02 Abril 2003 Seguir en 
BAGDAD y AMMAN.- El presidente iraquí Saddam Hussein dijo en un mensaje al pueblo iraquí que la guerra santa (Jihad) era un deber religioso y llamó a luchar en todas partes contra las tropas invasoras de Estados Unidos y Gran Bretaña.
"Golpéenlos, combátanlos; combátanlos en todas partes", dijo el mensaje de Hussein, leído en la televisión estatal por el ministro de Información, Mohamed Saeed al-Sahaf.
"Esto es una agresión contra la religión, la riqueza, el honor y la vida; es una agresión contra los hogares del Islam", expresó. "Por lo tanto, la Jihad es un deber. Quien muera será recompensado por el cielo. Dios nos ha dado una enorme oportunidad y nos ha enviado una calamidad con la que quiere poner a prueba nuestra fe", señaló el comunicado.
El presidente iraquí ha aparecido hasta ahora dos veces ante la televisión desde que Estados Unidos y Gran Bretaña invadieron el 20 de marzo el país con el objetivo de deponerlo.
El viceprimer ministro iraquí Tareq Aziz dijo que estaba convencido de la victoria sobre Estados Unidos; aseguró que Irak triunfaría no a través de las batallas del desierto sino frustrando los objetivos bélicos de Washington. En el marco del Islam, la palabra árabe Jihad, generalmente traducida en occidente como guerra santa, implica el deber religioso de los creyentes de extender y defender su religión. Mientras los terroristas fundamentalistas ponen en primer lugar a la violencia como método para lograrlo, la mayoría de los expertos musulmanes en Derecho interpreta el concepto como la misión espiritual y social de expandir la religión. Así, los creyentes deben llevar a cabo la Jihad con el corazón (contra sí mismos); con la lengua y la mano (por convicción y como ejemplo para los otros), y con la espada. Según esta interpretación, sólo se puede hacer la guerra contra atacantes; es decir, exclusivamente como defensa y protección.
Los que vuelven
En la estación de ómnibus del este de Ammán cuelga una imagen de Saddam. El gobernante iraquí ofrece viajes gratis desde la capital jordana hasta Bagdad. Todos los pasajeros son iraquíes. La mayoría son hombres de 20 a 40 años que, más allá de la razón que los llevó al exilio, quieren regresar.Amer Dolemi, de 24 años, dijo: "ahora debo combatir; estoy dispuesto a cometer un ataque suicida contra los estadounidenses". Según cifras oficiales, 6.700 iraquíes han partido desde Ammán para sumarse a la defensa de su país. La televisión jordana informó que también desde Líbano y Siria los iraquíes están volviendo a casa. (Reuter-DPA-Especial)
Powell trata de cicatrizar heridas
Ankara.- La visita relámpago que el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, realizará desde hoy a Turquía, donde mantendrá reuniones con las más altas autoridades locales, apunta a convencer al gobierno de Ankara de que no envíe tropas al norte de Irak y a cicatrizar heridas tras la negativa turca al paso de tropas estadounidenses por su territorio.
El motivo oficial de la visita es asegurar a Ankara que cualquier cosa que ocurra en el norte iraquí no debe preocupar al gobierno turco. Powell le asegurará a Turquía que no tiene necesidad de enviar tropas propias, pues su seguridad será garantizada por Estados Unidos y en colaboración con los kurdos de esa región. Sin embargo, el premier turco, Tayyip Erdogan, dijo que Powell podría presentar a Ankara nuevos pedidos, desmentidos en parte por el propio secretario de Estado, quien respondió: "no sé nada; le preguntaré a (Donald) Rumsfeld si el Pentágono tiene nuevos reclamos".
El anuncio de la visita de Powell a la capital turca fue interpretado también como un "deshielo" de las relaciones bilaterales. (Reuter)
"Golpéenlos, combátanlos; combátanlos en todas partes", dijo el mensaje de Hussein, leído en la televisión estatal por el ministro de Información, Mohamed Saeed al-Sahaf.
"Esto es una agresión contra la religión, la riqueza, el honor y la vida; es una agresión contra los hogares del Islam", expresó. "Por lo tanto, la Jihad es un deber. Quien muera será recompensado por el cielo. Dios nos ha dado una enorme oportunidad y nos ha enviado una calamidad con la que quiere poner a prueba nuestra fe", señaló el comunicado.
El presidente iraquí ha aparecido hasta ahora dos veces ante la televisión desde que Estados Unidos y Gran Bretaña invadieron el 20 de marzo el país con el objetivo de deponerlo.
El viceprimer ministro iraquí Tareq Aziz dijo que estaba convencido de la victoria sobre Estados Unidos; aseguró que Irak triunfaría no a través de las batallas del desierto sino frustrando los objetivos bélicos de Washington. En el marco del Islam, la palabra árabe Jihad, generalmente traducida en occidente como guerra santa, implica el deber religioso de los creyentes de extender y defender su religión. Mientras los terroristas fundamentalistas ponen en primer lugar a la violencia como método para lograrlo, la mayoría de los expertos musulmanes en Derecho interpreta el concepto como la misión espiritual y social de expandir la religión. Así, los creyentes deben llevar a cabo la Jihad con el corazón (contra sí mismos); con la lengua y la mano (por convicción y como ejemplo para los otros), y con la espada. Según esta interpretación, sólo se puede hacer la guerra contra atacantes; es decir, exclusivamente como defensa y protección.
Los que vuelven
En la estación de ómnibus del este de Ammán cuelga una imagen de Saddam. El gobernante iraquí ofrece viajes gratis desde la capital jordana hasta Bagdad. Todos los pasajeros son iraquíes. La mayoría son hombres de 20 a 40 años que, más allá de la razón que los llevó al exilio, quieren regresar.Amer Dolemi, de 24 años, dijo: "ahora debo combatir; estoy dispuesto a cometer un ataque suicida contra los estadounidenses". Según cifras oficiales, 6.700 iraquíes han partido desde Ammán para sumarse a la defensa de su país. La televisión jordana informó que también desde Líbano y Siria los iraquíes están volviendo a casa. (Reuter-DPA-Especial)
Ankara.- La visita relámpago que el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, realizará desde hoy a Turquía, donde mantendrá reuniones con las más altas autoridades locales, apunta a convencer al gobierno de Ankara de que no envíe tropas al norte de Irak y a cicatrizar heridas tras la negativa turca al paso de tropas estadounidenses por su territorio.
El motivo oficial de la visita es asegurar a Ankara que cualquier cosa que ocurra en el norte iraquí no debe preocupar al gobierno turco. Powell le asegurará a Turquía que no tiene necesidad de enviar tropas propias, pues su seguridad será garantizada por Estados Unidos y en colaboración con los kurdos de esa región. Sin embargo, el premier turco, Tayyip Erdogan, dijo que Powell podría presentar a Ankara nuevos pedidos, desmentidos en parte por el propio secretario de Estado, quien respondió: "no sé nada; le preguntaré a (Donald) Rumsfeld si el Pentágono tiene nuevos reclamos".
El anuncio de la visita de Powell a la capital turca fue interpretado también como un "deshielo" de las relaciones bilaterales. (Reuter)







