano. Sin embargo, Ivanov aclaró que la invasión anglo-norteamericana sienta un precedente que Rusia considera peligroso para la estabilidad internacional. (TELAM-SNI)
Aclaración de la ONU
La guerra anglo-estadounidense contra Irak no cuenta con la aprobación de Naciones Unidas, remarcó ayer el secretario general de ese organismo, Kofi Annan, y agregó que espera que los inspectores de armas retornen a ese país del Golfo Pérsico. "Si se pregunta si el hecho de que ellos (los inspectores) no hayan encontrado armas de destrucción masiva disminuye el impacto o la legitimidad de la guerra, debería ser que sí", indicó. (TELAM-SNI)
Países del Golfo Pérsico como Kuwait, en cuyo territorio había estacionados numerosos soldados de Ee.UU., no querían en ese entonces saber nada de eso. "A Estados Unidos sólo le interesan Irak y Saddam Hussein", respondían. Pero, ahora, casi parece que el "frente de rechazo" tuviera razón.
Sólo una cosa sorprende a todos los observadores árabes: EE.UU. no esperó hasta la entrada triunfal de sus soldados en Bagdad, sino que incluso antes de la decisiva batalla por la capital iraquí lanzó una andanada diplomática contra Siria e Irán. Primero fue el secretario norteamericano de Defensa, Donald Rumsfeld, que acusó al gobierno de Damasco de enviar material militar ruso vía Siria a Irak.
Pocas horas después, el secretario de Estado, Colin Powell, advertía a Siria que habría consecuencias negativas si no ponía fin a su apoyo a los grupos terroristas y al moribundo régimen de Saddam Hussein. La respuesta de Damasco fue relativamente moderada si se tiene en cuenta que la palabra consecuencias incluye, en el lenguaje del presidente de E.E.UU., George W. Bush, la guerra, tal como demuestra el caso de Irak.
En la cuestión de Irak, Siria está del lado del derecho internacional y de Naciones Unidas, replicó Damasco. En vista de las amenazas, el régimen sirio optó por la moderación.
En esta guerra contra Irak, que amenaza con extenderse en la región, las consecuencias son imprevisibles. La amenaza de un ataque iraquí con misiles contra Israel aún existe, por lo que el Estado judío mantiene su nivel de alerta, dijo el ministro israelí de Defensa, Shaul Mofaz, para evitar que la gente se confíe y descuiden las medidas de precaución.
Objetivos
Israel declaró el estado de alerta máxima cuando el ataque de EE.UU. sobre Irak se hizo inminente y se instruyó a los israelíes para que lleven siempre consigo sus máscaras antigás, por miedo a que el régimen de Bagdad lanzara misiles incluso con cabezas no convencionales. Aunque Mofaz dijo que la amenaza es muy pequeña, las autoridades israelíes temen que Saddam ataque Israel cuando se dé cuenta de que su fin está próximo y de que ya no tiene nada que perder.
"El principal objetivo de EE.UU. en la guerra de Irak es el establecimiento de un nuevo orden en Cercano Oriente, para proteger y fortalecer al régimen israelí", dijo el diputado Alí-Akbar Mohtashami. También para los mulás que gobiernan en Teherán la política hacia Cercano Oriente es el principal punto de divergencias. Irán está del lado de las milicias antiisraelíes, apoya la Intifada palestina y se opone a una solución de paz en Cercano Oriente a la medida occidental. (DPA-Reuter)
Rusia destacó que si bien no tiene amistad con el presidente Saddam Hussein, la invasión a Irak constituye un grave precedente del que la ONU podría no recuperarse jamás, dijo el ministro de Defensa ruso, Serguei Ivanov. El funcionario ruso dijo que Saddam no es amigo ni hermano. Sin embargo, Ivanov aclaró que la invasión anglo-norteamericana sienta un precedente que Rusia considera peligroso para la estabilidad internacional. (TELAM-SNI)
La guerra anglo-estadounidense contra Irak no cuenta con la aprobación de Naciones Unidas, remarcó ayer el secretario general de ese organismo, Kofi Annan, y agregó que espera que los inspectores de armas retornen a ese país del Golfo Pérsico. "Si se pregunta si el hecho de que ellos (los inspectores) no hayan encontrado armas de destrucción masiva disminuye el impacto o la legitimidad de la guerra, debería ser que sí", indicó. (TELAM-SNI)







