"Mi hijo gana $ 4.000, no necesita salir a robar"
Los padres de Sergio Marchisio, uno de los acusados del asalto al aeropuerto, dicen que el hombre que está detenido es un chivo expiatorio. La Policía busca al presunto líder de "La banda de la gruta", Roque Graneros, y también a su principal ladera, "Ale".
15 Agosto 2009 Seguir en 
Las horas pasan y los investigadores siguen sin datos del paradero de "Ale", la joven de 17 años que supuestamente formó parte del grupo que perpetró el asalto en el aeropuerto el 23 de julio. El martes y el jueves, la Policía realizó varios allanamientos en El Matadero, Villa 9 de Julio, de donde es oriunda la muchacha. Pero no lograron encontrarla. "Ni siquiera está documentada en el Registro Civil. Ahora, su madre la echó de su casa. Es casi un fantasma", aseguró un investigador.
El asalto se produjo en la playa de estacionamiento del aeropuerto Benjamín Matienzo. Según la denuncia radicada en la Fiscalía X por Ana Krebs, un empleado suyo, Esteban Valdez, llegó desde Buenos Aires esa tarde en un avión, transportando en una mochila la suma de U$S 50.000. Krebs dijo que el dinero le pertenecía a ella, y que lo había obtenido gracias a una indemnización que había cobrado. Valdez salió del hall de la aeroestación junto a un custodio, y cuando caminaba hacia la playa de estacionamiento, fue interceptado por los delincuentes, que lo balearon, le robaron la plata y huyeron en motos y, aparentemente, en un automóvil. En el lugar fueron arrestados dos sospechosos por la Policía de Seguridad Aeroportuaria, identificados oficialmente como Martín Jerez y Sergio Marchisio. Los familiares de este último aseguran que el hombre de 32 años es inocente. "Se están refiriendo injustamente a mi hijo. Lo están discriminando", expresó Lucinda de Marchisio, madre del imputado. El padre, Daniel Marchisio, agregó que Sergio no necesita robar, pues trabaja en la cortadora de ladrillos que posee en Las Talitas. "Comencé ese emprendimiento para ayudar a mi hijo, que había tenido problemas con la Policía. Hemos hecho muchos clientes y hasta compramos camiones. Está cambiado totalmente. Mi hijo gana $ 4.000 al mes, no necesita salir a robar", expresó. Ambos negaron que Marchisio sea adicto a las drogas, como señalaron fuentes ligadas a la investigación. "A Sergio lo agarraron de punto. El año pasado, cuando él todavía estaba en el penal, había muchos asaltos a colectivos en la zona donde vivimos. Lo primero que hicieron fue allanarle la casa a él. ¿Acaso podía robar desde adentro del penal?", dijo Daniel Marchisio.
Megaorganización
Hasta el momento, 24 individuos están involucrados judicialmente a la causa, que es investigada por personal de la Brigada Este, al mando del oficial Víctor Juárez y de los comisarios Sergio Nieto y Abel Soria. Muchas de estas personas forman parte de una organización dedicada a perpetrar asaltos y salideras bancarias, según la sospecha del fiscal Guillermo Herrera. Esta hipótesis se basa en una serie de fotografías que fueron secuestradas días después del asalto en la casa de Roque Benigno "Roquecito" Graneros, ubicada en Villa 9 de Julio. Fuentes cercanas a la causa le explicaron a LA GACETA que en una de esas imágenes aparecen entre 15 y 18 personas de ese barrio, muchas de ellas esgrimiendo armas de fuego. "Seguramente, no todos los que posaron son miembros de la banda. Muchos se acercaron solamente por figurar, pero van a ser investigados", añadió el informante.
Las fotos fueron tomadas el 20 de julio, durante el Día del Amigo, en un santuario que levantaron en homenaje a dos jóvenes en Blas Parera al 500. "La banda de la gruta: la delincuencia continúa", reza una leyenda, en letras blancas, estampada en las cinco o seis imágenes. Según fuentes policiales, en el centro de varias de estas tomas está "Roquecito", posando amenazante con una pistola. El acusado estaría pensando en entregarse.
El asalto se produjo en la playa de estacionamiento del aeropuerto Benjamín Matienzo. Según la denuncia radicada en la Fiscalía X por Ana Krebs, un empleado suyo, Esteban Valdez, llegó desde Buenos Aires esa tarde en un avión, transportando en una mochila la suma de U$S 50.000. Krebs dijo que el dinero le pertenecía a ella, y que lo había obtenido gracias a una indemnización que había cobrado. Valdez salió del hall de la aeroestación junto a un custodio, y cuando caminaba hacia la playa de estacionamiento, fue interceptado por los delincuentes, que lo balearon, le robaron la plata y huyeron en motos y, aparentemente, en un automóvil. En el lugar fueron arrestados dos sospechosos por la Policía de Seguridad Aeroportuaria, identificados oficialmente como Martín Jerez y Sergio Marchisio. Los familiares de este último aseguran que el hombre de 32 años es inocente. "Se están refiriendo injustamente a mi hijo. Lo están discriminando", expresó Lucinda de Marchisio, madre del imputado. El padre, Daniel Marchisio, agregó que Sergio no necesita robar, pues trabaja en la cortadora de ladrillos que posee en Las Talitas. "Comencé ese emprendimiento para ayudar a mi hijo, que había tenido problemas con la Policía. Hemos hecho muchos clientes y hasta compramos camiones. Está cambiado totalmente. Mi hijo gana $ 4.000 al mes, no necesita salir a robar", expresó. Ambos negaron que Marchisio sea adicto a las drogas, como señalaron fuentes ligadas a la investigación. "A Sergio lo agarraron de punto. El año pasado, cuando él todavía estaba en el penal, había muchos asaltos a colectivos en la zona donde vivimos. Lo primero que hicieron fue allanarle la casa a él. ¿Acaso podía robar desde adentro del penal?", dijo Daniel Marchisio.
Megaorganización
Hasta el momento, 24 individuos están involucrados judicialmente a la causa, que es investigada por personal de la Brigada Este, al mando del oficial Víctor Juárez y de los comisarios Sergio Nieto y Abel Soria. Muchas de estas personas forman parte de una organización dedicada a perpetrar asaltos y salideras bancarias, según la sospecha del fiscal Guillermo Herrera. Esta hipótesis se basa en una serie de fotografías que fueron secuestradas días después del asalto en la casa de Roque Benigno "Roquecito" Graneros, ubicada en Villa 9 de Julio. Fuentes cercanas a la causa le explicaron a LA GACETA que en una de esas imágenes aparecen entre 15 y 18 personas de ese barrio, muchas de ellas esgrimiendo armas de fuego. "Seguramente, no todos los que posaron son miembros de la banda. Muchos se acercaron solamente por figurar, pero van a ser investigados", añadió el informante.
Las fotos fueron tomadas el 20 de julio, durante el Día del Amigo, en un santuario que levantaron en homenaje a dos jóvenes en Blas Parera al 500. "La banda de la gruta: la delincuencia continúa", reza una leyenda, en letras blancas, estampada en las cinco o seis imágenes. Según fuentes policiales, en el centro de varias de estas tomas está "Roquecito", posando amenazante con una pistola. El acusado estaría pensando en entregarse.
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