Las vacaciones constituyen uno de los momentos más esperados por las personas, luego de un año de trabajo ajetreado. Están aquellos que económicamente tienen la posibilidad de veranear en otros puntos del país o en el exterior, los que aprovechan los centros turísticos de nuestra provincia y finalmente, los que se quedan en su ciudad porque no tienen dinero.
Lo importante es que el merecido descanso transcurra sin mayores sobresaltos en las rutas -para quienes conducen- y en los lugares de veraneo. El exceso suele ser el principal peligro. Como se sabe, San Pedro de Colalao y El Mollar son, desde hace años, el paraíso de los jóvenes que generalmente viajan sin sus padres y se alojan en hospedajes o en campings. En años anteriores, el descontrol en el consumo de bebidas alcohólicas ha sido una constante en esas localidades y era penoso ver a chicos deambular ebrios por las calles a altas horas de la madrugada.
Del mismo modo quienes manejan deben tomar los recaudos necesarios para evitar accidentes. Como se sabe, en esta época del año, se incrementa en las rutas la circulación de vehículos. Por lo tanto, estos deben estar en buenas condiciones y haber pasado la inspección de verificación técnica; respetar las normas de tránsito y pensar en la responsabilidad de que hay que preservar la vida de una familia.
Según estadísticas oficiales, en 2009, la cantidad de choques en calles y rutas tucumanas aumentó entre un 5 % y un 7 % con respecto a 2008. Para circular en el territorio nacional, el conductor necesita tener la cédula verde, el certificado de la verificación técnica aprobado, el comprobante del seguro y el carnet de manejo. Como medidas de medidas de prevención, se aconseja llevar repuestos de piezas que pueden reemplazarse fácilmente, tales como focos para luces. Es fundamental no ingerir bebidas alcohólicas se tiene que manejar. Hay que mantenerse alerta al volante y fijarse siempre en lo que hacen los demás; mirar por los espejos y hacia adelante. Conducir de noche triplica las posibilidades de sufrir accidentes. Los especialistas recomiendan evitar viajar inmediatamente después de una jornada de trabajo, pues el conductor debe estar concentrado y descansado. Cerrar los ojos un segundo puede llevar a la muerte. Se aconseja respetar las velocidades indicadas en la ruta y si, por ejemplo, llueve o hay niebla, no circular al máximo permitido porque se incrementan las probabilidades de accidentes. Como suele decir el refrán, no por mucho madrugar se amanece más temprano.
El Siprosa ya ha puesto en marcha el Plan Verano que consiste en reforzar la asistencia sanitaria en lugares estratégicos, como Tafí del Valle y San Pedro de Colalao. Se dispondrá de 108 ambulancias equipadas para emergencias en toda la provincia y se realizarán controles de alcoholemia, según se anticipó. Como se sabe, el 90 % de los choques son consecuencia de fallas del conductor. Esto no incluye la mala señalización y las rutas que, en general, no se encuentran en buen estado y son angostas.
Si personal del Instituto Provincial de Lucha contra el Alcoholismo realiza eficientemente su tarea, si los comerciantes y los propietarios de boliches bailables no les venden bebidas alcohólicas a los menores. Si la Policía Vial efectúa tanto controles rigurosos en los vehículos, como de alcoholemia en los conductores; si los jóvenes y los adultos respetan las normas que han sido hechas para preservar la salud y la vida de los ciudadanos, habrá seguramente menos accidentes, menos dolor, llanto y muertes que lamentar. El que sale con un vehículo a la ruta, cuando pone el pie en el acelerador, debe pensar en la vida propia y la del prójimo. De nada sirve llorar luego sobre la leche derramada.
09 Enero 2010 Seguir en 
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