Las armas habrían desaparecido hace un mes

La fiscala Carrizo comenzará a tomar declaración esta semana al jefe de Infantería y al encargado de la armería de la Regional Norte. El secretario de Seguridad dijo que el Gobierno ordenó los traslados de distintos jefes de la fuerza. El sumario administrativo.

EL CENTRO DE LA INVESTIGACION. Dos escopetas, un FAL y cinco pistolas ametralladoras desaparecieron de la sede de la Regional Norte. la gaceta / franco vera
EL CENTRO DE LA INVESTIGACION. Dos escopetas, un FAL y cinco pistolas ametralladoras desaparecieron de la sede de la Regional Norte. la gaceta / franco vera
02 Agosto 2009
La respuesta al cuándo puede determinar el quién. Mientras las autoridades policiales mantienen la esperanza en que las ocho armas que desaparecieron de la sección Infantería de la Unidad Regional Norte hayan sido remitidas a otra dependencia hace varios años por error, los investigadores manejan la versión de que esos equipos estaban en la armería de esa sede la semana anterior al 9 de julio. "En el caso está interviniendo la fiscala que por turno tiene competencia (María de las Mercedes Carrizo). No voy a poder hacer ninguna manifestación, ya que desconozco cuáles son las medidas que ordenó", dijo Eduardo Di Lella, secretario de Seguridad Ciudadana.
Al ser consultado por LA GACETA sobre si los traslados de los jefes de la Unidad Regional Norte fueron dispuestos por el Ministerio o por la órbita policial, el funcionario contestó que hubo una directiva por parte del Ejecutivo. "Se le dieron instrucciones al jefe de Policía (comisario general Hugo Sánchez) y él procedió en consecuencia", remarcó Di Lella. "Sin embargo -aclaró el funcionario-, hay traslados que ya estaban planificados. Hubo una situación de análisis general. No hay que olvidarse que están en estudios los ascensos y en la Fuerza esto es normal y habitual".
El mes pasado, los jefes de la fuerza (Sánchez y el comisario general Nicolás Barrera) dispusieron que las cinco regionales de la provincia realicen informes acerca del estado del armamento y de los bienes muebles e inmuebles que poseen.

El inventario
En la Unidad Norte fue la única que se detectó una anomalía. En el área Infantería, entonces a cargo del subcomisario Manuel Véliz, faltaban de cinco pistolas ametralladoras PA3 calibre 9mm; un fusil automático liviano (FAL); y dos escopetas 12/70. Véliz transmitió la situación a sus superiores, los comisarios Julio López y Jorge  Racedo. Poco después, el subcomisario fue trasladado a otra dependencia policial. Esta semana, según confiaron fuentes cercanas a la investigación, Véliz deberá declarar ante la Justicia, al igual que el armero de Infantería, el agente Carlos Juárez. Ellos fueron los únicos que tuvieron acceso a la armería en el último tiempo, según las mismas fuentes, ya que nadie más manejaba la llave de ese depósito. El acceso a la oficina no había sido forzado, según se determinó mediante pericias.

Mañana, un día clave

Mañana estará listo el sumario administrativo que hizo la Policía, que será entregado a la fiscala Carrizo. La carpeta contiene la declaración de varios empleados de Infantería, lo que permitirá conocer cómo era el funcionamiento cotidiano de esa sección, afirmaron fuentes judiciales. No se descarta que los investigadores decidan realizar una serie de medidas judiciales sobre la base de los elementos que hayan sido recabados en ese informe.
Otro de los puntos a dilucidar es cuándo fueron sacadas las ocho armas de Infantería. "Más allá de que una fecha probable sea la semana anterior al 9 de julio, también es posible que esto no haya venido desde ahora, sino de gestiones anteriores", afirmó una fuente policial. En los libros de registro, según pudo averiguar LA GACETA, no está asentado que estos equipos hubieran sido utilizados para algún operativo en la calle. "Eso genera la sensación de que algo extraño ha sucedido", dijo otra fuente cercana a la pesquisa. Las próximas horas serán clave para saber quién sacó las armas. Pero averiguar dónde están parece ser mucho más complicado.

Versiones cruzadas

Los investigadores deberán analizar las declaraciones brindadas por el personal de Infantería de la URN. Muchos de los policías afirman que el agente Carlos Juárez estaba a cargo de la armería; sin embargo, este asegura que sólo se hacía cargo de la llave cuando el subcomisario Manuel Véliz se la entregaba, según fuentes policiales.

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