19 Agosto 2009 Seguir en 
Silvio Naranjo y Zulma Barceló tenían todo planificado para pasar el resto de sus vidas juntos. Hace dos meses, invirtieron sus ahorros en una casa de barrio Floresta, adonde fueron a convivir. A fin de año iban a casarse, y luego vendrían los hijos. Pero sus sueños fueron truncados violentamente.
Ayer a la mañana, Naranjo fue asesinado de tres certeras puñaladas en la puerta de su vivienda cuando salía rumbo hacia su trabajo junto a su pareja. La Policía arrestó a un supuesto ex novio de Barceló, quien habría perpetrado el crimen presa de un ataque de celos.
"Vivían acá hace poco tiempo; un poco más de dos meses. Por lo que se veía, eran personas tranquilas; jamás se escuchó peleas ni nada raro", dijo Guido Gómez mientras observaba cómo los investigadores trabajaban en la casa de pasaje Baltasar Aguirre 323, lugar donde se produjo el homicidio.
Según la hipótesis principal, Naranjo, de 34 años, y Barceló, de 33, abrieron el portón de su vivienda a las 7 para salir rumbo a su trabajo. De repente, el asesino se abalanzó sobre ellos. No se sabe cuánto tiempo esperó el agresor para perpetrar su ataque, pero se sospecha que lo tenía todo planeado. Incluso, familiares de Naranjo aseguran que la víctima ya había recibido amenazas. "Le había hecho señas de que lo iban a degollar si no dejaba a su novia", dijo Enrique Naranjo, hermano de Silvio.
Las primeras pericias indican que el muchacho logró defenderse de los primeros ataques. "Sucede que Naranjo era profesor de gimnasia, por lo que pudo hacerle frente e incluso le provocó varias heridas. Al parecer, fue entonces cuando el agresor sacó un arma blanca", indicó uno de los investigadores.
El cuchillo con el que asesinaron a Silvio tiene una hoja tipo sierrita, de unos 30 centímetros. Recibió dos puñaladas en el pecho, cerca del pulmón izquierdo, y una más en el centro del tórax. Pese a las heridas, el hombre puso en fuga al agresor y salió corriendo detrás suyo hasta la esquina de pasaje Baltasar Aguirre y Piedras. Como vio que no podía alcanzarlo, regresó a su casa, dejando un reguero de sangre en el camino. Llegó hasta la cocina y cayó muerto. "¡Ayuda, por favor, ayuda!", gritaba Barceló desesperada.
En la zona de pasaje Dorrego y Bernabé Aráoz, cerca de la plaza Belgrano, dos agentes de Patrulla Motorizada notaron que un hombre corría despavorido y tenía lesiones la cabeza, en la mano y en el abdomen. "Me acaban de asaltar; yo intenté resistirme", les dijo el individuo a los policías. Cuando lo llevaron al Hospital Padilla, se identificó como Carlos Fernando Núñez, de 40 años. Mientras tanto, desde el destacamento del centro asistencial daban aviso a la seccional 3ª del supuesto robo, pero allí ya estaban buscando al homicida. Núñez quedó detenido y es el principal sospechoso; sin embargo, permanece internado en el hospital y los médicos pronostican que no podrá volver a utilizar su mano.
El caso fue investigado por personal de la División Homicidios, a cargo de los comisarios Miguel Gómez y Hugo Cabezas. En tanto, la fiscala Teresita Marnero ordenó la aprehensión de Núñez. Si recibe el alta médica, hoy lo trasladarán a Tribunales, donde prestará declaración.
"El sábado estuve comiendo con Silvio en mi casa, y me contó que tenía planeado casarse a fin de año y tener hijos. No querían hacerlo ahora porque estaban guardando luto; el padre de la chica falleció hace un mes, y les pareció que tenían que esperar", relató Armando Naranjo, hermano de la víctima.
Ayer a la mañana, Naranjo fue asesinado de tres certeras puñaladas en la puerta de su vivienda cuando salía rumbo hacia su trabajo junto a su pareja. La Policía arrestó a un supuesto ex novio de Barceló, quien habría perpetrado el crimen presa de un ataque de celos.
"Vivían acá hace poco tiempo; un poco más de dos meses. Por lo que se veía, eran personas tranquilas; jamás se escuchó peleas ni nada raro", dijo Guido Gómez mientras observaba cómo los investigadores trabajaban en la casa de pasaje Baltasar Aguirre 323, lugar donde se produjo el homicidio.
Según la hipótesis principal, Naranjo, de 34 años, y Barceló, de 33, abrieron el portón de su vivienda a las 7 para salir rumbo a su trabajo. De repente, el asesino se abalanzó sobre ellos. No se sabe cuánto tiempo esperó el agresor para perpetrar su ataque, pero se sospecha que lo tenía todo planeado. Incluso, familiares de Naranjo aseguran que la víctima ya había recibido amenazas. "Le había hecho señas de que lo iban a degollar si no dejaba a su novia", dijo Enrique Naranjo, hermano de Silvio.
Las primeras pericias indican que el muchacho logró defenderse de los primeros ataques. "Sucede que Naranjo era profesor de gimnasia, por lo que pudo hacerle frente e incluso le provocó varias heridas. Al parecer, fue entonces cuando el agresor sacó un arma blanca", indicó uno de los investigadores.
El cuchillo con el que asesinaron a Silvio tiene una hoja tipo sierrita, de unos 30 centímetros. Recibió dos puñaladas en el pecho, cerca del pulmón izquierdo, y una más en el centro del tórax. Pese a las heridas, el hombre puso en fuga al agresor y salió corriendo detrás suyo hasta la esquina de pasaje Baltasar Aguirre y Piedras. Como vio que no podía alcanzarlo, regresó a su casa, dejando un reguero de sangre en el camino. Llegó hasta la cocina y cayó muerto. "¡Ayuda, por favor, ayuda!", gritaba Barceló desesperada.
En la zona de pasaje Dorrego y Bernabé Aráoz, cerca de la plaza Belgrano, dos agentes de Patrulla Motorizada notaron que un hombre corría despavorido y tenía lesiones la cabeza, en la mano y en el abdomen. "Me acaban de asaltar; yo intenté resistirme", les dijo el individuo a los policías. Cuando lo llevaron al Hospital Padilla, se identificó como Carlos Fernando Núñez, de 40 años. Mientras tanto, desde el destacamento del centro asistencial daban aviso a la seccional 3ª del supuesto robo, pero allí ya estaban buscando al homicida. Núñez quedó detenido y es el principal sospechoso; sin embargo, permanece internado en el hospital y los médicos pronostican que no podrá volver a utilizar su mano.
El caso fue investigado por personal de la División Homicidios, a cargo de los comisarios Miguel Gómez y Hugo Cabezas. En tanto, la fiscala Teresita Marnero ordenó la aprehensión de Núñez. Si recibe el alta médica, hoy lo trasladarán a Tribunales, donde prestará declaración.
"El sábado estuve comiendo con Silvio en mi casa, y me contó que tenía planeado casarse a fin de año y tener hijos. No querían hacerlo ahora porque estaban guardando luto; el padre de la chica falleció hace un mes, y les pareció que tenían que esperar", relató Armando Naranjo, hermano de la víctima.







