02 Agosto 2009 Seguir en 
Familiares de Betty Argañaraz, la docente desaparecida hace tres años, se apostaron ayer durante cuatro horas frente al penal de Villa Urquiza, para protestar por el permiso que se le concedió al imputado, Luis Fernández. "Es una burla que le den este beneficio a un hombre que estuvo casi un año prófugo", dijo Liliana, hermana de la víctima. Fernández no salió. Su esposa, Miryam Báez, se quejó. "Los jueces lo permitieron y ellos no dejaron que se cumpla lo ordenado. ¿Y ellos hablan de Justicia?", se preguntó.







