LOS ANGELES.- El rol de Denzel Washington en "The Book of Eli" ("El libro de Eli") es el de un errante que se guía con su Biblia en un Estados Unidos destrozado por la guerra nuclear. Pero lejos de escapar de ese papel, el actor afirmó que, de encontrarse en la misma situación que el personaje de la historia, haría exactamente lo mismo.
La película, que se estrenará el viernes en Estados Unidos y llegará a la Argentina en marzo, mezcla elementos de los viejos western de Hollywood, en la forma de desolados escenarios y pueblos fronterizos, con la espiritualidad del Antiguo Testamento.
Cambio de hábito
La producción cinematográfica refleja un cambio para los estudios de Hollywood, que tienden a esquivar las temáticas religiosas en las modernas producciones de acción de altos presupuestos.
Eli, el personaje de Washington, tiende a citar el Génesis y los Salmos cuando no está rebanando villanos con una espada.
En la película, los estadounidenses queman sus Biblias en una airada reacción contra la guerra nuclear. Sólo se salva uno de los libros. El que pertenece a Eli, quien se empeña en una misión para encontrar a las personas que son dignas de recibir la palabra de Dios.
Washington, ganador en dos ocasiones del premio Oscar, dijo que intenta leer la Biblia todos los días y que, de estar en un mundo postapocalíptico, ese libro es algo que desearía tener y atesorar por siempre. "Pienso que la fe es importante, escuchar a esa pequeña voz quieta dentro de uno", señaló Washington.
Un arma
Como Eli, Washington recorre los desolados campos y finalmente un pueblo de la frontera, donde el señor feudal local Carnegie, interpretado por Gary Oldman, está desesperado por encontrar una Biblia para usarla como un arma de influencia sobre la gente.
Cuando Carnegie se entera de que Eli posee una, le ordena que se la pase o lo matará. Eli lucha por defender la Biblia antes de que finalmente pueda seguir con su travesía. "Representa sobre todo la fe. Una fe inamovible frente a extremas circunstacias en contra. Es todo lo que puedo decir", declaró el actor días atrás.
El artista está casado y es padre de cuatro hijos. Se ha convertido en un modelo para los jóvenes y es un ávido partidario del grupo social Boys & Girls Clubs of America. Como actor es uno de los mejor pagados en Hollywood, protagonista de filmes como "Gánster americano" o "Día de entrenamiento".
Washington obtuvo un Oscar al mejor actor secundario por su papel en la película de la Guerra Civil "Glory", de 1989, y un Oscar al mejor actor en 2001 por "Día de entrenamiento". Fue el segundo afroamericano en ganar el premio, después de Sidney Poitier.
"A los 20 años, cuando comencé a actuar, estaba sentado en el salón de belleza de mi madre y una clienta dijo: ’alguien déme un pedazo de papel’. Yo le llevé el papel y ella escribió una profecía. Dijo que iba a hablar a millones de personas, que viajaría por el mundo y que predicaría. Yo no sabía de lo que estaba hablando. Esto fue hace casi 33 años. Hoy creo que esa profecía se ha cumplido", reveló Washington. (DPA-Especial)






