Querían hacer su agosto en tres días vendiendo marihuana, pero la Policía les cayó encima
Los investigadores se incautaron de 6,5 kilos de droga durante una serie de allanamientos consecutivos concretados en Villa 9 de Julio. La Justicia había ordenado los operativos tras un seguimiento que se inició en mayo. Otra pata de una megaorganización.
16 Agosto 2009 Seguir en 
"Ay, ¿por qué me hacen esto?. ¿No ven que mi hijo está en enfermo? No sé qué buscan. Eso me lo dejó mi cuñado, que se fue hace un rato. Qué injusta que es la vida". La mujer gemía bajo el rayo del sol, mientras veía como decenas de policías revolvían su casa ayer a la tarde. "Eso", a lo que se refería la dueña de la vivienda eran casi seis kilos de marihuana, y 500 gramos de cocaína, distribuidas en tizas.
Así como durante enero fue desbaratado completamente el clan del cual, según la Policía, Margarita Toro era la jefa fue completamente desbaratado tras una serie de allanamientos consecutivos concretados en Villa 9 de Julio, los operativos de ayer apuntaron contra una pata de la misma organización, aunque en este caso liderada por una tal "Negra de Américo", de 55 años. Según la investigación que desde mayo desarrolló personal de la Dirección General de Drogas Peligrosas, al mando los comisarios Guido Romano, Miguel Juárez y Fabián Salvatore, mientras los Toro vendían sobre todo cocaína, los otros se dedicaban a comercializar marihuana.
Poco después de las 14 de ayer, la zona se pintó de azul. Policías de Drogas, apoyados por Personal del grupo CERO, de Infantería de las Regionales Capital y Norte, de Patrulla Motorizada y del Comando Radioeléctrico rodeó dos manzanas del bario 11 de Febrero. Cinco precarias viviendas, ubicadas al borde del terraplén de las vías del ferrocarril debían ser allanadas, según la orden que había dado el juez federal Nº 2, Mario Racedo. Decenas de chicos, la mayoría de ellos sin zapatillas, corrían por la zona, y se reían de los policías, aunque a prudente distancia. Los que no le encontraban la diversión a lo que estaba sucediendo eran los propietarios de las viviendas. "¿Qué buscan aquí?. Siempre nos persiguen", se quejó "Pico", un hombre de 39 años, minutos antes de que lo detuvieran cuando se comprobó que en su casa había varios bagullos de marihuana.
Durante semanas, en distintos horarios, los agentes Federico Toledo, Jorge Nacuse, Hugo Bustamante, Oscar Juárez, Carlos Marcial, Pedro Barros, Miguel Santucho, Carlos Paz y Jorge Plaza se turnaron para vigilar los domicilios de los sospechosos y obtener pruebas en su contra. "Por aquí desfilan los changuitos y siempre hay una 'baranda a porro que 'voltea'. Me parecía raro que trabajaran con tanta impunidad", dijo Marta, una de las vecinas mientras observaba a los policías.
Además de "La negra de Américo" y de "Pico", los investigadores aprehendieron a "Jetón", de 28 años, a "Sergico", de 24 y a "La Irma", de 54. Según las fotografías que sacaron los policías los días previas a los operativos, eran principalmente ellos los que, a través de las ventanas de sus casillas de madera, quienes vendían la droga.
Los policías se sorprendieron cuando vieron los panes de marihuana, ya que generalmente la droga que se secuestra ya está fraccionada y lista para vender. "Recibieron los paquetes el viernes a la noche, y querían aprovechar el fin de semana largo. Para el lunes ya no les iba a quedar nada", explicó uno de los investigadores.
"Tanta plata que hacen y no son capaces de darle un poco de mejor vida a sus propios hijos", dijo María Isabel, otra vecina. En las viviendas se encontraron $ 3.000 en monedas, $2.000 en billetes de bajada denominación, dos agendas ("juancito debe $ 10", "enviar a perico dos tizas", decían algunas de las anotaciones, cuatro teléfonos celulares, tres bidones con ácido muriático (para estirar la cocaína, una escopeta "tumbera" y una licuadora en la que se procesaba la marihuana.
