La dueña de "5 estrellas" dijo que la Policía no busca bien a "Chupete"

María Jesús Rivero, media hermana del boletero asesinado, aseguró que los Ale no son mafiosos.

DOLOR. La empresaria se quebró al recordar a Pablo Palavecino. DOLOR. La empresaria se quebró al recordar a Pablo Palavecino.
29 Marzo 2003
María Jesús Rivero no puede salir del pozo depresivo en el que cayó el sábado de la semana pasada, cuando su hermano Pablo Palavecino fue asesinado de un balazo en la bailanta "Makarena", y por ello se quiebra cada vez que lo menciona o recuerda algún detalle sobre él. Está indignada con la Policía porque considera que no hace lo suficiente para encontrar al sospechoso, Sergio Guillermo "Chupete Acevedo" González, y dijo estar convencida de que Julio Castillo, el único detenido en la causa, ayudó a "Chupete" a buscar el arma y se lo llevó en una moto tipo enduro.
"No somos la mafia, como cree la sociedad; no andamos golpeando ni secuestrando a nadie", dijo Rivero, ex esposa de Rubén "La Chancha" Ale, cuando se le preguntó sobre las reiteradas denuncias de "procedimientos" de remiseros en busca de supuestos ladrones. Al respecto, aclaró que nunca fue citado ninguno de los conductores de "5 Estrellas", su empresa. "Hay 100 estúpidos podridos y corruptos que creen que porque tienen cinco estrellas en el parabrisas pueden hacer lo que quieran. Yo trato de controlarlos, pero son 600 hombres en la calle", aclaró en una entrevista exclusiva con LA GACETA.
Rivero confesó que cuando balearon a su hermano, que era boletero de la bailanta que le pertenece, tuvo miedo. "Lo lloraba a él, pero no quiero ver preso a Rubén, y por eso aportamos todo lo que sabemos a la Policía y a la Justicia", aseguró.

"Estuvo esposado"
"?Chupete? estuvo jugando al fútbol en All Boys el domingo (siguiente al crimen) y peleó con un hombre; un policía lo esposó y otro dio la orden de liberarlo. Eso pasó cuando LA GACETA ya había publicado que era el sospechoso y supuestamente lo estaba buscando la Policía", dijo la empresaria, quejándose de la actuación policial.
Las críticas a las fuerzas del orden no provienen sólo de los allegados a la víctima. Mario Mirra, defensor de Castillo, aseguró que es arbitraria y antojadiza la detención, de este. Según el letrado, no hay pruebas ni testimonios en su contra.
Sin embargo, Rivero está segura de que Castillo ayudó a "Chupete". "Cuando operaban a mi hermano me llamaron para avisarme que era él quien manejaba la moto desde la que dispararon contra el local, y le di todos los datos a la Policía", afirmó. Sin embargo, no supo explicar por qué ninguno de los seis testigos (cinco son empleados suyos y una joven es cliente) no lo involucran en el caso. "Quiero que los asesinos aparezcan, que los busquen; no es una venganza, pero mataron a un chico de 20 años que dejó huérfana a una nena de un año y cuatro meses por la que él se desvivía", afirmó. "La Policía no puede decir que tiene miedo de ir a ?El Sifón? a buscarlo", añadió.
Rivero, para ejemplificar la actitud pacífica de su entorno, la tomó contra el interventor de Yerba Buena, Jorge Lobo Aragón. "Cuando los Ale tuvieron problemas con la Justicia se allanaron y hasta purgaron condenas. Pero él, que dice ser el que lucha contra las mafias y que persiguió a los Ale, no quiere declarar", dijo, en referencia a las negativas de Lobo Aragón a comparecer ante al fiscal Anticorrupción Esteban Jerez, quien lo investiga por supuestas irregularidades en su gestión.
La mujer, además, dijo que, a pesar de su incursión en la política, de su apoyo a Carlos Menem y de la amistad de los Ale con Fernando Juri no cuenta con respaldo político ni con impunidad. "Muchos de esos dirigentes amigos ahora me dieron la espalda... hay poderosos que encubren a ?Chupete?", dijo.

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