"Siempre digo que mi error fue haber aceptado el tercer período"

"Siempre digo que mi error fue haber aceptado el tercer período"

Eduardo Angeloz (1983 a 1995) cree que los gobernantes se relajan y que la gente se cansa.

CICLO TERMINADO. Angeloz fue tres veces gobernador, dos veces senador y una vez aspirante a Presidente, en 1989. CICLO TERMINADO. Angeloz fue tres veces gobernador, dos veces senador y una vez aspirante a Presidente, en 1989.
17 Agosto 2009
Eduardo Angeloz atiende el teléfono celular y pide unos minutos para estacionar su vehículo a un costado del camino. Escucha la pregunta de LA GACETA y lanza, sin titubeos, un "ya mismo le respondo". Sin dudar, comienza con su relato: "acepté un tercer mandato consecutivo en Córdoba y gané con el 52% de los votos. Cuando mis amigos me preguntan cuál fue el error que cometí durante mi vida pública, siempre digo que haber aceptado ese tercer mandato".
El radical llegó al Poder Ejecutivo de ese distrito mediterráneo en 1983. En 1987 reformó la Constitución provincial con el aval de diputados cercanos al menemismo y pudo ser reelecto. Gracias a una lectura de esa Carta Magna, se consideró al segundo período como el primero luego de la reforma y así pudo ser reelegido una vez más, en 1991. Sin embargo, el dirigente no pudo terminar su gestión de 12 años al frente del Poder Ejecutivo cordobés. Debió renunciar meses antes de finalizar su tercer mandato ahogado por la crisis financiera. Luego, incluso, debió afrontar un juicio penal por presunto enriquecimiento ilícito, del que fue absuelto en 1998.
Figurita repetida
¿Por qué?, le repreguntó este diario luego de haber considerado como un error gobernar durante tantos años seguidos.
"Porque la gente se cansa de uno, siempre la misma figura, la misma cara; porque la del gobernador es la primera que se exhibe. Además, después de tanto tiempo uno ya no tiene control suficiente sobre quienes lo acompañan, uno se relaja y no tiene la misma atención que durante un primer o un segundo mandato, en los que uno se esforzó por dejar su impronta", explicó. "Se pierden los esfuerzos", añadió. Y considera, en base a su experiencia, que lo ideal sería que se habilitara sólo una reelección.
También cree que se apresuró en aceptar la candidatura a presidente de la Nación en 1989, contienda que perdió en manos de Carlos Menem. "Debería haber terminado mi segundo período provincial para recién aceptar la candidatura presidencial", consideró. Sin embargo, no cree que reelección sea sinónimo de baja calidad institucional. "Todo depende de la calidad de los funcionarios con que se cuente y de la responsabilidad del gobernador. Nosotros dimos el 82% móvil a los jubilados y pagamos los sueldos más altos a los maestros, a los jueces y a la Policía", retrucó. Finalmente, jura que no volverá a ocupar ningún cargo público. "Ya lo dije, no soy candidato a nada. Cumplí mi ciclo, los ciclos se terminan y uno debe darse cuenta cuándo", concluyó.

Comentarios