Cuando los operativos terminaban, "La negra de Américo" seguía con su letanía. "Con tantos delincuentes sueltos me vienen a buscar a mi que jamás estuve en una comisaría", decía mientras observaba cómo pesaban la droga que le habían secuestrado.
Así como durante enero fue desbaratado completamente el clan del cual, según la Policía, Margarita Toro era la jefa fue completamente desbaratado tras una serie de allanamientos consecutivos concretados en Villa 9 de Julio, los operativos de ayer apuntaron contra una pata de la misma organización, aunque en este caso liderada por una tal "Negra de Américo", de 55 años. Según la investigación que desde mayo desarrolló personal de la Dirección General de Drogas Peligrosas, al mando los comisarios Guido Romano, Miguel Juárez y Fabián Salvatore, mientras los Toro vendían sobre todo cocaína, los otros se dedicaban a comercializar marihuana.
Poco después de las 14 de ayer, la zona se pintó de azul. Policías de Drogas, apoyados por Personal del grupo CERO, de Infantería de las Regionales Capital y Norte, de Patrulla Motorizada y del Comando Radioeléctrico rodeó dos manzanas del bario 11 de Febrero. Cinco precarias viviendas, ubicadas al borde del terraplén de las vías del ferrocarril debían ser allanadas, según la orden que había dado el juez federal Nº 2, Mario Racedo. Decenas de chicos, la mayoría de ellos sin zapatillas, corrían por la zona, y se reían de los policías, aunque a prudente distancia. Los que no le encontraban la diversión a lo que estaba sucediendo eran los propietarios de las viviendas. "¿Qué buscan aquí?. Siempre nos persiguen", se quejó "Pico", un hombre de 39 años, minutos antes de que lo detuvieran cuando se comprobó que en su casa había varios bagullos de marihuana.
Durante semanas, en distintos horarios, los agentes Federico Toledo, Jorge Nacuse, Hugo Bustamante, Oscar Juárez, Carlos Marcial, Pedro Barros, Miguel Santucho, Carlos Paz y Jorge Plaza se turnaron para vigilar los domicilios de los sospechosos y obtener pruebas en su contra. "Por aquí desfilan los changuitos y siempre hay una 'baranda a porro que 'voltea'. Me parecía raro que trabajaran con tanta impunidad", dijo Marta, una de las vecinas mientras observaba a los policías.
Además de "La negra de Américo" y de "Pico", los investigadores aprehendieron a "Jetón", de 28 años, a "Sergico", de 24 y a "La Irma", de 54. Según las fotografías que sacaron los policías los días previas a los operativos, eran principalmente ellos los que, a través de las ventanas de sus casillas de madera, quienes vendían la droga.
Los policías se sorprendieron cuando vieron los panes de marihuana, ya que generalmente la droga que se secuestra ya está fraccionada y lista para vender. "Recibieron los paquetes el viernes a la noche, y querían aprovechar el fin de semana largo. Para el lunes ya no les iba a quedar nada", explicó uno de los investigadores.
"Tanta plata que hacen y no son capaces de darle un poco de mejor vida a sus propios hijos", dijo María Isabel, otra vecina. En las viviendas se encontraron $ 3.000 en monedas, $2.000 en billetes de bajada denominación, dos agendas ("juancito debe $ 10", "enviar a perico dos tizas", decían algunas de las anotaciones, cuatro teléfonos celulares, tres bidones con ácido muriático (para estirar la cocaína, una escopeta "tumbera" y una licuadora en la que se procesaba la marihuana.
Cuando los operativos terminaban, "La negra de Américo" seguía con su letanía. "Con tantos delincuentes sueltos me vienen a buscar a mi que jamás estuve en una comisaría", decía mientras observaba cómo pesaban la droga que le habían secuestrado.







